Desde que la tecnología invadió cada rincón del planeta, nuestro comportamiento no es el mismo. La hiperconectividad se ha apoderado de todo y nos ha transformado.
La minería de las criptomonedas tiene un gasto energético y ecológico que le hace mucho daño al planeta debido principalmente a la sobreexplotación de sus recursos.
El uso del Internet genera consecuencias ambientales que inciden en el cambio climático. La comisión Europea nos alerta al respecto.