CARGANDO

Tipo de búsqueda

Biodiversidad Cambio climático Medio ambiente

Las ballenas también ayudan a mitigar el cambio climático

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on linkedin
Share on reddit
Share on telegram

Las ballenas, con su distinguida inteligencia, hacen grandes y maravillosos aportes a la vida del mar. Y, ¿qué pensarías si te dijera que también contribuyen a nuestra existencia en la Tierra? Pues, resulta que estas criaturas marinas pueden ayudarnos a salvar al planeta y a respirar un aire más puro. Las ballenas ayudan a mitigar el cambio climático. Si no lo crees, no pierdas de vista los datos que te mostramos a continuación.

ballenas y cambio climático

Las ballenas producen beneficios climáticos

Los árboles ayudan al planeta a respirar, pero ellos no actúan solos. Tienen aliados infalibles en todo el mundo, entre ellos, los océanos, los humedales, los manglares y arrecifes. Pero también hay animales capaces de realizar esta función, por ejemplo, las ballenas.

cultivo de microalgas
Microalgas: La mejor forma de capturar CO2

Para saber más, haz click sobre la imagen

Estos cetáceos juegan un rol especial en el ecosistema marino, al almacenar y transportar dióxido de carbono de manera activa y natural.

Sus cuerpos son grandes receptores de CO2, el gas de efecto invernadero que tiene mayor responsabilidad en el calentamiento global que amenaza la supervivencia del planeta y la biodiversidad y genera consecuencias climáticas extremas. Cada ballena, sobre todo la azul, la franca y la jorobada, puede absorber alrededor de 33 toneladas de CO2 a lo largo de su vida, mientras que un árbol, unos 22 kilos al año. Imaginemos el impacto ambiental tan positivo que puede generar una ballena durante sus 60 años de vida o más.

Matarlas y sacarlas del océano es liberar a la atmósfera todo el CO2 que llevan almacenado dentro de sí. No pasa lo mismo cuando mueren naturalmente. Cuanto esto ocurre, sus cuerpos se hunden, de modo que el dióxido de carbono queda en el fondo del mar, quizás por cientos o miles de años.

Desempeñan un rol vital para los humanos

Las ballenas también ayudan a la producción del fitoplancton. Sus heces aportan los minerales esenciales (hierro y nitrógeno) para el desarrollo y crecimiento de organismos vegetales que conforman el plancton que produce al menos 50% de todo el oxígeno en la atmósfera, y que también es capaz de capturar alrededor de 37.000 millones de toneladas de dióxido de carbono al año, 40% de la cantidad total que los seres humanos producimos.

Según un estudio del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el que colaboró la organización Great Whale Conservancy (GWC), estas contribuciones de cada ballena para los servicios ecosistémicos globales, inciden positivamente en la actividad pesquera y turística, tanto que cada ejemplar puede tener un valor de dos millones de dólares.

“Nuestras estimaciones conservadoras ponen el valor de una gran ballena promedio, en función de sus diversas actividades, en más de US$ 2 millones, y de la actual población de grandes ballenas en más de US $ 1 billón”.

ballenas y dióxido de carbono

Población disminuida

Según estimaciones de grupos de biólogos, la población de ballenas va en franco descenso. En la actualidad, la cifra de ejemplares que permanecen con vida en los océanos parece rondar los 1,3 millones, cuatro veces menos de la registrada en pleno auge de la caza de ballenas. La ballena azul es una de las que más individuos ha perdido. Su población ha disminuido en un 98%. Por tanto, los beneficios para nuestra supervivencia derivados de los servicios ecosistémicos de las ballenas son mucho menores de lo que podrían ser.

Si el número de ballenas aumentara, aumentaría también y de manera significativa la cantidad de fitoplancton en los océanos y por ende, la cantidad de CO2 captado cada año.

Salvar a las ballenas es salvar al planeta

Lamentablemente no tenemos tanto tiempo. El cambio climático avanza a pasos agigantados y veloces y demanda a la humanidad esfuerzos inmediatos para evitar que la biodiversidad termine totalmente sepultada. Prevenir la desaparición de más y más ballenas es uno de ellos. Por eso, el estudio de FMI sugiere la implementación de mecanismos financieros para promover la reproducción y protección de las ballenas.

“Los incentivos en forma de subsidios u otras compensaciones podrían ayudar a quienes incurran en costos significativos como resultado de la protección de las ballenas. Por ejemplo, las compañías navieras podrían ser compensadas por el costo de cambiar sus rutas para reducir el riesgo de colisiones”.

Sin embargo, no es lo único que se puede y/o debe hacerse. Es esencial cuidar sus zonas de vida, sus hábitats. La proliferación del tráfico de mercancías por vía marítima y la incesante contaminación del agua les afecta dramáticamente, les obliga a trasladarse a nuevos lugares, les deja sin fuentes de alimento y aumenta sus probabilidades de quedar enredadas y atrapadas entre tanto plástico y residuos flotantes. El control del tráfico de los barcos alrededor de los océanos y de los residuos tóxicos que llegan al agua deben centrar las discusiones sobre la conservación de las ballenas para combatir el cambio climático.

También es importante protegerles de los daños que les rodean, en especial de la caza comercial, que si bien ha cesado desde que la moratoria internacional dictada por la Comisión Ballenera Internacional (CBI) que la prohibió en la década de 1980, aún sigue siendo una práctica aceptada en Noruega, Islandia y Japón, donde la carne de ballena es de gran interés comercial, pues de ella extraen la base para la elaboración de otros productos industriales y fármacos, lo que amenaza la existencia de varias especies de ballenas. Esto, junto a los lentos ciclos de reproducción de estos seres vivos, les hace ser otra especie en peligro de extinción.

importancia de las ballenas

Algunos datos sobre las ballenas

Ahora que ya te hemos contado lo importante que son para los ecosistemas marinos y nuestra propia supervivencia, te dejamos algunos datos sobre estos espléndidos mamíferos acuáticos que te ayudarán a conocerlos un poco más.

  • Respiran a través de orificios nasales que se encuentran en la parte superior de sus cuerpos. Por ello, deben subir a la superficie con bastante regularidad. Su cola les facilita la ascensión.
  • Duermen poco y de forma intermitente.
  • Se alimentan de pequeños crustáceos, calamares, camarones y de krill.
  • Habitan en todos los océanos del mundo.
  • Se aparean y reproducen en los mares más cálidos.
  • Su periodo de gestación se suele extender entre 10 y 12 meses. Tienen una solo cría cada dos o tres años.
  • Son capaces de nadar unas 30 millas por hora.
  • Pueden resistir hasta una hora de inmersión profunda.
  • Aunque no tienen cuerdas vocales, cantan. El canto de las ballenas macho es una forma de seducir a las hembras mientras intentan reproducirse, pero también es una forma de comunicarse con la manada.

En definitiva, las ballenas nos ayudan a mitigar el cambio climático y proteger la atmósfera que compartimos. Así que reconocer la importancia que tienen en el equilibrio de los ecosistemas es el primer paso para entender que nuestro compromiso con la preservación de su especie es vital para nuestra existencia en la Tierra.

Más Artículos Interesantes

Etiquetas: