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Contaminación Medio ambiente

Los bichos bola son grandes aliados en la salud del suelo

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Bichos bola, “rollie pollies”, chanchitos de tierra, cochinillas de la humedad, marranitos o woodlice. Sea cual sea el nombre con el que los conozcas, es importante que sepas que estos pequeños animalitos juegan un papel fundamental en el medio ambiente y en la remediación de los suelos. Ellos pueden ayudar a mantener los suelos limpios y saludables. Descubre por qué.

bichos bola

Se les llama de muchas maneras, pero la ciencia los ha bautizado como Oniscídeos. Son crustáceos, no insectos como muchos creen. Se parecen a los cangrejos, pero al igual que los canguros y los koalas, tienen una bolsita (marsupio) en la que llevan sus huevos. Cuando se sienten amenazados se convierten en una bolita. Así se protegen de lo que consideran peligroso, dejando expuesta solo su dura capa externa y resguardando sus órganos. No orinan sino que producen una sustancia química (amoníaco) que pasa a través de sus caparazones como un gas.

Aunque sus antepasados solían vivir en el agua, ahora habitan en la tierra, especialmente en zonas bastante oscuras y húmedas, en bosques y selvas. Pero también es común que los encuentres en los jardines, entre las piedras o cerca de los troncos de los árboles. Allí, cerca de las raíces y plantas emergentes, se mantienen ocupados y muy concentrados en el cumplimiento de unas funciones muy especiales.

Los bichos bola, pese a ser pequeños tiene un gran rol en los ecosistemas

Estos herbívoros se alimentan de materia vegetal orgánica, es decir, de los restos de las plantas, madera y frutas en descomposición que se encuentran en el suelo. Y esto inmediatamente nos lleva a pensar en su rol en el ciclo natural del carbono.

Los bichos bola o woodlice se encargan de devolver al suelo esa materia orgánica para que esta sirva de alimento a otras especies, entre ellas los hongos, los protozoos y las bacterias. A partir de ese proceso, las plantas vivas reciben nitrato, fosfato y otros nutrientes indispensables para su desarrollo.

Así que gracias a los oniscídeos las plantas pueden tener las condiciones propicias para crecer y prosperar. Pero eso no es todo. Su presencia en el suelo es de gran ayuda incluso para la especie humana.

Pueden eliminar metales pesados de la tierra

Los rollie pollies o cochinillas, que tienen siete pares de patas y solo alcanzan a vivir entre 2 y 4 años, son grandes consumidores de metales pesados tóxicos. Ellos son capaces de extraer de la tierra cadmio, plomo, arsénico, cobre y zinc. Sus órganos están maravillosamente diseñados por la naturaleza para cristalizar estos metales y convertirlos en depósitos esféricos dentro de sus intestinos.

Esa ingesta les ha ayudado a desarrollar una resiliencia excepcional que les distingue de otros animales, incluso de sus parientes más cercanos. Les ha permitido sobrevivir en ambientes altamente contaminados, algo que no muchas especies logran. Pero, además, nos hace un grandioso favor. Cuando los bichos bola consumen esos tóxicos, evitan que se filtren a las aguas subterráneas y contaminen las fuentes de agua limpia, y por ende la cadena alimenticia. Impiden que esos elementos dañinos lleguen a nuestros organismos.

La contaminación con metales pesados
Contaminación por metales pesados

Para conocerlo, haz click sobre la imagen

Esta cualidad les convierte, en una forma segura y natural de limpiar los suelos contaminados. Así que en aquellas zonas donde la actividad industrial sigue empeñada en verter (no solo en la tierra sino también en el agua y el aire) enormes cantidades de agentes químicos que condenan a animales, plantas y humanos a la intoxicación, la enfermedad y la muerte, estos pequeños animalitos pueden hacer un gran trabajo.

A pesar de la capacidad que tienen las cochinillas de adaptarse a ambientes contaminados, su abundancia variará dependiendo de la presencia de contaminantes en el suelo. Por esta razón se consideran especies indicadoras de la ecotoxicidad y fertilidad de los suelos, siendo más abundantes en suelos ricos en nutrientes y con menor grado de contaminación que en suelos altamente contaminados.

bichos bola y la salud del suelo

De ahí la importancia de cuidar su presencia en el planeta

No los espantemos de los huertos, jardines o bosques. No seamos sus enemigos, como las musarañas, las arañas, los sapos y los ciempiés (sus principales depredadores). Todo lo contrario, vamos a devolverles el favor con respeto, consideración, tolerancia y cuidado. Tenemos mucho que agradecerles: la vida de las plantas y el cultivo saludable de nuestros alimentos.

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