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Los tiburones usan registros del campo magnético terrestre para desplazarse en la inmensidad del océano

Las personas solemos usar instrumentos mecánicos y tecnológicos para conducirnos en una zona o ciudad desconocida. Las brújulas y los más sofisticados sistemas de geolocalización nos sirven para llegar a ese lugar cuya ubicación no conocemos con exactitud. Pero, los animales, tienen otras formas de conducirse en esas áreas que no conocen; unas muy particulares. Algunos se guían por la interpretación que hacen de ciertas señales emitidas por la Tierra. Es el caso de los escualos. Los tiburones usan el campo magnético terrestre para desplazarse en la inmensidad del océano.

Los tiburones usan el campo magnético terrestre para desplazarse en la inmensidad del océano

Un sexto sentido animal

El cambio de estaciones obliga a muchas especies a migrar constantemente en busca de entornos más adecuados para su supervivencia, con mejores condiciones climáticas y espacios más óptimos para su reproducción y cría.

Algunas van y vienen. A veces, después de cierto tiempo regresan a ese lugar donde habitaron en algún momento, sin importar cuán lejos estaban; y lo hacen con una excelente precisión, como si tuvieran una brújula o siguiendo un mapa. Pero, lo cierto es que para muchas especies su única guía es la interpretación del campo magnético de la Tierra. Así es cómo se orientan y conducen por el planeta sin perderse cientos de aves, tortugas marinas, delfines, ballenas, salmones, perros y tiburones.

Algunos científicos han planteado que los tiburones se valen de una especie de mapa magnético para saber dónde están y hacia dónde ir.

Los tiburones tienen un GPS interno especial

Un estudio publicado recientemente en la revista Current Biology ha confirmado lo que por años fue solo una sospecha. Biólogos de la Universidad Estatal de Florida demostraron que los tiburones no solo detectan los registros del campo magnético de la Tierra, sino que además los usan para desplazarse durante sus travesías oceánicas. Gracias a eso, pueden regresar cada año a los mismos estuarios en los que nacieron.

El equipo de expertos llegó a tal conclusión luego de monitorear la reacción de 20 ejemplares juveniles de tiburones cabeza pala (Sphyrna tiburo), una especie pequeña de tiburón martillo que vive en las costas estadounidense. Ellos fueron colocados en una piscina artificial con tres campos magnéticos con polos e intensidad variables que simulaban las condiciones de distintos lugares de la Tierra.

Uno de los campos emulaba el hábitat natural de donde fueron tomados los tiburones; los otros, imitaban lugares situados a 600 kilómetros al norte y 600 kilómetros al sur de su zona de distribución natural.

Lo que pudieron evidenciar los científicos es que cuando se aplicaba el campo magnético con características similares a las de su lugar de captura, en la costa del Golfo de Florida, los tiburones nadaban en direcciones aleatorias, sin preferencias en su orientación. En tanto que en el escenario del sur, los escualos cambiaban de dirección para nadar hacia el norte, a casa. Y al exponerlos al campo situado hacia el norte, con condiciones magnéticas antinaturales, los tiburones se mostraron desorientados, sin saber a dónde ir.

Este hecho, sirvió para confirmar que si se enfrentan a un entrono magnético diferente del que tienen en su área de distribución, se dirigirán nuevamente a su hogar. Entonces, esto explica cómo es que los tiburones son capaces de realizar largos viajes migratorios y regresar a un mismo punto de partida cada año.

“Para orientarse hacia casa, estos tiburones deben tener algún tipo de sentido de mapa magnético. Si te pongo en medio de la nada, no podrías apuntar hacia tu casa a menos que supieras dónde estás en relación con ella, y eso es un sentido de mapa. Esta investigación apoya la teoría de que utilizan el campo magnético de la Tierra como ayuda para encontrar su camino; es el GPS de la naturaleza”.

Bryan Keller, biólogo investigador del Laboratorio Costero y Marino de la Universidad Estatal de Florida.

Siendo así, el registro de los campos magnéticos de la Tierra sirve como instrumento clave en la navegación. Es de ayuda para atravesar mares y encontrar el camino de regreso a sus aguas de origen para alimentarse y reproducirse. Entonces, se puede decir que también es útil “para mantener la estructura de la población”.

El estudio confirma también que queda abierta la posibilidad de que otras especies de tiburones, como el gran tiburón blanco, también tengan la habilidad de usar el magnetismo de la Tierra como una guía y mapa de navegación. 

No obstante, aún queda pendiente investigar “si los tiburones “se comportan o no de una forma instintiva o si se trata de una capacidad aprendida”.

¿Cómo pueden los tiburones detectar los campos magnéticos de la Tierra?

Los tiburones tienen sensores especiales alrededor de la nariz, en forma de pequeños hoyos llenos de gelatina. Estos les permiten detectar cambios de voltaje en el entorno circundante. Gracias a esos receptores pueden reconocer impulsos nerviosos eléctricos en sus presas y al parecer, según un estudio del 2017, también puede captar el campo magnético de la Tierra, una enorme masa de minerales fundidos que yace a 3.000 kilómetros de profundidad bajo nuestros pies y actúa como una especie de imán.

Algunos expertos aseguran que estos animales, al igual que muchos otros, contienen en su interior partículas magnéticas llamadas magnetitas, que actúan como receptores que ayudan a crear una especie de mapa magnético. Otros científicos han encontrado en los ojos de los pájaros migratorios una proteína llamada criptocroma, que percibe la luz, y sugieren que es posible que esto sea lo que le permite a los tiburones percibir la dirección, intensidad e inclinación del campo magnético del planeta y por ende, reconocer hacia dónde van.

Sin embargo, hasta el momento no hay claridad respecto a dónde se aloja esta habilidad de los tiburones.

Una habilidad que entraña riesgos

La confirmación de que los tiburones usan el campo magnético terrestre para desplazarse en la inmensidad del océano habla de una sensibilidad especial ante cambios repentinos, naturales o artificiales, en la intensidad o dirección del campo magnético terrestre.

En tal sentido, una variación de este tipo puede conducir a una migración masiva de escualos. Esto, si bien puede ser un espectáculo visual excepcional, puede ponerlos en peligro.

Los tiburones detectan el campo de la Tierra con órganos sensoriales de carácter electromagnético
Los tiburones detectan el campo de la Tierra con órganos sensoriales de carácter electromagnético

Por un lado, la escasa delimitación de zonas marinas protegidas puede llevar a los tiburones a ser blanco fácil de la captura accidental y la pesca ilegal y destructiva que alimenta el comercio de las aletas de tiburón y presiona su extinción. Por otro lado, la llegada en masa de estos animales a entornos desconocidos puede conducir a graves desequilibrios ecológicos en la zona receptora.

Por tanto, es necesario indagar si los campos magnéticos provenientes de fuentes antropogénicas, como por ejemplo, los cables submarinos de alto voltaje presentes en grandes infraestructuras marinas, pueden bloquear o confundir la orientación y navegación de los tiburones.

Entender que los tiburones usan el campo magnético terrestre para desplazarse nos permite saber qué lugares transitan y encaminar acciones hacia la protección de tales sitios, frente a la sobrepesca y la contaminación que ha acabado con 70% de tiburones y rayas oceánicas desde 1970.

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