CARGANDO

Tipo de búsqueda

Derechos humanos Medio ambiente

Guerras por el agua: causas y consecuencias

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on linkedin
Share on reddit
Share on telegram

El acceso al agua es un derecho universal, “esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos”. Así lo ha reconocido la ONU desde el año 2010. Pero en algunos lugares del mundo este se ve vulnerado por diversos factores: el cambio climático, el crecimiento de la población, la codicia de empresas trasnacionales y los conflictos regionales. Su distribución ha sido el centro de grandes guerras del agua. 

guerras del agua

El agua, un bien escaso y finito

El planeta tiene gran cantidad de agua, pero 97,5% de ella es salada y, por tanto, no potable. El otro 2,5% es dulce y gran parte se encuentra en acuíferos subterráneos y congelada en los casquetes polares. Esto nos da una primera idea de cuán escasa es el agua.

agua potable
El agua potable, un recurso limitado

Para conocerlo, haz click sobre la imagen

Afortunadamente, el ciclo hidrológico permite la producción de lluvia, agua que se filtra en la tierra y que circula por ríos y mares. Sin embargo, el crecimiento poblacional, el consumo indiscriminado de agua y el cambio climático hacen que cada vez tengamos menos disponibilidad de este vital líquido. Fíjate bien en estos datos:

  • La ONU asegura que entre el 60% y 90% de la población mundial vive en regiones donde hay escasez de agua dulce. Agrega que 3 de cada 10 personas en el mundo carecen de acceso al agua potable, y que 4 de cada 10 tienen sed.
  • En el 2017, señaló que unos 2.600 millones de personas (40% de la población mundial) carecían de acceso al saneamiento básico del agua. Fue entonces cuando surgió el llamado de atención del Papa Francisco. El pontífice advirtió que cada día mueren unos mil niños por enfermedades relacionadas con el consumo de agua contaminada.
  • Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) millones de personas, para abastecerse de agua de consumo doméstico, deben andar hasta 6 horas diarias.
  • Los países más afectados por la escasez de agua se encuentran en Oriente Medio y el Norte de África, según los datos del World Resources Institute (WRI).

Este panorama deja a la luz la existencia de sistemas de reparto y distribución del agua desiguales e injustos, que generan conflictos por la supervivencia, e incluso, dinámicas bélicas por ambiciones comerciales e intereses políticos que pueden poner en peligro la paz y la estabilidad nacional.

Es así cómo han surgido las guerras del agua, tanto en distintos sectores de un mismo país (rural y urbano, por ejemplo), como entre dos o más naciones. Guerras que aun en la actualidad, en pleno siglo XXI, se mantienen y prometen acentuarse, según la ONU, para el 2050 cuando se estima que el consumo de agua para satisfacer la demanda de la población y el sector industrial aumente en 44%.

Principales conflictos por el agua
Principales conflictos por el agua

Para conocerlo, haz click sobre la imagen

Causas de las guerras del agua

Lo que genera disputas locales e internacionales en torno al agua, principalmente, es el modo en el que se gobierna y administra la cantidad y calidad del recurso hídrico. Esto puede, sin lugar a dudas, cambiar el curso de la historia de pueblos, ciudades, estados, países y regiones enteras.

  • Cambio climático

El calentamiento global ha hecho que las temperaturas sean cada vez más elevadas y la sequía se deje ver por doquier. La falta de lluvias, un menor flujo de los ríos y una disminución considerable de las aguas subterráneas hacen que cada vez haya menos agua para el consumo humano y los cultivos.

Bajo ese contexto, las condiciones son idóneas para la migración hacia zonas donde hay mayor disponibilidad del elemento líquido. Pero, la inmigración puede ocasionar fuertes enfrentamientos en la zona receptora, pues los habitantes locales pueden experimentar una limitación o reducción de su acceso al agua.

De manera que es posible ver guerras por el agua entre comunidades si no se llega a un consenso sobre los mecanismos de reparto.

  • Privatización del agua

Por años, lamentablemente, muchos gobiernos han delegado en empresas privadas la responsabilidad de gestionar y distribuir el vital líquido. Ellas, obviamente, lo han hecho pero priorizando sus propios intereses y no el derecho humano a un acceso justo.

Actualmente, son muchas las mega-trasnacionales que intentan monopolizar el abastecimiento de agua en el mundo. Lejos de cumplir su promesa de mejorar el servicio de suministro lo que han hecho es excluir a los grupos más débiles, en especial a la población rural y a quienes cuentan con menos recursos económicos.

