Las actividades deportivas por supuesto que son buenas. Nadie ha dicho que tengan consecuencias negativas para la salud. Pero, en los espacios donde se practican pueden llegar a ser un verdadero problema.
Esto, que pareciera una solución de adaptación al cambio climático, es realmente la creación de nuevos problemas, quizás menos visibles pero más graves que la ausencia de nieve natural durante algunos períodos.
Para evitar que el glaciar Presena se derrita, cada verano se cubre con una lona especial que evita ceda ante el inminente calor.