Los niños están permanentemente expuestos a sustancias químicas nocivas. El aire las concentra y las dispersa por doquier. Y estas, una vez ingresan en su organismo se convierten en enfermedades y trastornos prevenibles.
La perversa industria juguetera se ha encargado de crear millones de juguetes tan llamativos como contaminantes y luchar con ello, sobre todo en estos tiempos cuando la tecnología avanza a pasos agigantados, es bastante complejo, ...
En Ecuador, en una de sus selvas los niños aprenden en un bosque-escuela a apreciar las verdaderas riquezas del mundo natural.