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La contaminación atmosférica merma el funcionamiento cognitivo de los hombres de edad avanzada

Muchos son los estudios que han confirmado que la polución del aire tiene un impacto directo en la salud de las personas. Afecta las vías respiratorias, la piel, la memoria y la atención, especialmente en la población infantil. Ahora, un nuevo estudio agrega que la contaminación atmosférica merma el funcionamiento cognitivo de los hombres con mayores.

La contaminación atmosférica merma el funcionamiento cognitivo de los hombres de edad avanzada

Las partículas finas o PM2.5, procedentes de incendios forestales, quema de residuos a cielo abierto, tráfico vehicular, plantas generadoras de energía y el humo de los cigarrillos, son un material respirable altamente peligroso para la salud. Miden menos de 2,5 micrómetros de diámetro pero ocasionan grandes problemas de carácter respiratorio y cardiovascular. Se asocian con la aparición de la diabetes, el asma, los ataques de pánico, y con la disminución de la salud mental, el aumento la hospitalización por causas psiquiátricas, y el número de casos de suicidio.

Estos contaminantes del aire, fácilmente inhalables, son capaces de entrar al organismo y causar un efecto inflamatorio sistémico, generar estrés oxidativo cerebral y alterar el sistema nervioso central. Todo esto puede conducir a problemas de desarrollo, enfermedades cerebrales y deterioro cognitivo, que pueden manifestarse desde la fase del desarrollo intrauterino y durante todas las etapas de la vida.

Ya se sabe que pueden alcanzar al feto en la placenta.  Otras investigaciones han alertado que la exposición a tales partículas finas, antes y después del nacimiento pueden afectar las habilidades cognitivas del niño. Según esto, la memoria de trabajo y la atención pueden verse disminuidas y en consecuencia, el infante puede tener puntuaciones escolares más bajas.

No obstante, los niños no son los únicos sensibles a los efectos adversos de la contaminación atmosférica en la cognición y salud mental. Quienes han respirado más aire contaminado son los más afectados: las personas mayores.

La relación de la contaminación del aire con el desarrollo de enfermedades como el alzhéimer en mujeres adultas, también ha quedado plasmada en un estudio publicado en el 2017 en la revista Nature.

Mientras que un artículo publicado en el 2018 en Proceedings of the National Academy of Sciences, reveló que a mayores niveles de contaminación atmosférica, más bajos son los puntajes de pruebas verbales y matemáticas que miden la capacidad cognitiva, y que los resultados desmejoran a medida que las personas envejecen. Según sus observaciones, en los hombres, especialmente aquellos mayores de 64 años y con menor nivel educativo, el impacto fue mayor. Tuvieron menos facilidad para prestar atención, recordar lo aprendido en el pasado y generar nueva información.

Aquí, la exposición a largo plazo a partículas en suspensión, dióxido de azufre y dióxido de nitrógeno fue determinante para tal conclusión.

“El daño en el cerebro que envejece debido a la contaminación del aire probablemente impone costes económicos y de salud considerables, considerando que el funcionamiento cognitivo es crítico para las personas mayores tanto para realizar recados diarios como para tomar decisiones de alto riesgo.”

Ahora, nuevas pruebas arrojan más datos sobre los efectos de la contaminación del aire: incluso, la exposición a corto plazo a la contaminación atmosférica merma el funcionamiento cognitivo de los hombres mayores.

Las partículas PM2.5 y el NO2 provocan un importante deterioro cognitivo en la población adulta
Se ha demostrado que las partículas PM2.5 y el NO2, al igual que los PCB (bifenilos policlorados) provocan un importante deterioro cognitivo en la población adulta.

Polución del aire afecta la cognición de los hombres mayores

Según un estudio publicado en la revista Nature Aging, pacientes de edad avanzada, del género masculino y con menor nivel educativo también pueden experimentar un deterioro en su función cognitiva.

El trabajo, realizado por expertos de la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia (Estados Unidos), demostró que los hombres de edad avanzada que se exponen, incluso durante unas pocas semanas, a elevados niveles de PM2.5 experimentan dificultades en su rendimiento mental.

