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La atlantificación del océano Ártico nos plantea grandes riesgos

El intercambio de las corrientes marinas entre los océanos está cambiando significativamente la dinámica de congelación y deshielo de los casquetes polares e influyendo directamente sobre el clima global. La atlantificación del océano Ártico, es un hecho y sus efectos, cada vez más visibles.

La atlantificación del océano Ártico nos plantea grandes riesgos

En los últimos 50 años, la temperatura en el océano Ártico, el más frío, pequeño y menos profundo de los océanos del mundo, ha aumentado dramáticamente: más del doble de lo que ha experimentado cualquier otro lugar de la Tierra, lo que no hace sino preocupar a la comunidad científica por los efectos sobrevenidos, entre ellos, la atlantificación.

Desde el 2017 se viene hablando de ella. La advertencia en ese entonces llegó desde una publicación en la revista ‘Science’ y otra, un año después, en la revista Nature Climate Change. Ahora, con el registro de las altas temperaturas alcanzadas en Siberia (entre 3 y 5°C por encima de lo habitual) durante el período 2019-2020 y el aumento de entre 1°C y 3°C de la temperatura del agua en la superficie del océano Ártico, se ha reavivado la preocupación por este tema. El anuncio de un nuevo récord de deshielo y el mayor retardo de recongelación en el mar de Barents ha encendido las alarmas y nos coloca ante un gran desafío.

El océano Ártico es invadido por el agua atlántica

No es novedad que el agua salada y cálida del océano Atlántico fluye a través del mar de Barents por debajo de las aguas frías y dulces del Ártico. De hecho, se dice que el explorador noruego Fridtjof Nansen fue el primero en documentar tal influjo. Tampoco es nuevo que esas masas de agua con diferente concentración y temperatura permanezcan separadas por una barrera natural, una capa intermedia de agua fría llamada haloclina. Lo que sí es recién conocido es la rapidez con la que el cambio climático está modificando este proceso.

El flujo del agua del Atlántico al Ártico es cada vez más potente y anormal, es más caliente y con mayor salinidad, y esto afecta la estratificación natural del océano.

¿En qué consiste la atlantificación del océano Ártico?

Si bien es cierto que gracias a la haloclina, el agua dulce y más fría se mantiene por encima de la masa de agua más densa y salada, el proceso de congelamiento del hielo Ártico contribuye a que ambas capas se mezclen.

“Cuando el hielo marino se forma hay un proceso que se llama brine rejection o expulsión de salmuera, por el que las sales que están en el agua se empiezan a salir. Es decir, en el proceso de congelamiento el agua se deshace de las sales. Y entonces cuando ese hielo se derrite la cantidad de sal que tiene es mucho menor y forma una capa de agua dulce.”

Sinhué Torres Valdés, del Instituto de investigaciones polares y marinas Alfred Wegener, en Alemania.

Debido al calentamiento global y el consecuente aumento de la temperatura del agua oceánica, la velocidad del deshielo es mayor. Esto, según la científica española Carolina Gabarró, investigadora del Instituto de Ciencias del Mar (CSIC) en Barcelona, “hace que la columna de agua cambie y penetre al Ártico mayor cantidad de agua atlántica. Esto es lo que se llama atlantificación del Ártico”. En otras palabras, “la disminución de la cantidad de hielo marino de la zona del mar de Barents, y en el océano Ártico en general, hace que las entradas de aguas atlánticas sean mayores”.

Cada año el Ártico se va quedando con menos hielo

Se está creando un ciclo de retroalimentación de aguas cálidas

Lo alarmante no es solo la llegada de más agua cálida al Ártico sino además, la modificación estructural que está experimentando la zona norte del mar de Barents.

