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La capa de ozono y su importancia

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La naturaleza nos ha provisto de elementos que son indispensables para la vida. La capa de ozono es uno de ellos. Pero como todo proceso natural, este ciclo también se ha visto seriamente afectado por la acción del hombre. Con algunas de sus prácticas se ha encargado de destruir su grosor obviando que sus efectos pueden ser letales. En este artículo te explicamos qué es la capa de ozono, su importancia y las causas y consecuencias de su deterioro.

Capa de ozono

¿Qué es la capa de ozono?

Algunos dicen que es un cinturón de gas natural. Otros, que es un paraguas, un manto o un escudo. Lo cierto es que es una parte de la estratosfera que está formada por moléculas de ozono, un gas incoloro, que requiere de condiciones de temperatura y presión atmosférica muy específicas para su existencia.

Se encuentra entre los 10 y los 50 kilómetros de altura sobre el nivel del mar. Actúa como una capa protectora natural que filtra el paso de los rayos solares UV-A y absorbe la potente radiación ultravioleta UV-B, impidiendo que sus componentes dañinos atraviesen la atmósfera y caigan directamente en la superficie terrestre. De esta manera, la función de la capa de ozono es permitir la vida en el planeta. Pero en los últimos cien años, el hombre ha sido responsable de que esa capa haya comenzado a deteriorarse.

En 1974 se publicaron por primera vez cuáles eran las principales amenazas para la conservación de la capa de ozono, y en 1985 se descubrió que había un agujero en la capa de ozono sobre el casquete antártico, gracias a que determinadas sustancias generaban el agotamiento del ozono. Esto encendió las alarmas mundiales y despertó una preocupación que se mantiene vigente.

Causas de la destrucción de la capa de ozono

La destrucción o adelgazamiento de la capa ozono no es más que la disminución de la cantidad de ozono en la estratosfera terrestre. Se produce, principalmente, por la liberación de átomos de cloro y bromo que son los que destruyen el ozono.

Causas del agujero de la capa de ozono

Entre las causas naturales que contribuyen al agotamiento de la capa de ozono, se encuentran:

  • Las erupciones volcánicas.
  • Las corrientes de aire de la estratosfera.
  • La actividad solar.
  • Las bajas temperaturas, especialmente en invierno, que hacen que aumenten los niveles de cloro y de bromo, elementos que acaban rápidamente con el ozono. Por eso en la Antártida, en el Polo Sur, es donde tiene su origen el agujero de la capa de ozono, allí el frío extremo y las grandes cantidades de luz aceleran la conversión de los clorofluorocarbonos en cloro. La Antártida es entonces la zona con menos ozono del planeta.
  • El calentamiento global es causa y efecto de la destrucción de la capa de ozono. Por un lado, es perjudicial, pero por el otro, permite su regeneración. La subida de la temperatura en la superficie terrestre conlleva una disminución en la estratósfera donde se concentra 90% de las reservas de ozono. Ahora bien, mientras más grande se hace el agujero en la capa de ozono, mayor será el aumento de la temperatura terrestre.

Pero ese proceso natural deja de ser equilibrado cuando la actividad humana entra en juego.

  • Los Clorofluorocarbonos (CFCs) son los principales responsables del deterioro. Estos compuestos han sido creados por el hombre para la elaboración de aerosoles (desodorantes, insecticidas o ambientadores), de refrigerantes de los aires acondicionados y motores de algunos electrodomésticos, de disolventes y propelentes. En principio, se decía que eran amigables con el medioambiente, pero luego se descubrió que al usarlos, estos productos químicos se descomponen por la acción de la luz y liberan átomos de cloro que se elevan a la estratósfera, donde rompen las moléculas de ozono. Ahora bien, lo que más preocupa de ellos es su permanencia. Tienen una vida de entre 50 y 100 años, lo que quiere decir que muchas de las moléculas de cloro emitidas en los años 70 y 80, aun permanecen en la atmósfera como agentes contaminantes. Razones suficientes para que desde hace algunos años se decidiera regular su uso.
  • Otros productos, como los pesticidas agrícolas o los fertilizantes, que contienen bromo, bromuro de metilo y óxido de nitrógeno, también dañan la capa de ozono.

Consecuencias de la destrucción de la capa de ozono

La acelerada destrucción de la capa de ozono trae consigo una mayor incidencia de los rayos ultravioletas que resultan perjudiciales para el medio ambiente y las personas que lo habitan.

El debilitamiento de la capa de ozono, según el Programa de Naciones Unidas para la Protección del Medioambiente (PNUMA) ha llegado a ser 60% más severo en algunas partes de la estratosfera, en especial aquellas que cubren los territorios más poblados que es donde se emite la mayor cantidad de gases contaminantes. Y estos son algunos de los efectos resultantes:

  • En la salud humana:

La radiación UV-B puede llegar a modificar las moléculas de ADN y provocar ciertos cambios en el organismo. En consecuencia, puede:

  • Afectar el sistema inmunológico de tal manera que se haga más sensible a infecciones ocasionadas por virus y bacterias.
  • Alterar la visión hasta generar cataratas, presbicia o infecciones oculares.
  • Aumentar las probabilidades de padecer enfermedades cutáneas, como cáncer de piel, dermatitis y alergias.
  • Generar problemas respiratorios como el asma.
  • En los animales:
  • El fitoplancton es especialmente vulnerable a la incidencia de la radiación ultravioleta UV-B que aumenta sus posibilidades de muerte. La disminución de la población de organismos unicelulares como las algas afecta la cadena alimentaria, pues es el alimento básico de muchos peces. Lo que a su vez pone en riesgo la existencia de otras especies marinas.
  • Algunas especies marinas abandonan las zonas más cálidas. Esto modifica los ecosistemas y los ciclos de reproducción y cría de peces jóvenes, gambas, cangrejos, salamandras y ranas.
  • En los animales terrestres, las consecuencias son similares a las que pueden llegar a sufrir las personas.
  • En las plantas:
  • El proceso de la fotosíntesis experimenta cambios que alteran los ciclos de floración y crecimiento de ciertas especies.
  • Se modifican los sistemas de cosecha de productos agrícolas.
  • En el ambiente:
  • Los ciclos bioquímicos, como el del carbono, experimentan cambios que pueden incidir directamente en el efecto invernadero.

¿Se puede recuperar?

Cientos de estudios han demostrado que los productos que contiene clorofluorocarbonados (CFC) son extremadamente perjudiciales para la capa de ozono. En ese sentido, se han tomando medidas que buscan prohibir su fabricación y uso.

Tal es el caso del Protocolo de Montreal firmado por 197 países en el año 1987. Con esta manifestación de voluntad de los gobiernos se acordaron medidas para reducir la producción y comercialización de dichas sustancias químicas que dañan la capa de ozono.

Protocolo de montreal
El Protocolo de Montreal

Para saber más, haz click sobre la imagen

A partir de ahí, a los CFC se les añadió hidrógeno, para sustituirlos por los hidrofluorocarbonos o HCFC, que no atacan directamente la capa de ozono. Pero estos provocan un incremento en el efecto invernadero y por ende, contribuyen al cambio climático.

Otra preocupación más.

Estas acciones si bien no han reparado el daño por completo, sí han ayudado a tener indicios de una leve recuperación de la capa de ozono.

  • El agujero de ozono alcanzó su tamaño máximo en el año 2000, cuando llegó a medir 28.4 millones de kilómetros cuadrados.
  • Según una medición realizada por la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de Estados Unidos (NASA), para septiembre de 2016, el tamaño del agujero era de 23 millones de kilómetros cuadrados, una reducción del 20% desde el 2005, gracias a la disminución de los niveles de cloro que destruyen la capa de ozono.
  • En septiembre de 2019 se registró la mayor disminución del tamaño del agujero de ozono hasta la fecha, llegando a los 16.4 millones de kilómetros cuadrados. Esta cifra se redujo hasta los 10 millones de kilómetros cuadrados durante finales de septiembre y la primera mitad del mes de octubre. 
  • Algunos estudios sugieren que los daños a la capa de ozono podrían ser revertidos casi en su totalidad para mediados del siglo XXI.
Agujero de la capa de ozono

La Organización Mundial de Meteorología considera que la recuperación de la capa de ozono se pueda lograr para el 2050. Claro está, para ello es necesario la aplicación y supervisión de protocolos, reglamentos y demás medidas que incentiven, cada vez más, la sustitución de los clorofluorocarbonos.

Mientras tanto, algunos países sufren más que otros, las consecuencias del daño a la capa de ozono.

  • Los países con altas latitudes en el hemisferio sur tienen mayor exposición a los rayos ultravioletas. Argentina y Chile son más vulnerables al estar más cerca del agujero, junto con Nueva Zelanda y Australia.

¿Cómo podemos ayudar a preservarla?

Si no quieres que el planeta quede desprotegido, puedes seguir las siguientes recomendaciones:

  • Evita el uso de aerosoles. La mayoría, por no decir todos, contienen clorofluorocarbonos.
  • No uses fertilizantes que contengan bromuro de metilo, ni productos que contengan halones, como es el caso de los extintores.
  • Reduce las emisiones de dióxido de carbono, pues estas propician el calentamiento global y este a su vez el aumento de la temperatura en la estratosfera y la disminución del ozono.
  • Utiliza abonos no contaminantes.
  • Usa bombillas de bajo consumo.

Aunque hay huellas de una posible recuperación de la capa de ozono, aun queda mucho por hacer para combatir este y todos los problemas ambientales que hemos ocasionado y cuyas consecuencias pueden ser devastadoras.

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