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Contaminación Medio ambiente

El diésel y la gasolina ¿Cuál contamina más?

Los niveles de polución que tenemos en la actualidad son el resultado, entre otras cosas, de la producción y uso de vehículos que se mueven gracias a combustibles fósiles, como el petróleo. Sus derivados, el diésel y la gasolina, son los ingredientes predilectos de la industria para el desarrollo del transporte y la tecnología, principalmente. Pero, son los más señalados por los efectos que producen en el medioambiente. Cuál contamina más, es un debate que sigue en curso.

entre el diésel y la gasolina cuál contamina más

En todas las fases de la vida de los vehículos (creación y distribución del combustible, producción del coche, uso y eliminación) se generan emisiones contaminantes. Aunque el acento se ha puesto siempre en el uso, la propia producción de energía o combustible es altamente perjudicial.

La obtención de carburante, llámese diésel o gasolina, requiere de un proceso de refinación del petróleo en el que se producen grandes cantidades de dióxido de carbono y partículas sólidas contaminantes (PM). Y en lo que respecta a la combustión, hay que resaltar que cada uno contamina a su manera, pues emiten unos u otros gases perjudiciales, en mayor o menor medida.

Gases contaminantes que emiten los motores gasolina

El Dióxido de carbono (CO2) es el gas más producido por los motores de gasolina. Este, en bajas concentraciones no es dañino para la salud de las personas pero sí contribuye significativamente al aumento de la temperatura global y por ende, a la intensificación de los eventos climáticos.

Pero, la propulsión de un motor a base de gasolina también produce

  • Nitrógeno
  • Agua (H2O)
  • Hidrocarburos (HC)
  • Óxidos nítricos (NO)
  • Monóxidos de carbono (CO)

Gases contaminantes que emiten los motores diésel

Aunque estos motores utilizan menos combustible para recorrer la misma distancia que uno de gasolina, no significa que son realmente inocuos para el medioambiente.

El diésel emite a la atmósfera niveles similares de gases y partículas perjudiciales para el medioambiente (Nitrógeno, CO2, Agua, Hidrocarburos, Monóxido de carbono, Oxígeno (O2), Dióxido de azufre (SO2) y Hollín. Pero, en este caso, el óxido nítrico, que es tanto o más tóxico y nocivo que el CO2, es el compuesto más producido en la combustión.

gases que emiten el diésel y la gasolina

Entonces, ¿qué contamina más?

De la combustión de la gasolina resulta gran cantidad de CO2, el GEI más dañino para la capa de ozono y el efecto invernadero, y el más difícil de eliminar por completo de la atmósfera.

Mientras que de la combustión del diésel se producen más partículas sólidas y óxidos de nitrógeno que contribuyen a la lluvia ácida, la contaminación del aire y por tanto a la aparición de problemas respiratorios en los seres vivos, como el asma y la bronquitis, que pueden desencadenar el aumento del riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares.

En ambos formas de propulsión, se generan pequeñas trazas, como las que se desprenden de los neumáticos por el rozamiento con el pavimento, que no han sido mezcladas por completo con el aire durante la combustión. Tales partículas, producidas en mayor medida por los motores diésel, se mantienen en suspensión atentando directamente contra la salud de las personas.

Entonces, afirmar que el diésel contamina más que la gasolina o viceversa, es algo difícil. Ambos combustibles tienen fuerte impacto en el medio ambiente.

¿Cuál es la postura actual de la industria automovilística?

Los fabricantes de autos, entre los que figuran Volkswagen, Toyota, Renault, Fiat y Nissan se han encargado de decirle al mundo que los vehículos que han salido al mercado desde el 2006 en adelante, en especial los de diésel, son más eficientes y emiten menos CO2, NOx y partículas sólidas.

Un estudio de la Asociación Española de Operadores de Productos Petrolíferos, abraza esta afirmación. Según indica, las emisiones de NOx de los motores diésel se han reducido en 90% en los últimos 20 años. En sintonía, Japón considera que los vehículos diésel modernos son una buena apuesta y desde Europa llaman a favorecer la retirada de los vehículos más viejos, que consideran son los más contaminantes y a incentivar la compra e instalación de “dispositivos químicos anticontaminación” como catalizadores y filtros de partículas para evitar que todo el hollín producido llegue a la atmósfera. Esta, digamos, es la forma con la que intentan adaptarse a las exigencias de las nuevas normativas globales que piden minimizar las emisiones para descarbonizar la sociedad y así mejorar la calidad del aire y limitar el calentamiento global.

Ni siquiera lo nuevo es tan “limpio” como lo venden

Ante los señalamientos contra la gasolina y el diésel, y a contracorriente de la propuesta nipona, crece la apuesta por los vehículos eléctricos, que si bien emiten menos cantidades de óxidos de nitrógeno y de dióxido de carbono durante su circulación, siguen siendo parte del problema de la contaminación.

La Federación Europea de Transporte y Medio Ambiente afirma que un vehículo eléctrico, desde su fabricación, emite de media en Europa casi tres veces menos CO2 del que expulsa a la atmósfera un automóvil equivalente de gasolina o de diésel.

Pero, el hecho de que consuman menos energía y no expulsen contaminantes por el tubo de escape y sean más silenciosos, no significa que sean vehículos 100% limpios. La razón radica en que para su fabricación y funcionamiento (carga de las baterías) se sigue empleando electricidad que no proviene de energías renovables sino de centrales que aún queman gas, petróleo y carbón y en consecuencia, se continúa favoreciendo la contaminación.

Siendo así, definitivamente, La bicicleta es el medio de transporte que nos acerca a un mundo verde más y mejor habitable.

La bicicleta es un medio de transporte cero emisiones

Como ves, el diésel y la gasolina emiten gases de efecto invernadero a la atmósfera, desde el momento mismo de la extracción de la materia prima, pasando por la línea de producción y el proceso de combustión. Incluso, los vehículos eléctricos, en algún momento de su ciclo útil, contaminan. Esto nos dice que ningún coche hoy día es respetuoso con el medioambiente. Renovar el parque automovilístico o subir las tasas impositivas al diésel o la gasolina no sirve de nada sino se pone especial atención en la verdadera raíz del problema: la irracional extracción y explotación de recursos.

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