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Desertificación del suelo. Causas y Consecuencias

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La desertificación es uno de los mayores retos ambientales a los que se enfrenta nuestro planeta. Fenómenos climáticos cada vez más extremos y actividades humanas más agresivas han causado graves daños a los suelos: las tierras se han empobrecido, los desiertos se han expandido y la producción de alimentos ha disminuido. En este artículo te explicamos qué es la desertificación, sus causas y consecuencias.

desertificación del suelo
Fenómenos climáticos cada vez más extremos

¿Qué es la desertificación?

Es el proceso mediante el cual las tierras cultivables de las zonas áridas, semiáridas y subhúmedas secas, se convierten en desiertos, perdiendo así su capacidad productiva. Esto conlleva a la pérdida de suelos fértiles y a la incapacidad de los ecosistemas para cumplir con sus funciones.

Suele confundirse con la desertización, que es la invasión de tierra por las dunas, es decir, la extensión de los desiertos por razones estrictamente naturales; pero realmente se refiere a la vulnerabilidad de los ecosistemas de zonas secas que cubren el 40% de la superficie de la Tierra. Se trata de la desaparición de la cubierta vegetal que mantiene la capa fértil del suelo.

La desertificación, o degradación del suelo, ha ocurrido por años, no es un tema que ha surgido recientemente; pero la preocupación se despierta por el ritmo acelerado al que está sucediendo en los últimos años.

En el mundo hay al menos 100 países que sufren por la aridez o semiaridez de sus suelos, pero los más afectados por la desertificación están en África y Asia, donde la agricultura de subsistencia es común. Le siguen América Latina y El Caribe. Los ejemplos son tan claros como preocupantes:

  • El Lago Chad ha visto cómo se ha reducido su tamaño gracias a los fuertes episodios de sequía y a las prácticas de regadío no sostenibles en las áreas colindantes.
  • En China, India, Pakistán e Irán las zonas degradadas incluyen desiertos que van en aumento.
  • Si revisamos el caso de Latinoamérica, donde la desertificación afecta a más de 300 millones de hectáreas, Argentina resalta como la más afectada.
  • Y en Europa, que tampoco se salva de la desertificación, España, Portugal, Italia, Turquía y Grecia, que integran el llamado grupo del Mediterráneo Norte, son los más vulnerables.

Según el Atlas Mundial de Desertificación de la Comisión Europea, más del 75% de la superficie terrestre está degradada y más del 90% podría degradarse para el 2050.

Causas de la desertificación

Según la Convención de las Naciones Unidas de Lucha Contra la Desertificación, la degradación del suelo es el resultado “de diversos factores, tales como las variaciones climáticas y las actividades humanas”.

causas desertificación
La tierra se va deteriorando y perdiendo su fertilidad

Entre las causas naturales se encuentran:

  • Las sequías estacionales caracterizadas por temperaturas altas y sostenidas y lluvias pocos constantes.
  • La erosión del suelo. La acción del viento, el agua o la gravedad puede movilizar las rocas o sus pedazos, así como la arena o el polvo de la superficie terrestre.
  • Consecuentemente, la tierra se va deteriorando y perdiendo su fertilidad.
  • El cambio climático. Con el calentamiento global y la disminución de las precipitaciones, la Tierra experimenta un incremento de las emisiones de gases de efecto invernadero en la atmósfera, lo que potencia los episodios de sequía y los hace más intensos y frecuentes.
  • Lluvias pocos constantes o de gran intensidad.

Y por la acción del hombre…

Muchas veces, las actividades del hombre, alentadas por presiones económicas, sociales, e incluso, políticas, contaminan o menoscaban la calidad del suelo, teniendo un efecto directo en la utilidad de las tierras. Entre las causas de origen antropogénico se incluyen:

  • La deforestación, la tala y quema indiscriminada de madera para el comercio.
  • Las prácticas agrícolas no sostenibles que usan la tierra de forma inadecuada y la exponen a productos y procesos químicos agresivos.
  • El uso irresponsable de los recursos hídricos, ya sea debido a la sobreexplotación de los acuíferos o a las malas prácticas de riego que convierten las tierras de cultivo en tierras saladas.
  • El sobrepastoreo, que elimina la cubierta vegetal de los suelos, la misma que lo protege contra la erosión.
  • Las actividades mineras, industriales y domésticas.
  • El crecimiento urbano, pues se destinan más hectáreas de tierra para la construcción de viviendas.
  • El abandono de los terrenos productivos.
Destrucción del suelo desertificación
El uso irresponsable de los recursos hídricos, convierten las tierras de cultivo en tierras saladas

Quienes viven de la tierra muchas veces la sobreexplotan para obtener alimentos, energía, vivienda y una fuente de ingresos, algo que deja de ser posible una vez que los efectos de la degradación del suelo comienzan a ser más visibles.

Con este tipo de actividades, se elimina la vegetación y los árboles que nos proveen de oxígeno, dejando al suelo cada vez más expuesto. Posteriormente, el viento y el agua hacen su parte: arrastran la capa superficial del suelo fértil dejando las tierras improductivas.

Además, las pezuñas de los animales arañan la tierra y con sus pisadas van destruyendo y compactando la capa superior del suelo. Poco a poco el suelo va perdiendo sus nutrientes y su capacidad para retener el agua y revegetarse con plantas.

Todo esto afecta negativamente a la productividad de las tierras ocasionando un problema de grandes dimensiones cuyos efectos pueden ser lamentablemente irreversibles.