Cada año, el mar de Barents está recibiendo menos hielo marino desde el Ártico Central, es decir, menos agua dulce y fría para rellenar la capa ártica e impedir que el agua procedente del Atlántico suba. En consecuencia, la haloclina es ahora menos profunda. Es decir, la estratificación natural que separa el hielo de las aguas atlánticas en algunos puntos del mar de Barents se está debilitando. De esta manera, las aguas atlánticas no solo se están acercando más a la superficie sino que están dificultando la formación del hielo marino en invierno, lo que según los investigadores puede conducir a la homogenización de los ambientes árticos, un evento sin precedentes en la historia de la humanidad.

Lo que sucede en el Ártico, no se queda en el Ártico

Para los expertos, es posible que el Ártico haya entrado en un punto de no retorno que podría afectar no solo a esta remota región septentrional, sino al mundo entero. Consideran que la atlantificación es por demás preocupante pues supone cambios en los ecosistemas marinos y por tanto, en la distribución y desarrollo de las especies que habitan en ellos.

De acuerdo con Donald Perovich, profesor de la Universidad de Dartmouth y coautor del informe “Arctic Report Card 2020” publicado por la Agencia Atmosférica y Oceánica de Estados Unido (NOAA), “Hay que entender que el Ártico es un sistema de componentes interconectados. Cambias una cosa y esto genera un efecto dominó en todo el sistema”.

El derretimiento del hielo ártico deja al descubierto el océano y en consecuencia, el agua absorbe más radicación solar, lo que no solo inunda de luz los fondos marinos que han estado escondidos bajo el hielo durante miles de años sino que empeora el deshielo, desde las profundidades.

Los científicos alertan que tal situación puede incidir en el proceso de formación del fitoplancton, y por tanto, obligar a una fauna única (osos, focas, orcas, peces…) a cambiar su dieta, desplazarse o extinguirse.

También creen que es posible que animales marinos que habitan en el Atlántico puedan ingresar al Ártico.

“Las plantas en tierra requieren minerales y dióxido de carbono para crecer. Lo que sucede en el mar no es muy disimilar. Pero en lugar del suelo tienes el agua de mar donde están disueltos el CO2 y las sales que contienen elementos esenciales para la vida, por ejemplo los nitratos que son un tipo de sales que contienen nitrógeno, o los fosfatos que contienen fósforo. El derretimiento de hielo puede fortalecer la estratificación de la columna de agua, impidiendo que nutrientes (que son más abundantes en capas profundas) se mezclen con aguas superficiales (donde el fitoplancton los utiliza para crecer)”.  

Sinhué Torres Valdés, del Instituto de investigaciones polares y marinas Alfred Wegener, en Alemania.

Todo esto tendría serias repercusiones medioambientales y sociales puesto que la alimentación de muchos mamíferos quedaría en riesgo, al igual que la del ser humano que vería disminuir la oferta pesquera.

Pero, además, el hecho de que la capa de hielo sea cada vez más delgada está haciendo al océano más navegable. Esto está abriendo nuevas rutas marítimas y permitiendo el paso de un mayor número de barcos de investigación, cruceros llenos de turistas y buques mercantes de todo el mundo por la zona, lo que favorece aún más la degradación del Ártico y la introducción de polizones acuáticos, como el cangrejo real rojo, el gusano de barro de branquias rojas (Marenzellaria viridis) o el anfípodo de tubo, que llegan incrustados en las superficies externas de las embarcaciones y que pueden competir con las especies nativas y dañar el ecosistema.

Por si fuera poco, la atlantificación puede contribuir indirectamente en el cambio climático. El derretimiento del hielo Ártico puede tener un impacto significativo en el aumento del nivel del mar y este a su vez, en el calentamiento global.

ecosistemas árticos sienten los efectos del cambio climático
El cambio climático está provocando grandes modificaciones en el Ártico, sus ecosistemas y la forma de vida de la fauna autóctona.

El estudio publicado en el 2018 al que nos referíamos al inicio advertía que las aguas de tipo ártico podrían convertirse en aguas de tipo atlántico en el norte del mar de Barents a finales de este siglo pero que si el agua dulce seguía disminuyendo en los 100 metros superiores, seríamos testigos de esta atlantificación del océano Ártico en el 2040. ¿Realmente queremos eso?

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