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La contaminación del aire está asociada a trastornos mentales en niños

Quienes crecen respirando aire de mala calidad son más propensos a sufrir enfermedades que a la larga pueden tener un final fatal. No solo hablamos de patologías respiratorias y cardiovasculares, ni tampoco nos referimos exclusivamente a las consecuencias en los adultos. La contaminación del aire también está asociada a trastornos mentales en niños. En las zonas urbanas, la población infantil es más proclive a sufrir de ataques psicóticos y tendencias suicidas.

La contaminación del aire está asociada a trastornos mentales en niños

Nuestra salud depende en gran medida de la salud del planeta. Si él está enfermo, tenemos grandes posibilidades de estarlo también. La contaminación ambiental incide directamente en el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo y nuestra mente.

Lidiar con la insalubridad del agua y el ruido del tráfico y tener que vivir bajo un sombrero de contaminación somete a nuestro organismo a un permanente estrés. El resultado de tal situación es el desarrollo de enfermedades respiratorias, digestivas, cardiovasculares, y cutáneas. Pero los efectos pueden ir más allá y trastocar la salud mental.

Hay estudios que aseguran que la mala calidad del aire no solo está relacionada con el aumento de ataques cardíacos y los casos de asma, sino también con la prevalencia de trastornos psiquiátricos.

Una investigación realizada por las escuelas de salud pública Rollins y Mailman de las universidades de Emory y Columbia respectivamente, reveló que en Estados Unidos, “la exposición a las partículas PM 2.5 a largo plazo está relacionada con un mayor riesgo de deterioro de la salud neurológica.” El equipo encargado de este estudio encontró que en las zonas con mayor cantidad de partículas finas, era mayor el ingreso hospitalario por Parkinson, Alzheimer y otras demencias relacionadas, y que las personas de avanzada edad eran las más susceptibles, en especial las mujeres, los blancos y los habitantes de áreas urbanas.

“Nuestro estudio, realizado a nivel nacional, muestra que los estándares actuales no protegen lo suficiente una población estadounidense cada vez más envejecida, lo que destaca la necesidad de establecer nuevos estándares y políticas más estrictos que ayuden a reducir aún más las concentraciones de PM2.5 y mejorar la calidad del aire en general.”

Antonella Zanobetti, coautora de la investigación publicada en The Lancet Planetary Health

Por su parte, un estudio realizado por la Universidad Politécnica de Hong Kong detalló que en las personas con padecimientos mentales, el riesgo de muerte aumenta 16% en los días en los que hay mayores niveles de partículas contaminantes en el aire.

“Una influencia combinada de la neblina, la calidad extrema del clima y del aire y el ambiente urbano puede resultar en una mortalidad extremadamente alta”.

Lin Yang de la Universidad Politécnica

Pero, los efectos de la contaminación del aire en la salud mental no son exclusivos para los adultos. Los niños y adolescentes también están expuestos a experiencias psicóticas, que pueden alterar sus habilidades cognitivas y desencadenar trastornos que con el paso del tiempo pueden conducir a la muerte.

¿Cómo la contaminación del aire afecta la salud mental de los niños?

Según un estudio de la Universidad de Duke en Estados Unidos, la exposición prolongada a un aire contaminado puede elevar el riesgo de que un niño desarrolle trastornos de salud mental en la edad adulta joven. De modo que la ansiedad, la depresión y las tendencias suicidas en la adolescencia pueden ser consecuencia del sometimiento a altos niveles de polución relacionados con el tráfico, el humo de tabaco y partículas de óxidos de nitrógeno (NOx) durante la niñez.

No obstante, el nivel de contaminación y los demás factores estresores (pobreza extrema, antecedentes clínicos, ruidos, entre otros) pueden acelerar la aparición, gravedad y frecuencia de los síntomas psiquiátricos relacionados con las alteraciones metabólicas en el cerebro.

El estrés, la ansiedad y la depresión en niños pueden ser consecuencia de la contaminación atmosférica
El estrés, la ansiedad y la depresión en niños pueden ser consecuencia de la contaminación atmosférica

» Esquizofrenia

Investigadores de la Universidad de Cincinnati y del Hospital Infantil de Cincinnati, en Estados Unidos, indicaron que cada vez que había aumentos de partículas en suspensión de menos de 2,5 micras (PM2.5) en ciertas áreas residenciales, aumentaba considerablemente el número de ingresos a los centros de urgencias psiquiátricas infantiles.

Según sus observaciones y análisis, publicadas en la revista Environmental Health Perspectives”, cuando se produce un pico de contaminación, hay más consultas pediátricas relacionadas con la esquizofrenia; y cuando disminuye, aumentan las relacionadas con pensamientos suicidas. Se identificó a los niños que habitaban en las zonas de economías medias y bajas como los más vulnerables.

» Paranoia

Un equipo del King’s College de Londres, estudió la Relación entre la exposición a la contaminación del aire y las experiencias psicóticas durante la adolescencia. Para ello, analizó a más de 2.000 jóvenes de 17 años en Reino Unido y Gales. El resultado de esta investigación llevó a sus autores a concluir que los adolescentes que están expuestos a altas concentraciones de óxido de nitrógeno tienen 70% más posibilidades de sufrir paranoia.

Dicho gas contaminante, proveniente en su mayoría de vehículos diésel, se relaciona también con la reducción de la inteligencia y el incremento de los casos de demencia y depresión.

» Afectaciones neurológicas

La contaminación del aire está asociada a trastornos mentales en niños y adolescentes; en los bebés, su impacto más fuerte es en el desarrollo cerebral.

Las partículas suspendidas en el aire puede ingresar fácilmente al torrente sanguíneo y la nariz, y a través de ahí, ir directo al cerebro, donde daña la barrera hematoencefálica. Esto puede causar una neuroinflamación, que daña las células nerviosas, genera dificultades para regular los pensamientos y las emociones y provoca daños degenerativos, muy parecidos a los asociados con el Alzheimer.

Por su parte, los hidrocarburos aromáticos policíclicos también pueden ocasionar daños a la materia blanca del cerebro, responsable de la comunicación neuronal.

La contaminación del aire también puede causar condiciones neurodegenerativas
La contaminación del aire también puede causar condiciones neurodegenerativas

Los niños están permanentemente expuestos a sustancias químicas nocivas. El aire las concentra y las dispersa por doquier. Y estas, una vez ingresan en su organismo se convierten en enfermedades y trastornos prevenibles.

Está comprobado que la contaminación del aire está asociada a trastornos mentales en niños, pero también está claro que la polución puede disminuir dentro y fuera de los hogares si:

Todavía queda mucho por conocer sobre el vínculo entre la contaminación y los trastornos mentales en niños, pero con lo que se sabe hasta ahora es suficiente para que pongamos manos a la obra.

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