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Contaminación

Hasta el Internet le hace daño a nuestro planeta

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Aunque no lo creas, el uso del Internet genera consecuencias ambientales que inciden en el cambio climático. La comisión Europea nos alerta al respecto.

El Internet contamina el ambiente
Estar "en line" requiere un alto consumo de energía

Estar “en línea”, ver películas en Netflix, o los videos de tus influencers o cantantes en Youtube, conectarse por Skype e incluso, almacenar archivos en la nube puede resultar en consecuencias lamentables para el medio ambiente. Y te preguntarás ¿por qué? Y la respuesta nos lleva directamente a hablar del alto consumo de energía que se requiere para ello.

Según Margrethe Vestager, vicepresidenta de la Comisión Europea y comisaria de Competencia, el año pasado plataformas como Netflix, YouTube y servicios de videollamadas, como Skype, utilizaron la misma cantidad de energía que todos los hogares de Alemania, Italia y Polonia juntos. Una situación que, asegura, muchos no toman en cuenta pese a lo alarmante que es, pero sí preocupa a la Unión Europea pues supone un gran reto para lograr la carbono neutralidad prometida para el año 2050.

¡Alerta! ¡Alerta! Es un consumo energético invisible

Según un estudio de la consultora Cumulus Media, cada minuto:

  • Se envían 38 millones de mensajes por Whatsapp.
  • Se visualizan 4,3 millones de videos en YouTube.
  • Se realizan 5,7 millones de búsquedas en Google.
La tecnología contamina al planeta
El tráfico digital consume 7% de la electricidad mundial

Wow! Cuán conectados estamos ahora, ¿no? ¡Cuánto hemos “avanzando” gracias a la tecnología, a la globalización! Hemos acortado las distancias y reducido al mínimo el acceso a la información, pero, ¿has pensado en qué hay detrás de este cúmulo de ventajas de la era digital?

Un informe de Greenpeace asegura que el tráfico digital consume 7% de la electricidad mundial. Pero, espera. Eso quizás no resulta tan aterrador como esto: si Internet fuese un país, sería el sexto más contaminante del mundo.

¿No lo crees? Chequea estos datos:

Internet funciona gracias a la interconexión entre los centros de datos, las redes de comunicación, los dispositivos y la energía. Requiere de instalaciones y sistemas de refrigeración constante. Todo, absolutamente todo lo que tiene que ver con Internet demanda electricidad que lamentablemente, en gran medida es producida a partir de combustibles fósiles.

Informes de la empresa eléctrica alemana Eon indican que en conjunto, Netflix, YouTube y Skype consumen al menos 200.000 millones de kilovatios al año.

Y en el moderno mundo de las criptomonedas… Según un informe del portal digiconomist.net, la extracción de monedas digitales consume anualmente alrededor de 66 TWh de electricidad, es decir, una cuarta parte de lo que consume España entera por año.

¿Hay más? Claro que sí, más contaminación

No podría ser diferente si desde el mismo origen de los aparatos electrónicos el uso de combustibles fósiles ha estado presente.

De acuerdo con datos publicados en Nature, los centros de datos contribuyen en 0,3% a la generación de las emisiones globales de carbono, y el sector de las tecnologías de la información y la comunicación, 2,5%, tanto o más que los vuelos comerciales. De hecho, una publicación de la BBC, dice que equivale al consumo energético de una flota de Boeings 747.

Para la fabricación de un smartphone se requiere de mucha energía, de minerales escasos y de procesos extractivos costosos y muy contaminantes. Y usar dicho aparato para navegar en la red puede significar el consumo de 130 kg de carbono por año, lo que es igual a conducir unos 740 km en auto.

Por otra parte, Amazon, el gigante de las compras por Internet, ha sido acusado en diversas ocasiones por atentar contra la salud del planeta. En el año 2017, Clicking Clean indicó que Amazon usaba 26% de energía nuclear y 30% de carbón para satisfacer su demanda, mientras que las energías limpias solo representaban 17%.

Hay otros datos que aseguran que el envío de 33 correos electrónicos por semana genera 136 kilos de CO2, y que realizar dos búsquedas en Google puede llegar a producir la misma cantidad de Dióxido de Carbono que una tetera que hierve una taza de té. Otros apuntan que usar un USB produce 80 kilos de CO2 si es empleado para revisar un documento que tenga en promedio unas 200 páginas.

Por ello, Margrethe Vestager, está convencida de que la lucha contra el cambio climático debe estar acompañada de soluciones digitales y que además es necesario “desarrollar tecnologías con el New Green Deal para minimizar el consumo de energía y mejorar la eficiencia energética”

Internet genera CO2 y consume energía
Desde el mismo origen de los aparatos electrónicos el uso de combustibles fósiles ha estado presente

Claramente, ni estos datos ni ninguno de los que se revelen a futuro harán que se deje de usar la tecnología, pero esperemos que sí sirvan para que las organizaciones competentes hagan lo necesario para minimizar el impacto, para que la sociedad, en general, haga un uso más consciente y responsable de la red.

No podemos hacer la vista gorda ante el impacto ambiental que genera la tecnología que nos rodea, ni podemos quedarnos de brazos cruzados. Con solo cambiar algunos malos hábitos podemos disminuir nuestra huella ecológica digital.

Piénsalo, ¿De verdad necesitar descargar tantas series o películas? Muchas de ellas quizás ni las vas a ver. ¿De verdad necesitas estar constantemente conectado a las redes sociales? El mundo externo tiene mejores opciones para ti. Cierra las pestañas y ventanas de la web que no utilices, vacía la bandeja de entrada de tu correo electrónico o baja el brillo de la pantalla de tu computador. Al realizar búsquedas en Internet, sé lo más preciso posible para así reducir la cifra de resultados y de páginas consultadas.  Recuerda que menos es más.

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