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Industria chocolatera suiza está detrás de la deforestación de los bosques tropicales

El prestigioso y codiciado chocolate fabricado en Suiza podría tener un sabor muy amargo. Un reciente informe del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), sobre materias primas y sus procedencias, asegura que la industria chocolatera suiza y la deforestación están unidas por un fuerte vínculo.

Industria chocolatera suiza y deforestación

El cacao, principal ingrediente de los chocolates más afamados del mundo, proviene de países que están seriamente afectados por la deforestación, dos de ellos en Latinoamérica: Perú y Ecuador. El estudio del WWF investiga el origen de las materias primas más importantes, lo que está detrás de ellas, cómo se obtienen, así como su impacto sobre el medioambiente.

El informe además pone el acento en un dato que revela una profunda desigualdad. La población de Suiza representa apenas el 0,1% de la población mundial pero es responsable del 3% de la huella ecológica que la industria del cacao deja sobre el planeta.

Las plantaciones de cacao avanzan en todo el mundo y con ellas la destrucción de los bosques. Este proceso de deforestación aumenta de manera vertiginosa las tasas anuales de emisiones de gases de efecto invernadero. La WWF calcula que esa tasa está situada en las 879.335 toneladas de dióxido de carbono cada año.

Suiza tiene un apetito muy voraz

Para fabricar sus prestigiados chocolates, Suiza compra cacao también a Costa de Marfil, Nigeria, Madagascar e Indonesia.    

Suiza no solo importa cacao de países deforestados. También compra aceite de palma, azúcar y café. Tres cuartas partes del café y la soya que van a Suiza proceden también de países afectados por la deforestación.

En el caso de la soja, las emisiones son mucho más altas que las del cacao, cuya tasa está cifrada en 1,8 millones de toneladas de CO2 anuales. Suiza importa soya para alimentar el ganado y la cantidad se ha multiplicado por ocho en los últimos 60 años. Se cree que este incremento tiene que ver con el auge en el consumo de carne.

El Fondo Mundial para la Naturaleza pide más transparencia en los procesos de compras de materias prima. De igual manera, la organización ambientalista pide que se implementen medidas que tiendan a frenar las compras a países golpeados por la deforestación. Suiza cuenta con los recursos para lograr que eso sea posible.

La industria del chocolate al banquillo

El chocolate es un alimento delicioso. Es casi unánime el favoritismo de los consumidores por este producto, pues es difícil encontrar a alguien que no le guste. En los últimos años, su consumo se ha incrementado de manera significativa, convirtiendo al chocolate en un negocio cada vez más próspero.

Suiza y sus chocolates causan deforestación
El consumo de chocolate en los países industrializados va creciendo de manera constante.

Cada año, se consumen alrededor de 3 millones de toneladas de chocolate y otros productos asociados en todo el mundo, y esa cifra va creciendo entre 2 y 5% anualmente. Sin embargo, este consumo se encuentra concentrado en Europa y Estados Unidos. China e India también se han venido sumando a la demanda del producto.

En África, específicamente en Ghana y Costa de Marfil, donde están los mayores cultivos de cacao, el chocolate es un lujo inalcanzable.

Es un dato conocido que el 70% del cacao proviene de zonas del mundo donde los bosques retroceden para darle paso a los cultivos de cacao, café o azúcar. Estos rubros son cada vez más demandados en los grandes países industrializados por el aumento sostenido en el consumo.

Ante esa realidad, a las regiones más amenazadas por la deforestación no les queda otro camino que ser las grandes proveedoras de materias primas para poder subsistir dentro de las dinámicas del capitalismo extrativista.

Y no deja de ser paradójico que el cultivo del cacao represente una amenaza para los bosques y para el mismo cacao. El cacao es un cultivo de sotobosque, es decir, necesita de la sombra de los árboles para prosperar y de las condiciones de clima y suelo forestales. Si llegan a faltar los bosques la producción de cacao se verá mermada.

Escoge bien el chocolate que vas a comer

Las empresas que controlan el monopolio del chocolate a nivel mundial dan pocas señales de querer cambiar sus prácticas. Por tanto, es necesario que sean los consumidores los que promuevan un consumo ético y responsable y exijan a las marcas mayor compromiso con el medioambiente y las comunidades en los países productores de cacao.

El cultivo del cacao causa deforestación
El cultivo del cacao tiene consecuencias en el medioambiente y en el aumento de los índices de pobreza.

El cultivo de cacao no solo tiene impactos en el medioambiente. Tras de la fabricación de las barras más dulces y codiciadas de chocolate se esconde trabajo esclavo infantil y pobreza. El cultivo de cacao no ha variado mucho. Desde hace al menos 100 años, la forma de cultivar el cacao no ha variado mucho y se sigue haciendo de manera manual.

Por esa característica, los industriales no han querido hacerse con la tierra sino con sus propietarios. Aproximadamente el 70% de las fincas son propiedad de pequeños productores, quienes mantienen costos de producción muy bajos, lo que obliga a que la mano de obra sea mal pagada. La mayoría de los trabajadores perciben menos de dos dólares diarios por su trabajo.

Cuando compres una barra de chocolate, asegúrate que haya sido fabricada con cacao proveniente de cultivos sostenibles y donde los fabricantes hayan comprado directamente al productor. Seguramente será un chocolate más costoso, pero estarás apoyando el consumo ético y el trabajo bien remunerado.

La posición que la industria chocolatera suiza juega en la deforestación ha sido desvelada. Es necesario que los gobiernos y sus políticas, así como las empresas y los consumidores, se comprometan a hacer de la fabricación de la golosina por excelencia un proceso ético y respetuoso con el medioambiente y los seres humanos.

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