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El litio, en el Salar de Uyuni, dejó de ser un sueño y se convirtió en una pesadilla

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Los salares son cuencas donde se almacena agua salada (salmuera), lugares donde es posible hallar grandes concentraciones de minerales y elementos químicos. El litio es uno de ellos, un metal ligero especialmente atractivo en estos días para la producción de baterías de artículos electrónicos y de vehículos eléctricos, la promesa para reducir las emisiones de carbono. Por ello, su explotación va y seguirá en ascenso. Sin embargo, paradójicamente, lo que parece ser una de las alternativas contra el cambio climático resulta ser una gran pesadilla para el medio ambiente. Veamos el caso de Bolivia, allí el Salar de Uyuni, el mayor desierto salino del mundo, está siendo afectado por la minería de litio.

Litio en el Salar de Uyuni

El litio: del Salar de Uyuni a las baterías

El litio se puede obtener de diversas fuentes. De las rocas minerales, presentes en Australia, Zimbabue y China. Pero parece que la extracción más convencional, competitiva y rentable es a partir de las salmueras, los lagos salados. Los más atractivos son el Salar de Atacama (Chile), el Salar del Hombre Muerto (Argentina) y el Salar de Uyuni (Bolivia), este último constituye la mayor reserva mundial de este mineral. Se dice que allí se puede encontrar hasta 100 millones de toneladas de él. Una cifra bastante apetecible para quienes ven en el litio el camino hacia una transición energética, una gran alternativa para frenar el calentamiento global.

Bolivia posee alrededor del 70% de las reservas de litio a nivel mundial

Esa es la excusa con la que algunos actores económicos (empresas estatales y privadas) se han adentrado en este espacio e intentan sacar de allí toda la cantidad posible de litio, el llamado “oro blanco”. Y es el motivo por el que aumenta la preocupación de las comunidades locales que habitan en los alrededores del Salar de Uyuni, en la región de Potosí, que desde siempre han sabido cuidar y extraer de la costra salina solo las cantidades necesarias de agua y minerales para su subsistencia.

¿Por qué la extracción de litio en el Salar de Uyuni genera preocupación?

Porque amenaza con transformar definitivamente, y quizás de forma irreversible, el paisaje y la vida misma. Ya verás cómo.

El proceso de extracción de litio consiste en hacer pozos en la superficie del salar y bombear la salmuera (el agua salada) que se encuentra debajo de la capa salina hacia el exterior, hacia unas piscinas de evaporación. Allí, la radiación solar evapora el líquido y concentra el litio, el cual al ponerse en contacto con otros tipos de sales (como el cloruro de potasio y el cloruro de magnesio) y algunos productos químicos forma carbonato de litio, nitrato de litio e hidróxido de litio. Este último, altamente corrosivo y peligroso para la vida acuática.

Hasta aquí pareciera que el proceso es inofensivo, ¿verdad? Pero la realidad es que, gracias a él, hoy el Salar de Uyuni ya no es el mismo. Los espejismos que enceguecían y sorprendían a los turistas han desaparecido. El atractivo oasis se ha transformado en un montón de lagunas artificiales rodeadas de obreros, camiones y residuos tóxicos.

Hoy sus más de 10.000 kilómetros cuadrados están en la mira de empresas mineras de China y Alemania, autorizadas por el gobierno nacional. Ellas buscan sacar grandes cantidades de litio y ponerlos a disposición de corporaciones tecnológicas para la fabricación de baterías para automóviles y de teléfonos inteligentes, principalmente, a fin de mantener la productividad y competitividad de la industria, sin importar los efectos ambientales que esto implica. No hablamos sino del extractivismo de siempre pero ahora con un relato teñido de “verde”, una práctica muy común por estos días.

greenwashing
¿Qué es el greenwashing?

Para conocerlo, haz click sobre la imagen

Impacto ambiental de la extracción de litio en el Salar de Uyuni

A diferencia de otros tipos de minería, en la de litio no se vuelan montañas, no se usan explosivos ni cianuro. Pero hay algo en lo que no difiere, en el impacto que ocasiona: contaminación, destrucción.

La extracción y explotación de litio necesita:

  • La construcción de piletas o piscinas de evaporación. Al hacerlo, la superficie de la costra salar sufre notables modificaciones.
  • Enormes cantidades de químicos y ácidos para procesar el mineral, los que a su vez generan residuos tóxicos. Esto lleva implícito un grave daño a los recursos hídricos, el suelo y el aire, que atenta contra el ecosistema y las comunidades locales, rurales y urbanas.
impacto de la minería en el medio ambiente
Impacto ambiental de la minería

Para conocerlo, haz click sobre la imagen

  • La peor carga la tiene el agua:

En el proceso de producción de litio se generan sustancias que contaminan las aguas subterráneas e incluso, las reservas de agua potable, lo que pone en riesgo la sustentabilidad de la zona, la producción agrícola y la crianza de animales.

  • El argumento de quienes practican esta actividad es que se trata del procesamiento de agua salada no apta para el consumo humano. No obstante, para obtener el carbonato de litio se emplean enormes cantidades de agua dulce, lo que evidentemente termina por afectar el suministro de agua potable. 
  • La minería de litio reduce los niveles de agua dulce subterránea de la cuenca, y por tanto disminuye su disponibilidad en los manantiales, bofedales y vertientes, lo que contribuye a la desertificación y amenaza la subsistencia de la flora y la fauna local.
  • Gran parte del agua subterránea extraída (aguas fósiles, milenarias) deja de existir, pues las condiciones climáticas actuales no permiten su reposición, lo que altera el balance hidrológico del salar. 
  • Este tipo de minería, además, repercute en el sistema salino pues limita la posibilidad de extracción de sales superficiales. El agua que sube al salar favorece la difusión de estas sales superficiales hacia otros acuíferos de baja salinidad.
Se estima que para la obtención de una tonelada de litio se necesita evaporar alrededor de 2 millones de litros de agua.

Evidentemente, la disminución del volumen de agua en las vertientes naturales de esta zona árida donde las precipitaciones son escasas y la economía local bastante débil, resulta totalmente preocupante. Repercute en la seguridad alimentaria y provoca conflictos sociales. Por ello, grupos ambientalistas de Bolivia alertan que la minería de litio puede desencadenar una nueva crisis por el agua en el país.

Chile y Argentina, dos vecinos que comparten el mismo problema

El Salar de Atacama en Chile, el segundo más grande del mundo, y el del Hombre Muerto en Argentina, también han experimentado el impacto de la explotación intensiva del “oro blanco”. Ambos han sido testigos de la salinización del suelo y del agua, del secamiento de los humedales, de la contaminación del aire y de la pérdida de biodiversidad en la zona. Cuestiones que han avivado las tensiones y los enfrentamientos entre pobladores locales y empresas mineras.

Triángulo del litio
Argentina, Bolivia y Chile conforman el “Triángulo del litio”

Como ves, ninguna actividad de explotación es totalmente sustentable, ni amigable con el medioambiente. Ni la del hidrógeno, ni la del silicio. Ni siquiera la del litio, ni siquiera en Bolivia, donde los discursos de los principales actores políticos van contra la extracción salvaje y la industrialización de recursos naturales.

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