Consecuencias de la desertificación

La desertificación avanza lentamente, pero irrumpe cada vez con más fuerza dejando resultados catastróficos no solo en la biodiversidad sino también en la seguridad alimentaria y la estabilidad socioeconómica.

  • En el medioambiente:

La desertificación amenaza el equilibrio medioambiental en las regiones afectadas, pues altera las propiedades físicas, químicas y biológicas de los suelos. Cuando la tierra se convierte en desierto, los alimentos que solían producirse en ella ya no crecen y los suelos pierden la capacidad para recolectar y retener agua. Esto conlleva a cambios en los hábitats al punto de ocasionar la pérdida de la biodiversidad y de los ecosistemas nativos de las áreas afectadas.

La desertificación favorece las inundaciones en las áreas terrestres, la salinización de los suelos y altera la calidad del aire. Todos estos factores ocasionan cambios en la flora y la fauna de la zona dañada.

  • En la disponibilidad de agua:

A medida que se empobrecen las tierras, hay un mayor agotamiento de los recursos hídricos. Las prácticas de irrigación no sostenibles, pueden llegar a secar los ríos y otras fuentes y cuerpos de agua.

Las actividades causantes de la degradación del suelo, por lo general, ocasionan la deposición de lodo en ríos y embalses, lo que innegablemente deteriora la calidad del agua.

  • En el ser humano:

La pérdida de productividad de las tierras genera el aumento de la pobreza de quienes dependen de ellas para satisfacer la mayoría de sus necesidades.

Puede causar la migración de las poblaciones. Muchas personas, desesperadas por conseguir agua y alimentos, se ven forzadas el éxodo de las regiones afectadas. Esto a su vez puede terminar por dañar aún más el entorno dejándolo inhabitable. Tan solo en el 2015, según las Naciones Unidas, el número de migrantes en el mundo debido a la sequía, subió de 173 a 244 millones de personas. Hay que agregarle a esto, que la llegada de los refugiados climáticos a nuevos territorios también puede desencadenar tensiones sociales por la competencia por espacios y alimentos.

consecuencias de la desertificación
La desertificación amenaza el equilibrio medioambiental

El empobrecimiento de la tierra también aumenta los riesgos de desnutrición, pues contribuye a la disminución del suministro de agua y alimentos. Al haber menos tierras fértiles y menos agua, hay menos producción de alimentos y en consecuencia la productividad del ganado también se ve afectada. Todo esto pone en riesgo la salud de las personas.

La desertificación también genera el aumento de brotes de enfermedades respiratorias e infecciosas causadas por el aire polvoriento y las aguas contaminadas, lo que además puede abultar las tasas de mortalidad. Es el caso de Somalia, donde los brotes de cólera, por la mala calidad del agua, y gravísimos casos de hambruna han acabado con la vida de cientos de personas.

Desertificación en Números

Estos datos son de Naciones Unidas y te ayudarán a entender aún mejor la gravedad del problema:

  • Cada año desaparecen más de 24 billones de toneladas de suelo.
  • Dos tercios de la Tierra están en proceso de desertificación.
  • Para el 2025, alrededor de 1.800 millones de personas vivirán en escasez absoluta de agua.
  • Para el 2050, de no tomar medidas, adicionalmente se perderán un millón y medio de kilómetros cuadrados de tierras agrícolas.
  • Más de 3 millones de personas están afectadas por la degradación del suelo y al menos 143 millones de personas podrían verse obligadas a huir de la sequía y por tanto, dejar sus países, antes del 2050.
desertificación en números
Para el 2025, alrededor de 1.800 millones de personas vivirán en escasez absoluta de agua

Razones suficientes para entender que es necesario tomar cartas en el asunto y ejecutar acciones inmediatas.

¿Cómo prevenir y mitigar la desertificación?

Algunas de las acciones que ayudarían a reducir o evitar la desertificación serían:

  • Reforestar, que es clave para rehabilitar las tierras. Al plantar árboles se contribuye con la recuperación de los ecosistemas afectados por la sequía. Además, recuerda que la vegetación absorbe dióxido de carbono (CO2) y genera oxígeno, por lo que también ayuda a reducir la contaminación atmosférica.
  • Es necesario el consumo racional y eficiente de los recursos hídricos. Ahorrar y reutilizar el agua, también lo es. Se debe mejorar la gestión del agua.
  • Promover el desarrollo sostenible y el uso de sistemas de producción más amigables con el medioambiente.
  • Prevenir la erosión de los suelos.
  • Además, es sumamente importante fomentar la educación ecológica y abrir espacios de formación en los que se promueva.

La Convención de Lucha contra la Desertificación de las Naciones Unidas trabaja en este tipo de acciones encaminadas a proteger y recuperar los suelos, bosques, humedales, montañas y tierras áridas. Entró en vigencia en 1996 tras ser suscrita por 122 países que se comprometieron a salvaguardar las tierras cultivables, recuperar las degradadas y administrar los recursos hídricos de una forma más justa y efectiva.

En esa línea se ha promovido la Iniciativa para la Gran Muralla Verde que se ha propuesto frenar la desertificación en 20 países africanos para el año 2030, entre ellos, Burkina Faso, Yibuti, Eritrea, Etiopía, Malí, Mauritania, Níger, Nigeria, Senegal, Sudán y Chad. Para ello ha dispuesto la plantación de una gran barrera de árboles que permita restaurar 100 millones de hectáreas de tierras degradadas y así mejorar las condiciones de vida para millones de africanos que han tenido que sortear los embates de la naturaleza y la industria.

Pero el camino es largo, se debe hacer mucho más que plantar y en eso la participación y el compromiso de todos y cada uno de nosotros es fundamental, ¿No crees?

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