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La pérdida de biodiversidad en los trópicos condiciona el futuro de la vida en el planeta

El cambio climático ha impactado de manera dramática a la gran mayoría de los ecosistemas del mundo, por no decir que a todos. Pero la región tropical ha sido la más golpeada. Allí, las variaciones en las condiciones ambientales han puesto en grave peligro a la flora y fauna de esta zona, tanto que hoy los científicos afirman que la pérdida de biodiversidad en los trópicos es “alarmante”.

La pérdida de biodiversidad en los trópicos condiciona el futuro de la vida en el planeta

El hombre sin escrúpulos siempre dando prioridad a la obtención de ganancias, poco se ha interesado en cuidar el origen de ellas, la biodiversidad. Se ha dedicado a destruirla con cada paso, con cada acción, con cada decisión. Ha puesto en marcha un sistema de producción feroz que incentiva la deforestación para establecer monocultivos, la explotación maderera, la sobrepesca y la urbanización, todo lo que contribuye al avance del cambio climático.  De esta manera ha convertido a la región tropical, que se extiende por Brasil, Colombia, Ecuador, Panamá, Perú, Tailandia, Malasia y más allá, en la zona con la mayor tasa de pérdida de biodiversidad del planeta.

“Los trópicos son la región de La Tierra comprendida entre los paralelos denominados trópico de Cáncer, en el hemisferio boreal, y trópico de Capricornio, en el austral, equidistantes del ecuador, situados a 23° 27′ de latitud norte y sur respectivamente.”

Organización de las Naciones Unidas (ONU)

Lamentablemente, tal irresponsabilidad humana no nos ha permitido tener una buena noticia para celebrar hoy 29 de junio el Día Internacional de los Trópicos.

En los trópicos, la situación es alarmante

En esta zona, que alberga una valiosísima riqueza biológica, muchas especies están en peligro.

Según un informe de Naciones Unidas, en los trópicos se concentra 80% de toda la biodiversidad del planeta. Pero este, el mayor atractivo de la región es precisamente su más grande amenaza. El afán del hombre por hacer dinero le ha hecho meter sus manos en los ecosistemas tropicales, sin importar cuánto dañe en el proceso.

Tan solo en la selva amazónica ha destruido 2,3 millones de hectáreas. Esto supone una reducción significativa y sin precedentes del número de especies que allí habitan, afecta la prestación de importantes servicios ecosistémicos  y, a la larga, está destinado a provocar otros graves problemas ambientales, sociales, económicos y políticos en todo el mundo.

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Aunque los bosques, sabanas, ríos y arrecifes de coral que integran los ecosistemas tropicales ocupan solo el 40% de la superficie de la Tierra, las consecuencias de lo que sucede allí se extienden por todo el globo terráqueo.

los ecosistemas tropicales son indispensables para la evolución y el desarrollo de la vida
Los ecosistemas tropicales son indispensables para la evolución de las especies y para el desarrollo socioeconómico de las naciones.

Las afectaciones en los arrecifes de coral, por ejemplo, pueden significar la disminución de los recursos pesqueros y de la protección costera; es decir, millones de personas podrían quedar sin sustento económico, sin alimento y vulnerables a las inundaciones.

En el caso de los bosques y sabanas tropicales, los daños sufridos pueden interferir en el proceso de almacenamiento del dióxido de carbono de la biosfera, lo cual contribuye aún más al aumento del calentamiento global.

La disminución de la salud de los ecosistemas tropicales puede, entonces afectar al futuro de la biodiversidad de otras altitudes, poner en riesgo la estabilidad del clima local y global y en consecuencia, amenazar la vida de millones de personas. Puede significar menos disponibilidad de comida,  recursos, agua limpia y energía, y por consiguiente provocar la proliferación de enfermedades y el empeoramiento de las desigualdades sociales (hambre, malnutrición, pobreza) en las naciones ubicadas en esta zona, con mayor énfasis en comunidades rurales, pero también puede tener un efecto extensivo.

Tal y como decía un estudio publicado en el 2018 en la revista Nature, no poner freno a la pérdida de biodiversidad en los trópicos puede conducirnos a un colapso global.

No obstante, lo que sucede en otras partes del planeta también tiene incidencias en el destino de los trópicos. Mientras los países industrializados sigan demandando los recursos del trópico y promoviendo las labores de explotación que fragmentan los hábitats tropicales, en poco o nada cambiará el escenario actual de devastación y calamidad.

Para revertir o al menos ralentizar lo que hoy sucede en esta región tan importante para el desarrollo evolutivo de la vida en el planeta se necesitan acciones locales e internacionales urgentes, en las que los pueblos indígenas exigen ser incluidos.

los manglares son grandes víctimas del cambio climático y del hombre
Los manglares, capaces de absorber hasta cinco veces más CO2 que los bosques terrestres, son grandes víctimas del cambio climático y del hombre.

La pérdida de biodiversidad en los trópicos es algo que no nos podemos permitir. Debemos luchar por protegerla y gestionarla de manera sostenible para asegurar el bienestar del planeta y de todos los que hacemos vida en él.

Este 2021, año de la Restauración ecológica, es una gran oportunidad para salvar los trópicos, para rescatar sus frágiles ecosistemas que sirven de hogar y refugio para millones de especies de plantas, aves, mamíferos, reptiles y anfibios; y también para preservar la cultura ancestral de los pueblos que los habitan.

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