“Una mayor exposición a corto plazo a PM 2.5 demostró asociaciones negativas no lineales con la función cognitiva. Comparado con el cuartil más bajo del promedio de 28 días PM 2.5 concentración, los cuartiles 2, 3 y 4 se asociaron con disminuciones de 0.378, 0.376 y 0.499 unidades en la puntuación de función cognitiva global, disminuciones de 0.484, 0.315 y 0.414 unidades en la puntuación MMSE y 69, 45 y 63% más probabilidades de puntuaciones MMSE bajas (≤ 25), respectivamente”.

Pero, la disminución de su función cognitiva también aparecía “cuando las PM2.5 se encontraban en niveles inferiores a los que suelen considerarse peligrosos, según la Organización Mundial de la Salud (OMS)”. Por lo que, Xu Gao, primer autor de la investigación y profesor en la Universidad de Pekín (China), asegura que los datos indican “que no existe una zona segura para estas partículas.

Para llegar a tal conclusión, los estudiosos evaluaron a 954 hombres blancos, adultos mayores (edad media es 70 años) del Gran Boston inscritos en el Estudio de Envejecimiento Normativo.

La aspirina, posible atenuante de los efectos de la contaminación en la salud cognitiva

Al ver estos resultados, los expertos quisieron ampliar su investigación y se basaron en estudios anteriores sobre el uso de antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para explorar sus posibilidades en la reducción del deterioro cognitivo y la demencia ocasionados, en gran medida, por factores medioambientales.

Con este nuevo enfoque, recetaron analgésicos comunes a los participantes que mostraron una huella negativa de la exposición a corto plazo a la contaminación atmosférica. En estas personas que tomaron medicamentos antiinflamatorios, notaron que los efectos adversos disminuyeron.

A razón de ello, los autores del estudio consideran que los AINE, especialmente la aspirina, pueden ser potenciales protectores, pues actúan como moderadores de la neuroinflamación o cambios en el flujo sanguíneo hacia el cerebro causados por la inhalación de partículas contaminantes. Sin embargo, son cautelosos e insisten en la necesidad de profundizar sobre los efectos de los AINE y cómo pueden modificar la relación con la salud cognitiva.

“Debe ser validado; estos fármacos tienen efectos secundarios que no somos capaces de averiguar en nuestro análisis transversal. Por lo tanto, no podemos decir que las personas deban tomarlos para protegerse específicamente de la contaminación atmosférica.”

Xu Gao, primer autor de la investigación y profesor en la Universidad de Pekín (China)

Mejorar la calidad del aire y cuidar nuestra salud es tarea de todos

La contaminación atmosférica merma el funcionamiento cognitivo de los hombres mayores y esto, sin duda, tiene un impacto en el desarrollo de la sociedad. Los procesos de envejecimiento cerebral y las enfermedades crónicas se están acelerando y acentuando. Poner atención en el daño que causa la polución del aire en las capacidades mentales puede ayudar a disminuir el número de muertes prematuras relacionadas con tal contaminación y a tomar mejores decisiones para purificar el aire que respiramos.

Las partículas finas PM2,5 son los contaminantes más asociados con la mortalidad prematura excesiva
Los contaminantes más nocivos para la salud, estrechamente asociados con la mortalidad prematura excesiva, son las partículas finas PM2,5

Una pronta actuación multisectorial es importante. No necesitamos un aire puro mercantilizado. Necesitamos mejorar el transporte público y la planificación urbana, priorizar la producción de energía renovable, plantar más árboles y conservar los que tenemos.

Pero también la actuación individual es esencial para lograr disminuir la contaminación ambiental y el número de pacientes con patologías relacionadas con ella. Debemos procurar mantener una mente activa y estimulada, ingerir una dieta rica en antioxidantes, hacer ejercicios, caminar por el parque, usar menos el automóvil, no quemar residuos, y evitar, en la medida de lo posible, la exposición a altos niveles de contaminación. Investigadores del Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), incluso recomiendan la residencia en vecindarios con zonas verdes. Según ellos, los hombres y mujeres que lo hacen presentan “4,6% menos declive cognitivo asociado a la edad.”

Aunque suene a cliché, mejorar la calidad del aire y cuidar nuestra salud es tarea de todos.

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