CARGANDO

Tipo de búsqueda

Contaminación Medio ambiente

Efectos de los fuegos artificiales en la salud y el medioambiente

Cada vez son más comunes los shows de pirotecnia en distintas celebraciones. La verdad es que son impresionantes, pues ofrecen un espectáculo de humo en colores y formas sin igual. Pero lamentablemente no son solo sinónimos del estallido de la alegría, sino también de contaminación. Conoce aquí cuáles son los efectos de los fuegos artificiales en la salud y el medioambiente.

efectos de los fuegos artificiales

Los colores que destellan y las formas  que toman son capaces de atrapar la mirada de cualquier persona, pero esos maravillosos espectáculos de fuegos artificiales tienen un gran costo para los ecosistemas y los seres vivos que habitan en ellos.

Desde el mismo momento de la fabricación, el material pirotécnico genera una huella de carbono difícil de borrar. Se emplea gran cantidad de energía, materia prima procedente de ecosistemas naturales y combustibles fósiles para su elaboración y transporte, y en todo esto se generan emisiones de gases de efecto invernadero que favorecen de forma directa al cambio climático.

Y una vez se utilizan para dar brillo y color a las festividades y celebraciones, ofrecen breves momentos de disfrute y una estela de consecuencias ambientales negativas a corto, mediano y largo plazo.

Efectos de los fuegos artificiales en el medioambiente

* Contaminación del aire

Los fuegos artificiales contienen pólvora, una mezcla de azufre, carbón, nitrato de sodio y nitrato de potasio altamente inflamable. También tienen neutralizantes, oxidantes y aglomerantes, sustancias que le aportan color y propulsión.

Esa extravagante composición que le hace brillar y explotar para captar la atención de las personas es su gran desventaja, pues al estallar se convierten en diminutos trozos de cartón y pequeñas partículas finas de polvo (PM2.5) cargadas de gases contaminantes, como el monóxido de carbono.

Estos compuestos orgánicos volátiles (COV) pueden tardar entre dos y tres días en disiparse, tiempo suficiente para  alojarse en el aire, junto a los gases emitidos por el transporte, las fábricas y los incendios.

De esta manera, los efectos de los fuegos artificiales se traducen en contaminación atmosférica que es fácilmente perceptible por la escasa visibilidad y el olor a pólvora, y que contribuye al efecto invernadero, la lluvia ácida y al agujero de la capa de ozono.

* Contaminación del suelo y del agua

Esas partículas que se liberan tras la detonación de los cohetes también pueden alojarse en los suelos y cuerpos de agua, alterando su composición bioquímica y dañando a los microorganismos y la fauna que albergan.

Pero no solo eso. Los pirotécnicos, por lo general, van empaquetados en cajas de cartón y envueltos en plástico, así que la venta de ellos contribuye al aumento de la generación de residuos sólidos que acaban en las calles y cursos de agua, donde también descargan su alto contenido tóxico.

* Contaminación lumínica y acústica

Las luces y el ruido provocado por las estruendosas explosiones de los fuegos artificiales afectan la convivencia y la tranquilidad de las personas.

Los destellos y las detonaciones cortas pero potentes, de hasta 190 decibelios, pueden ser una verdadera tortura, en especial para quienes tienen hipersensibilidad sensorial y para los bebés puesto que sus tímpanos no pueden soportar sonidos que superan los 65 decibelios, límite establecido por la Organización Mundial de la Salud como recomendable para cuidar la salud auditiva.

Pero, además, causan serias perturbaciones a los animales, en especial a los domésticos, como perros, gatos y aves, los cuales pueden llegar a presentar cuadros de pánico y ansiedad que se traducen en taquicardias, jadeos, temblores, náuseas, pérdida de control, y dificultades respiratorias, síntomas que en algunos casos pueden ocasionar la muerte.

cómo se consiguen los colores de los fuegos artificiales
Los colores de los fuegos artificiales son fruto de las reacciones químicas que se dan entre la pólvora y diferentes sales metálicas.

Efectos de los fuegos artificiales en la salud de las personas

Los fuegos artificiales son mucho más que pólvora. Para lograr los distintos colores y efectos que exhiben, se requiere mezclar en su fabricación metales pesados, como el bario, estroncio, litio y antimonio, que después del show de pirotecnia no son más que polvo y humo tóxico que se dispersa en la atmósfera y cae en la tierra como pequeñísimas partículas sólidas, que al entrar en el organismo pueden provocar alergias, afecciones pulmonares, cardiovasculares y cerebrales y causar estragos en personas cuyo sistema respiratorio está comprometido o que padecen tiroides.

Por eso, al hablar del por qué no usar pirotecnia, no solo cabe referirnos a las consecuencias que provoca en el aire externo. El aire contaminado también puede entrar al hogar y en estos casos lo mejor es contar con purificadores naturales que ayuden a eliminar los agentes que ensucian el espacio interior.

Pero, en la manipulación de estos artefactos explosivos también se corre peligro. Un mal almacenaje o su detonación en determinados lugares o circunstancias (cerca de objetos o materiales combustibles o en zona naturales) aumenta las posibilidad de incendios (que generan millones de toneladas de CO2) y en consecuencia, el riesgo de que la persona que los quema sufra graves lesiones físicas en manos, brazos, rostro y cabeza principalmente, quemaduras, problemas auditivos o daños oculares que pueden resultar en discapacidad de por vida.

los fuegos artificiales contribuyen al cambio climático
La detonación de los fuegos artificiales libera gases que dañan a la atmósfera y perjudican la salud de los seres vivos.

Estos son los efectos de los fuegos artificiales en la salud y el medioambiente, motivos más que suficiente para seguir exigiendo la implementación de medidas contra el uso de la pirotecnia, para llamar a la población a pensar en alternativas festivas menos molestas y perjudiciales. La diversión también debe ser consciente y respetuosa con el medioambiente, sobre todo en Navidad y Año nuevo, cuando la polución aumenta hasta en 70% por la quema de fuegos artificiales. Tan solo en Alemania, según la Agencia Federal de Medio ambiente de Alemania (UBA), en la noche de fin el año se liberan unos 5.000 toneladas de partículas finas, lo que equivale a dos meses de tráfico por carretera aproximadamente. Esto es algo ante lo que no puede haber indiferencia si queremos cumplir con los objetivos del Acuerdo de París.

Etiquetas: