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El impacto ambiental de la minería

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Si bien el oro, la plata, el cobre, el carbón y el petróleo son esenciales para satisfacer algunas necesidades del hombre, su extracción basada en la sobreexplotación de recursos naturales termina dejando huellas muy difíciles de borrar. Si quieres conocer cuál es el impacto ambiental de la minería, no dejes de leer este artículo.

impacto de la minería en el medio ambiente
La extracción basada en la sobreexplotación de recursos naturales

La minería es casi tan antigua como el origen de la civilización. Pero con el crecimiento poblacional y el consecuente aumento de la actividad industrial para satisfacer sus demandas, dicho sector empezó a crecer exponencialmente.

El hombre siempre ha hecho uso de todo lo que le provee la Tierra para satisfacer sus distintas necesidades, para la supervivencia o para la mejora de su calidad de vida. De ello, ni las piedras ni los metales se han salvado.

Su necesidad por nuevas construcciones y por el abastecimiento de energía hizo disparar la demanda de materias primas, presentes en yacimientos acumulados en el suelo y el subsuelo. Esto, rápidamente, comenzó a acarrear serios problemas para el medio ambiente, e incluso para los seres humanos.

Principales impactos que puede originar la minería

  • 1. Destrucción de la corteza terrestre

La extracción de minerales exige de grandes excavaciones, lo que significa que no solo requiere que se elimine el suelo, sino también la vegetación que está sobre él. Por eso, grandes extensiones de tierras son víctimas de la deforestación a causa de las actividades mineras.

Un efecto inmediato: la erosión. El suelo queda a la intemperie, expuesto al desplazamiento de partículas muchas veces compuestas de materiales tóxicos, como el arsénico, el cadmio y el plomo.

En las zonas agrícolas, la minería puede destruir o alterar las tierras cultivables o de pastoreo; y en las áreas silvestres, puede destruir ecosistemas y alterar muchos procesos biológicos.

La creación de pozos y pilas de roca estéril contribuyen al deterioro de la tierra circundante. Además, los movimientos de terreno superficial pueden luego generar hundimientos y, por ende, afectar carreteras y otras infraestructuras.

  • 2. Contaminación del agua

La disponibilidad, la conservación y la calidad del agua también son perjudicadas por la minería.

Esta actividad requiere de grandes cantidades de agua, algo que reduce el manto freático de la zona dónde se está realizando la extracción de minerales.

Por otra parte, los metales disueltos por la actividad minera se precipitan en las aguas, tanto superficiales como subterráneas. Esta acción puede aumentar los niveles de sedimentos o de asfixia de los lechos de arroyo, debido a una mayor erosión del suelo.

Adicionalmente, el vertido de residuos químicos, con fuerte presencia de metales pesados, en las fuentes de agua puede hacerlas más ácidas. En Guatemala, por ejemplo, se hicieron cientos de denuncias contra la Mina Marlín que provocó una fuerte contaminación del agua del río Tzalá y el riachuelo Quivichil. En ellos se encontró hierro, aluminio, magnesio y arsénico. Por otro lado, en el 2014, un barrio de Bolivia quedó anegado de desechos tóxicos tras el colapso de un dique en Potosí que ocasionó el derrame de unos 33.000 metros cúbicos de residuos químicos.

  • 3. Daños a la flora y la fauna

Los elevados niveles de metal y la acidez de los suelos y el agua terminan siendo también perjudiciales para las plantas y los animales, suponiendo una gran amenaza para la biodiversidad. A la larga, esto puede conllevar a la pérdida o al desplazamiento de las especies.

Las modificaciones de temperatura o del pH, la destrucción de los suelos y de la vegetación pueden afectar a la forma de sustento de muchos animales. Las especies más vulnerables son las endémicas, que se encargan de mantener el equilibrio de los ecosistemas autóctonos. Sin embargo, éstas muchas veces no logran resistir las perturbaciones ocasionadas en sus hábitats.

Ahora bien, el nivel de concentración de las sustancias químicas desprendidas por la minería, así como la extensión de terreno que abarque la actividad minera, junto con la naturaleza de las misma, pueden determinar el grado de afectación en unas u otras especies. Algunas son más resistentes y pueden tolerarlas un poco más, pero otras pueden incluso morir, como es el caso de los animales acuáticos que resultan envenenados al ingerir agua contaminada cargada de sustancias tóxicas.

  • 4. Contaminación del aire

En muchos de los procesos de extracción y de tratamiento de los minerales, (o mejor dicho, en todos) se liberan al medio ambiente partículas de polvo y otros gases tóxicos que suben a la atmósfera y contribuyen con el efecto invernadero, gran responsable del cambio climático que en los últimos años han acentuado sus consecuencias.

  • 5. Afecciones en la salud humana

Además de los efectos adversos sobre el medio ambiente, la fuga de productos químicos como resultado de la actividad minera puede afectar a la salud de las personas. Al ser absorbidas por la piel o ingeridas, pueden generar problemas respiratorios o condiciones de la piel.

  • 6. Conflictos Sociales

Pero, hay más. La explotación comercial de los recursos minerales que yacen bajo tierra también puede ocasionar conflictos entre empresas ansiosas de llenar sus bolsillos de riquezas provenientes del negocio minero, y pobladores de las zonas aledañas que se ven afectadas por el uso indebido de las tierras.

Son muchísimos los casos en los que la mega minería ha provocado conflictos por la resistencia de las comunidades a modelos extractivistas que afectan al medioambiente y vulneran los derechos humanos. Valga la ocasión para nombrar los casos de Cajamarca y Tía María en Perú, por ejemplo.

El impacto varía según el tipo de explotación minera

En general, esas son las consecuencias negativas de la minería. Sin embargo, estas pueden variar dependiendo del tipo o método de explotación minera que se practique.

tipos de minería
Excavaciones de los terrenos que rodean al yacimiento
  • Minería de subsuelo: En este tipo de extracción se requiere hacer excavaciones interconectadas. Para ello se construyen túneles que permitan llegar hasta los yacimientos más profundos. Aunque su impacto es mucho menor, no quiere decir que deje de ser contaminante para el agua y los suelos.
  • Perforación de pozos: Se emplea principalmente para extraer y obtener gas y petróleo. Se realizan incluso en zonas marítimas. Aunque hay quienes la consideran como una técnica no tan invasiva, lo cierto es que uno de sus efectos colaterales es el hundimiento del terreno en las zonas donde se cavan los pozos.
  • Minería a cielo abierto: Este método se basa en la explotación de recursos naturales no renovables hallados en la superficie terrestre. Precisa de excavaciones de los terrenos que rodean al yacimiento, ya sea mediante maquinaria o con explosivos. Puede implicar el uso de químicos como el cianuro, el mercurio o el ácido sulfúrico; sustancias altamente tóxicas que eliminan el terreno estéril (aquel que no es aprovechable en la explotación).

Las canteras y los aluviones entran en esta clasificación. Con las primeras se extraen áridos, rocas industriales y ornamentales. Los segundos consisten en la explotación de arena para oro y piedras preciosas.

Consecuencias de la minería a cielo abierto

La minería a cielo abierto destruye y cambia la morfología de la corteza terrestre y arrasa con todo tipo de flora existente. Las sustancias químicas empleadas favorecen la creación de cráteres de grandes dimensiones. Pero sus efectos no se quedan ahí:

consecuencias de la minería acielo abierto
Estas explotaciones destruyen lo que en algún momento pudo haber sido un paisaje
  • El polvo tóxico que se desprende durante esta actividad, si no es debidamente tratado y almacenado puede filtrase en las fuentes de agua y en el subsuelo, poniendo en peligro toda forma de vida presente en ellos.
  • Además, la excavación en sí genera contaminación sonora, lo que ahuyenta a los animales de la zona y perturba a las poblaciones aledañas.
  • Las operaciones mineras pueden causar tanto daño en las comunidades donde se ejecutan, que estas pueden llegar a ser incapaces de sostenerse a sí mismas.
  • Esta forma de explotación es capaz de destruir lo que en algún momento pudo haber sido un paisaje atractivo para el turismo.

Este tipo de minería es la que se ha abierto cada vez más espacio y es más usada, sobre todo en América Latina, donde ya hay una fuerte presencia de empresas sedientas del provecho que generan los amplísimos recursos que tiene la región.

Caso de América Latina

Latinoamérica hoy es portadora de datos escalofriantes en cuanto a efectos y violaciones medioambientales provocadas por la explotación minera a gran escala se refiere. Sino que lo digan Brasil, Bolivia, Colombia, Ecuador, Perú, México y Venezuela.

  • En Brasil la mayor presión minera tiene lugar en la región del río Tapajós.
  • La minería ilegal en Perú ha provocado altísimos niveles de deforestación que incluso han alcanzado la Reserva Nacional Tambopata. Si quieres saber más, no dejes de leer: las dos caras de la minería en Perú.
  • La extracción de oro y coltán en las cuencas de los ríos Putumayo, Caquetá y Guainá ha afectado gran parte del territorio colombiano, sobre todo a las áreas consideradas de manejo especial, entre ellas reservas forestales, zonas fronterizas, parques nacionales y territorios indígenas.
  • Para 2016, Bolivia se convirtió en el tercer país de América con más emisiones liberadas de mercurio (133 toneladas al año).
caso minería de américa latina
La minería ilegal daña indiscriminadamente a nuestra preciosa tierra

La contaminación del agua, la degradación de los suelos y la expulsión de poblaciones, como consecuencias directas de la minería terminan siendo, además, graves violaciones a los derechos humanos. Sus efectos adversos no son solo en lo medioambiental, sino también en lo cultural, lo social y en lo económico. Por ello se precisa de políticas públicas comprometidas con la Madre Tierra y no con los bolsillos de las multinacionales.

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