CARGANDO

Tipo de búsqueda

Contaminación Salud

Expertos en salud recomiendan la desintoxicación digital ¿Por qué?

Estamos viviendo en una era completamente digital. Lo que antes solo era posible en una película de ciencia ficción ahora es una realidad. Con tan solo hacer un click en una pantalla podemos viajar en el tiempo, ir al súper, estudiar una carrera, asistir a una consulta médica y recorrer el mundo. Los grandes y maravillosos avances tecnológicos nos han puesto en una vía rápida en la que somos cada vez más dependientes de unos aparatos electrónicos que más que útiles son dañinos, para nuestra salud y la del planeta. Es por ello, que en los últimos años ha cobrado fuerza la convocatoria a la desintoxicación digital. Te contamos de qué se trata, cómo practicarla y qué beneficios aporta.

Los expertos en salud recomiendan la desintoxicación digital

Desde que la tecnología invadió cada rincón del planeta, nuestro comportamiento no es el mismo. Funcionamos de otra forma, nos relacionamos de otra manera. Nuestros intereses cambiaron. Hablamos distinto, vemos distinto, comemos distinto. El mundo ya no es igual. Tampoco lo es la economía, la política ni la ciencia. La hiperconectividad se ha apoderado de todo y nos ha transformado.

Nuestros sentidos han sido secuestrados por dispositivos que nos bombardean diariamente, cada segundo, de información. Nos hemos vuelto adictos a los televisores, teléfonos móviles, tabletas, computadoras, consolas de video juego y todo tipo de aparato electrónico que brilla, reproduce sonidos y se mueve para darnos órdenes, decirnos qué ver y qué hacer, cómo, cuándo y dónde.

Hoy lo primero que hacemos al despertarnos y antes de dormirnos es mirar la pantalla de un dispositivo. Ya no nos sentimos capaces de recordar una cita o el cumpleaños de un amigo sin la ayuda de una agenda electrónica. Nos sentimos desnudos y desprotegidos si olvidamos el móvil en casa. Preferimos enviar cientos de mensajes y notas de voz por redes sociales antes concertar un encuentro con amigos, y si este se da, entonces el  contacto visual con quienes tenemos en frente es escaso, pues la pantalla que está en nuestras manos quiere toda nuestra atención.

Para octubre de 2020, alrededor de 4.000 millones de personas en el mundo usaba redes sociales.

Informe Digital 2020 July Global Statshot, elaborado por Data Reportal

El uso excesivo de la tecnología está condicionando nuestro actuar, nuestros gestos, habilidades y emociones. El solo escuchar el tono de una notificación que nos avisa la recepción de un mensaje, o el no escucharlo, puede sacarnos de nuestra zona de confort y generar reacciones poco saludables. La ansiedad, la depresión, la angustia, la necesidad de validación y la rabia, son tan solo algunos de los síntomas de la dependencia a la tecnología y la forma de contrarrestarlos, según los expertos es con una desintoxicación digital.

¿Por qué necesitamos desintoxicarnos de la tecnología?

Todo en exceso es malo. Suena a cliché pero es totalmente cierto. Vivir pegados a un dispositivo electrónico y estar sometidos a sus perversos encantos, es perjudicial.

El exceso del uso de la tecnología o Internet Addiction Disorder (IAD) se ha definido como un  “trastorno obsesivo / compulsivo” que puede producir efectos muy similares a los de la adicción a las drogas o el tabaco y privarnos de experimentar más y mejores placeres.

Si usted está conectado más de dos horas al día, fuera de las horas de trabajo, y este tiempo supera el gastado en otras actividades, entonces usted está en uso excesivo.”

Dr. Dan Véléa, psiquiatra-Adictologuía en París

Dedicar gran parte de nuestro tiempo a responder correos, revisar páginas web y redes sociales puede:

  • Producir fatiga y cansancio visual y dolor de cabeza.
  • Alterar el estado de ánimo.
  • Originar lesiones músculo-tendinosas a nivel cervical por malas posturas adoptadas al usar los dispositivos, entre ellas, el síndrome de cuello de texto o   text neck.
  • Afectar las relaciones interpersonales y desvincular a la persona de su entorno físico.
  • Generar sedentarismo y restar tiempo a la práctica de ejercicios.
  • Crear limitaciones cognitivas: falta de atención, memoria y concentración.
  • Disminuir la productividad y eficiencia laboral. La distracción y el multitasking derivan en retrasos en la entrega de trabajos y dificultades para tomar decisiones.
  • Perturbar los patrones de sueño, al mantenernos estimulados y despiertos.
  • Incentivar hábitos alimenticios no saludables. Ahora es más común comer a solas con el móvil en la mano que compartir la mesa con amigos y familiares. Esto perjudica la alimentación consciente y conduce a la obesidad, la hipertensión y demás patologías relacionadas.
  • Contribuir a la contaminación electromagnética, la cual puede ocasionar  electrohipersensibilidad, problemas en el embarazo y la fertilidad masculina, e incluso interferir en los procesos migratorios de ciertos animales que poseen orientación geomagnética, entre ellos, los tiburones.
  • Promover el despilfarro de dinero en la contratación de servicios y apps muchas veces innecesarios.