La privatización del agua se ha convertido en un negocio redondo para las grandes corporaciones, pero para la población es un agravante de las desigualdades. Mientras grandes corporaciones venden agua “pura” embotellada y se jactan de obtener miles de millones de dólares en ganancia, cientos de poblaciones no tienen acceso a agua limpia.

Es tan así que datos de la Unesco aseguran que los países de menos recursos llegan a pagar hasta 50 veces más que los países ricos por un litro del vital líquido.

Una razón suficiente para que se produzcan conflictos hídricos entre empresas y comunidades, pero también entre poblaciones con una clara brecha social.

Privatización del agua
La venta de agua potable ha aumentado exponencialmente en los últimos años
  • La agricultura y demás procesos productivos

El Banco Mundial asegura que “el crecimiento económico es un negocio sorprendentemente sediento”. Nada más cierto que esto.

No es un secreto que el sector agrícola es uno de los más grandes consumidores de agua, superando y por mucho a la industria, los servicios, la energía y el consumo doméstico. De toda el agua que se extrae de los ríos, lagos y acuíferos del mundo, 70% se emplea para el riego de cultivos y únicamente 10% para abastecer a la población de agua potable.

Por otra parte, para la producción de energía también se precisa de una ingente cantidad de agua y los desechos generados durante el proceso contaminan principalmente las aguas subterráneas y los ríos. Esto finalmente limita la disponibilidad de agua dulce y, por supuesto, ocasiona disgusto en quienes sufren los efectos de tal escasez. Así surgen disputas entre el poder económico y la sociedad.
  • Intereses contrapuestos

Cuando dos o más territorios (países, ciudades o localidades) vecinos no se llevan bien, es típico que existan problemas por el agua que corre o deja de correr por su territorio. Es muy común en los estados ribereños la disputa por la asignación de caudales, bien sea para aumentar la cantidad de agua que recibe o bien para drenarla.

El deterioro del agua también puede convertirse en un conflicto entre los que han provocado el daño y los afectados.

Aquí cabe hablar también de los casos en los que el uso de determinado caudal difiere en algunas zonas o regiones; por ejemplo cuando algunos quieren usarla para la producción de energía y otros para el riego.

  • Conflictos regionales

El agua no solo puede desencadenar capítulos de guerra, sino que también puede ser usada como elemento de lucha. Las tensiones geopolíticas pueden acabar por restringir el acceso al agua, en especial, en regiones situadas alrededor de cuencas fluviales transfronterizas.

En la historia se han registrado diversos casos en los que se han atacado sistemas e infraestructuras hídricas como forma de presionar y chantajear por el control territorial. En Siria, por ejemplo, sobran las evidencias. En 2017, los habitantes de la ciudad de Raqa pasaron 60 días sin suministro de agua tras una serie de bombardeos que afectaron el servicio. Muchos de ellos, tuvieron que atravesar la zona en conflicto para abastecerse de agua del río Éufrates, mientras que otros se vieron obligados a consumir agua contaminada para intentar sobrevivir.

Consecuencias de las guerras por el agua

La escasez de los recursos hídricos puede ser causa y, a la vez, efecto de las guerras del agua. Pero independientemente de que sea un motivo o una consecuencia, al final se traduce siempre en lo mismo: hambre, aumento de enfermedades y por tanto del gasto social; disminución de la productividad, desaparición de especies vegetales, y el desplazamiento forzado de personas hacia lugares con mayor seguridad hídrica.

refugiados climáticos
Desplazados climáticos

Para conocerlo, haz click sobre la imagen

Consecuencias de la guerra del agua

Por eso es tan importante que todas las partes involucradas en disputas relacionadas con el agua intenten todo cuanto les sea posible para buscar soluciones que respondan de forma justa a las necesidades y derechos de todas las personas y por supuesto, del medio ambiente. Recordemos que la falta de agua también repercute en los ciclos ecológicos que permiten la vida en el planeta.

Y justamente para facilitar esos diálogos necesarios a favor de la paz y la cooperación relativa a la gestión del agua, el Programa Hidrológico Internacional de la UNESCO, ha desarrollado el programa “Del Conflicto Potencial a la Cooperación Potencial (PCCP)”. Un proyecto alineado con el llamado de la ONU a “No dejar a nadie atrás”. Esperemos ver resultados positivos a tiempo.

Más Artículos Interesantes

Etiquetas:

A continuación