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2021, el Año Internacional de las Frutas y las Verduras

Una alimentación sana, balanceada y sostenible es clave para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo, para la conservación del medioambiente y la existencia de las generaciones futuras. En virtud de ello, la ONU ha establecido el 2021 como el Año Internacional de las Frutas y las Verduras.

El 2021 es el Año Internacional de las Frutas y Verduras

La llegada del covid-19 acentúo muchas de las grandes problemáticas que enfrentan la humanidad y el planeta. El consumismo y el desperdicio de alimentos son dos de ellas. Ambas son consecuencia directa de la actividad productiva incesante y del crecimiento poblacional y causa de la creciente escasez de recursos naturales, el cambio de uso de la tierra y la contaminación agrícola. Por eso, la Organización de Naciones Unidas (ONU) considera que es de vital importancia promover hábitos de consumo sostenibles y reconsiderar la relación que tenemos con los alimentos. Por ello, atendió al llamado del Gobierno de Chile, país suramericano que tiene 34,4% de las personas obesas del mundo, donde solo 15% de su población consume el mínimo recomendado de porciones de frutas y verduras diarias, y declaró este 2021 como el Año Internacional de las Frutas y las Verduras (AIFV).

“La iniciativa busca brindar atención a un sector crítico e instar a que se adopte un enfoque más integral de la producción y el consumo que beneficie a la salud humana y al medio ambiente”

En la web de la ONU se detalla que las principales líneas de acción del AIFV 2021 son:

1. Promoción y sensibilización

Concienciar a la población acerca de la contribución de las frutas y verduras a la salud, la economía y el medioambiente.

2. Creación y difusión de conocimientos

Fomentar herramientas y mecanismos para conocer, medir y difundir los efectos, tanto positivos como negativos, de la producción y consumo de frutas y verduras en la economía y la sostenibilidad ambiental de los países desarrollados y no desarrollados.

3. Formulación de políticas

Promover leyes y reglamentos transversales que potencien la gestión de los sistemas alimentarios, contribuyan a los medios de vida rurales y fomenten el consumo y la producción sostenible y diversificada de frutas y verduras.

4. Fomento de la capacidad y educación

Formular programas y planes educativos que den a conocer los beneficios de la producción y el consumo de frutas y verduras y que incentiven la participación en la creación de huertos y jardines con el fin de desarrollar competencias en la producción, manipulación y preparación de estos alimentos ricos en vitaminas, minerales y fibras.

Por un mundo con una población más sana

A diferencia de los alimentos con altos niveles de grasa, azúcar y sal, las frutas y verduras frescas reducen el riesgo de padecer sobrepeso y obesidad, que se asocian a enfermedades cardiovasculares, diabetes y cáncer, patologías que hoy por hoy representan un coste de 200.000 millones de dólares al año en atención sanitaria tan solo en Estados Unidos, y que se consideran factores de riesgo para el covid-19.

“Las frutas y verduras son la piedra angular de una dieta sana y variada. Proporcionan al cuerpo humano abundantes nutrientes, refuerzan el sistema inmunológico y contribuyen a reducir el riesgo de contraer muchas enfermedades. Sin embargo, a pesar de estos enormes beneficios, no las consumimos en cantidades suficientes.”

António Guterres – Secretario General de la ONU

Partiendo de ahí, la Organización Mundial de la Salud  (OMS) y la FAO han estado promoviendo el consumo de frutas y verduras. Ambas instituciones recomiendan la ingesta mínima de 400 gramos al día, distribuidos en dos porciones de frutas y tres de verduras como una forma saludable de mejorar la capacidad de enfrentar enfermedades crónicas e infecciosas.

La obesidad es una de las tres principales causas de muerte en el mundo
La obesidad es una de las tres principales causas de muerte en el mundo

Sin embargo, muchas personas en el mundo, especialmente en los países subdesarrollados, tienen dificultades para acceder a estos alimentos altamente perecederos debido a  problemas de producción (intensidad de la mano de obra), transporte (contaminación) y comercio (altos precios) que se traducen en pérdida y desperdicio y por ende, en poca disponibilidad y extrema vulnerabilidad. De acuerdo con el Global Burden of Disease Study, “anualmente 3,4 millones de fallecimientos pueden atribuirse a un bajo consumo de frutas y 1,8 millones, a dietas pobres en hortalizas.”

En vista de la necesidad de reducir esas cifras, el Secretario General de la ONU, António Guterres insiste en la necesidad de unir esfuerzos para que “los sistemas alimentarios sean más inclusivos, resilientes y sostenibles”.

“Debemos unirnos para asegurar que los más vulnerables reciban alimentos nutritivos, incluidas frutas y verduras, sin dejar a nadie atrás”.

Las frutas y las verduras son los alimentos con mayor nivel de pérdida y desperdicio

Una alimentación saludable es buena para la humanidad y el planeta

Tanto la ONU como la FAO apuestan a concienciar a la población mundial acerca de la contribución de las verduras y las frutas para la salud no solo para mejorar la nutrición de las personas sino también para ayudar a reducir la pérdida y desperdicio de alimentos y hacer más eficiente el uso de la tierra, los suelos, el agua y otros insumos agrícolas.

Pero además, para promover la producción de frutas y verduras y por ende la generación de empleos, sobre todo en las zonas rurales, e incentivar la agricultura familiar, la economía local, el desarrollo territorial y sostenible y el respeto a los valores y tradiciones.

Lo que nos dice que este 2021 Naciones Unidas pretende trabajar en mejorar la salud de la población, favorecer la seguridad alimentaria, contribuir a incrementar la biodiversidad y generar sostenibilidad ambiental, cuestiones que permiten avanzar en la lucha contra el hambre, la malnutrición, la pobreza y el cambio climático y por tanto,  alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) encaminados a favorecer el desarrollo socioeconómico de las naciones.

En definitiva, la declaración del Año Internacional de las Frutas y las Verduras es una oportunidad más para tomar consciencia sobre lo que consumimos y cómo lo consumimos. Como lo ha dicho el Secretario General de la ONU, este año es propicio para que “revisemos nuestros sistemas alimentarios” y nos comprometamos “con un mundo más sano, resiliente y sostenible en el que todas las personas tengan a su alcance, y puedan permitirse, la nutrición variada que necesitan”.

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