En fin, puede representar una amenaza para nuestra estabilidad mental y emocional y para la vida en el planeta. Por eso, los expertos recomiendan el Digital Detox, la desintoxicación digital, que no es más que desconectarse. Es abstenerse de usar dispositivos electrónicos y navegar por Internet durante cierto tiempo y conectarse de nuevo con la sociedad, con la naturaleza, con la vida real.

3 de cada 5 personas  pasan más tiempo en sus dispositivos digitales que con sus parejas
Según un estudio de Forbes, 3 de cada 5 personas pasan más tiempo en sus dispositivos digitales que con sus parejas.

Recomendaciones para desintoxicarnos de la tecnología

Aunque las grandes empresas de tecnología, cuyas ganancias dependen del flujo de datos que generamos, nos hagan cada vez más difícil el dejar de usar nuestros dispositivos, no es imposible y los beneficios son geniales.

Si eres de los que no concibes la vida sin ellos, estos consejos te pueden ser muy útiles para iniciar la desintoxicación digital que tanto necesita tu cuerpo y el planeta.

1. Tú decides cómo y cuándo desconectarte  

A veces las obligaciones laborales dificultan un poco el poder desvincularse del móvil, o la computadora pero seguro que hay días y horarios en lo que hay más chance para hacerlo. Selecciona un día de la semana y fija un horario. Puedes empezar apagando un solo dispositivo o dejándolo en un lugar poco visible. Puedes probar con un periodo breve de desconexión y luego ir extendiéndolo. También puedes probar dejando de publicar contenido en alguna red social, estableciendo un límite de tiempo para usar alguna aplicación o utilizando las respuestas automáticas.

Tu fuerza de voluntad y la firmeza para cumplir tus metas estarán a prueba.

Ve poco a poco. No entres en pánico. Nada malo pasará. ¡Sobrevivirás!. Será solo cuestión de unos minutos, unas horas o en el mejor de los casos, unos días. Solo se trata de hacer unas pausas digitales periódicas que te permitan disfrutar el aquí y el ahora.

2. Evita las tentaciones

Tener un dispositivo electrónico cerca y encendido es bastante provocador. Por eso, para evitar caer en la tentación de revisar constantemente el correo y las redes sociales, hay quienes optan por eliminar de sus móviles esas aplicaciones que les generan más ansiedad, o en las que invierten más tiempo. También hay quienes deciden no llevarlos a la mesa, ni al dormitorio, apagarlos mientras están en una reunión o desactivar las luces y sonidos de las notificaciones.

“Para muchas personas no es posible renunciar por completo a todas las formas de comunicación digital, especialmente si se necesita estar conectado para el trabajo, los estudios u otras obligaciones. Esto no significa que no se pueda disfrutar de los beneficios de una desintoxicación digital: la clave es hacer de la desconexión algo que funcione para nuestros horarios y nuestra vida.”

Very Well Mind, portal web escrito por profesionales de la salud

3. Apaga el dispositivo, no el cuerpo

Las primeras veces que te desconectes de la tecnología puedes experimentar cierta incomodidad, pero esta desaparecerá si la reemplazas con actividades que estimulen tu cuerpo y tu cerebro.

Ejercítate durante ese tiempo. Sal a caminar, pasea en bici o súmate al plogging. Retoma la lectura de ese libro que no terminaste, prepara una nueva receta, ve una película, medita, pinta o baila. Aprovecha esa libertad y la tranquilidad que te devuelve la desintoxicación digital.

Desenchufar a las personas de sus dispositivos electrónicos y reconectarlos consigo mismos y con el mundo que los rodea se ha convertido en una necesidad para recuperar la empatía, la solidaridad y la cooperación entre las personas y entre ellas y el entorno. Diversas campañas como Look up, realizada por Gary Turk, y I Forgot My Phone muestran cómo la dependencia tecnológica nos ha alcanzado y superado. Mientras que aplicaciones como FaceUp o Quality Time han desarrollado formas de limitar el uso de los dispositivos y de la web.

Venden la idea de la desconexión digital con un discurso bastante sensible. Han tenido éxito pero no el suficiente porque la tecnología nos sigue arropando. Sigue innovando y buscando cómo acaparar más y más atención, cómo generar más y más cibernautas y dinero.

Para la sociedad actual no es fácil dejar a un lado el mundo virtual, pero necesita entender que hay cosas más importantes que una pantalla, un e-mail, una llamada o un like y que la vida es mucho más que eso.

Los nomofóbicos revisan su dispositivo móvil alrededor de 150 veces al día
La nomofobia es el miedo irracional a no estar conectados al móvil. Quienes la padecen revisan el dispositivo alrededor de 150 veces al día.

Vamos a decirle sí a la desintoxicación digital voluntaria y consciente. No esperemos a que surja como un simple accidente cuando se nos daña la Tablet, se nos cae el móvil, cae en el inodoro o se nos olvida hacer el pago mensual del servicio de Internet. Vamos a dedicar más tiempo al conocimiento y disfrute de nuestros espacios naturales, a su restauración y conservación, y no nos preocupemos tanto por lo que sucede en el mundo digital, ese es artificial y solo nos necesita para inflar las riquezas de las élites.

Etiquetas: