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Impacto ambiental de las estaciones de esquí

Las actividades deportivas por supuesto que son buenas. Contribuyen a fortalecer los huesos, las articulaciones y el sistema inmunológico, favorecen el autoestima, facilitan las relaciones interpersonales. Nadie ha dicho que tengan consecuencias negativas para la salud. Pero, en los espacios donde se practican pueden llegar a ser un verdadero problema. En España, por ejemplo, están aumentando las denuncias por el impacto ambiental de las estaciones de esquí, un deporte invernal que está ganando gran popularidad en áreas de alta montaña.

impacto ambiental de las estaciones de esquí

Desplazarse en territorios nevados y helados es algo que ha tenido que hacer el hombre desde la antigüedad. Él se ha preparado para sortear las dificultades que supone ese clima hostil. De hecho, le ha parecido una actividad tan fascinante y divertida que la convirtió en deporte. Esquiar en la nieve se ha vuelto una forma atractiva de ejercitarse, competir y presumir las espectaculares montañas teñidas de blanco.

En Austria, España, Francia, Italia, Groenlandia, Noruega y Rusia, se han creado diversas confederaciones y multitud de campeonatos que atraen a miles de deportistas y aficionados que aprovechan sus días de descanso para acercarse hasta las cordilleras. El problema radica en que en aras de potenciar el desarrollo económico de la actividad y de las zonas de alta montaña se han construido decenas de estaciones de esquí, instalaciones que marcan un profundo y recurrente debate entre ecología y consumismo, crecimiento económico y sostenibilidad, vida y muerte.

Las huellas ambientales del esquí

Hay distintas modalidades de esquí. Unas más lesivas que otras para el medioambiente. Por ejemplo, el esquí de travesía, es una actividad muy parecida al montañismo, se practica más que todo en montañas con grandes espacios horizontales y por lo general, no requiere de ayuda mecánica.

El esquí de fondo o nórdico requiere del uso de esquíes y/o bastones para el desplazamiento por circuitos trazados y puede llegar a necesitar también de estaciones especializadas.

Por su parte, el esquí alpino necesita de pistas descendentes que combinan distintos tipos de dificultades y a las cuales se puede acceder mediante el uso de remontes mecánicos.

Con esta simple y sencilla definición ya se deja ver cuáles son las modalidades más agresivas. De todos modos, detallar cuál es el impacto ambiental del esquí no está de más.

Veamos:

Cuando los esquiadores se desplazan por el suelo cubierto de nieve arrancan con sus esquíes los jóvenes y tiernos rebrotes que afloran sobre esa capa blanca que protege la vegetación del viento gélido y las bajas temperaturas. Esto, no solo incide en la regeneración del suelo y el bosque sino también en la desaparición de la fauna. Los animales se quedan sin alimento y además se ven afectados por el tránsito constante de personas en sus zonas de refugio e hibernación. Muchos se ven obligados a huir y a gastar sus reservas energéticas, lo que finalmente les puede conducir a la muerte.

las pistas y circuitos de esquí son una amenaza para la flora y fauna
Las pistas y circuitos de esquí son una amenaza para la flora y fauna de las zonas de alta montaña.

En cuanto a la práctica del esquí en pistas y circuitos señalizados el daño a la naturaleza no proviene directamente de los esquiadores, sino de la construcción de tales infraestructuras que por lo general están acompañadas de impactantes proyectos urbanísticos.

La industria del esquí ha colocado en lo más alto de las cordilleras decenas de torres de acero y bloques de hormigón, telesquís, telesillas, cabinas, teleféricos, lagos artificiales, hoteles, tiendas, restaurantes y estacionamientos. Ha traslado allí la ajetreada y caótica presencia masiva de personas con todo lo que ello supone: ruido, altísimo consumo energético y de agua, contaminación y demás. De esta manera, se han desfigurado las montañas, muchas de las cuales pertenecen a Parques Naturales, zonas de valor alto valor ecológico. Por tanto, la agresión es todavía mayor.

Para el esquí alpino y de fondo además, en vista de los efectos del cambio climático en la generación de nieve y su impacto en el modelo de negocio del esquí, se ha recurrido a la producción de nieve artificial, lo que supone el despilfarro de agua y energía eléctrica conducida a través de larguísimos cables tendidos alrededor de paisajes únicos, cosa que por supuesto, genera alteraciones ecológicas importantes e irremediables.

A esto hay que sumarle el problema de la acumulación de basura. En muchas de las zonas donde se practica este deporte invernal, en cualquiera de sus modalidades, se puede observar gran cantidad de residuos abandonados indiscriminadamente (colillas de cigarro, bolsas plásticas, trozos de madera. etc.). Esa basura, lastimosamente, es más visible cuando la nieve comienza a desaparecer pero desde el mismo momento en el que llega provoca alteraciones en el entorno, alteraciones que pueden durar años, más de los que puede tardar esa basura en descomponerse.

España reacciona contras las estaciones de esquí

En España, Ecologistas en Acción no ha dejado de manifestar su preocupación por el impacto ambiental de las estaciones de esquí. En diversas oportunidades ha alertado que las instalaciones donde se practica este deporte devoran la naturaleza y acaban con lugares que hasta hace poco eran vírgenes.

Miembros de esta organización ambientalista han repetido hasta el cansancio que las estaciones de esquí perturban los entornos naturales, pues:

  • Erosionan el suelo.
  • Destruyen la vegetación, lo que puede ser grave en las zonas de alta montaña que tienen climas de por sí exigentes y difíciles.
  • Con la urbanización, alteran el paisaje y favorecen la contaminación acústica, lo que acaba con el concepto de vida tradicional de las zonas de montaña.
  • Modifican los ciclos naturales del agua y la formación de nieve, efectos que se agravan con la instalación de sistemas de riego para la obtención de nieve artificial.

Mientras que integrantes de SEO/BirdLife advierten que con la construcción y ampliación de las estaciones de esquí se pone en peligro la supervivencia de especies ya amenazadas, entre ellas la perdiz nival, la perdiz pardilla y el quebrantahuesos.

Por tal motivo, desde ambas instituciones, se ha pedido que se ponga freno a la expansión de pistas de esquí y que se apueste por promover prácticas deportivas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente.

el esquí tambié puede ser un deporte sostenible
Hacer deporte al aire libre no tiene por qué ser una actividad que agreda al medioambiente.

Afortunadamente, después de tantos años de clamar por ello, este 2021 el Gobierno anunció la decisión de desmantelar tres pistas de esquí en el puerto de Navacerrada (Madrid): el Telégrafo, el Escaparate y el Bosque, terrenos que pertenecen a Parques Nacionales, declarados como Zona de Especial Conservación y Zona de Especial Protección de Aves.

“En el entorno del Puerto de Navacerrada, espacio que soporta un grave problema de saturación y de acceso, se producen aglomeraciones que en ocasiones suponen un problema de orden público y seguridad ciudadana, aportes de residuos sin una solución clara para su recogida y evacuación a la fecha y en definitiva un modelo inadecuado de uso público totalmente opuesto al que se debería establecer en un entorno natural de un parque nacional”.

eldiario.es

La noticia, aunque es recibida con beneplácito por estos grupos defensores del ambiente y la vida no calla sus voces pues consideran que aún queda mucho por hacer para frenar a la industria de los deportes blancos: detener la creación de más pistas y la instalación de cañones de nieve artificial y exigir la restauración progresiva de los espacios para asignarlos a actividades viales y sostenibles en lo económico ambiental y climático.

“La preservación de la biodiversidad, el paisaje y los bienes y servicios ambientales que nos proporcionan las montañas deberían focalizar los esfuerzos de todas  las administraciones públicas. La crisis climática y de biodiversidad en la que la humanidad está inmersa requiere de esfuerzos menos frívolos que garantizar el esquí por parte de nuestros representantes políticos que,  con proyectos como este,  evidencian su falta de perspectiva ante realidades ineludibles como la sexta extinción masiva de especies o las alteraciones climáticas desencadenadas por actividades humanas insostenibles, como es la práctica del esquí con nieve artificial”

Comunicado de Ecologistas en Acción sobre la ampliación de la Estación de Esquí de Leitariegos

El impacto ambiental de las estaciones de esquí es notorio y promete agravarse si no se toma consciencia al respecto. De ninguna manera estamos demonizando este ni ningún otro deporte, sino llamando a la reflexión porque si destruimos esos maravillosos espacios naturales en los que podemos pedalear, correr, escalar, esquiar y nadar, no solo perderemos la oportunidad de ejercitarnos allí, sino que estaremos perdiendo sus bondades, sus servicios ecosistémicos y, a la larga, la vida del planeta y la nuestra.

Esquiar respetando la naturaleza y la idiosincrasia de los pueblos de montaña es posible, solo se necesitan la voluntad y la disposición para hacerlo.

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