CARGANDO

Tipo de búsqueda

Consumo ético Contaminación Desarrollo sostenible

¿Son las fibras textiles artificiales y sintéticas realmente una alternativa sostenible?

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on linkedin
Share on reddit
Share on telegram

En la actualidad, la presión por atender al llamado de la sostenibilidad ambiental ha llevado a la industria textil a crear nuevas alternativas y estrategias comerciales. Por eso hoy tenemos gran variedad de fibras textiles en el mercado. Las naturales y orgánicas se consideran como las de menor impacto ambiental, claro está, si sus procesos productivos son justos y circulares. Pero, ¿qué hay de las fibras textiles artificiales y sintéticas? ¿Se puede decir lo mismo de ellas? Te ayudamos a sacar tus propias conclusiones.

fibras textiles artificiales y sintéticas

La obtención de fibras textiles indiscutiblemente genera un impacto ambiental, pero este puede ser mínimo o exponencial dependiendo si ellas son tratadas mediante procesos libres de químicos contaminantes y nocivos, y si existe la voluntad por parte de los productores y consumidores de mitigar tal efecto y trabajar en la regeneración de los ecosistemas y el adecuado procesamiento de residuos.

En tal sentido, las fibras naturales elaboradas a partir de materias primas que están presentes en la naturaleza, como el algodón, lino, cáñamo, seda, bambú, corcho, soja, yute o el coco, se caracterizan por:

  • Ser producidas bajo condiciones de regulación del uso del agua, pesticidas y demás productos perjudiciales para el entorno y las personas,
  • Con condiciones de trabajo digno y una retribución económica justa, y
  • Ser respetuosas con el medio ambiente.

Sin embargo, no son las únicas que inundan las miles de tiendas de ropa en el mundo. Muchos se empeñan en que las fibras textiles artificiales y sintéticas, e incluso, las recicladas también incursionen en la llamada moda ecológica o moda sostenible. ¿Será posible? Veamos cuáles son cada una de ellas.

Fibras textiles artificiales

Pese a que son elaboradas a partir de materia prima de origen natural (animal o vegetal), son procesadas de forma artificial por el hombre, bien sea para ablandarlas o descomponerlas y esto, en algunos casos, implica el uso de químicos agresivos.

La seda Chardonnet, fibra textil artificial, fue creada en 1884 por el ingeniero y científico francés Hilaire de Chardonnet.

Entre ellas podemos mencionar:

  • El Tencel, que se obtiene a partir de la celulosa de la madera de los árboles, por lo general, de eucalipto. Tiene propiedades antibacteriales, absorbe bastante bien la humedad y es suave, reciclable y de fácil mantenimiento.
  • El Modal, que proviene de la celulosa reconstruida y se parece al rayón. Es suave y resistente a la humedad.
  • El Piñatex, que es una alternativa al cuero, hecha a partir de los residuos de fibras de la hoja de piña.
  • También el rayón, el forro de seda y el ardil, muy frecuentes en la elaboración de calados y tramas decorativas.

Fibras textiles sintéticas

También se producen gracias a la intervención del ser humano, pero a partir de materia prima artificial, de compuestos químicamente sintetizados que no se consiguen normalmente en la naturaleza. Aquí podemos decir que han surgido a partir de la innovación tecnológica y científica, entonces:

  • El nilón, primera fibra sintética obtenida del petróleo
  • El poliéster, un tejido que deriva del petróleo
  • La lycra
  • El elastano
  • El leacril
  • El acrilán

La mayoría de ellas son atractivas para la producción de tejidos aislantes, antimanchas y repelentes, muy resistentes y durables. Sin embargo tienen la gran desventaja de que son fabricadas con combustibles fósiles, por ende son contaminantes y no biodegradables.

ropa de poliéster y nylon

Y recientemente, resuena con más fuerza la propuestas de otro tipo de fibras:

Fibras textiles recicladas

Con ellas se defiende la circularización de los recursos para darles un nuevo valor y evitar que lleguen a los vertederos o incineradores de basura, para generar fibras postconsumo y emplearlas en la elaboración de nuevos productos textiles.

economía circular
Economía circular, qué es y cómo funciona

Para saber más, haz click sobre la imagen

Entre ellas destacan:

  • El algodón y lana reciclados: Se elaboran a partir de residuos de algodón o lana, tanto postindustriales como postconsumo.
  • Poliéster reciclado: Se aprovechan otros materiales como las botellas de plástico PET para producir un nuevo material.
  • Nylon reciclado: De los desechos sintéticos en los que está presente el nylon (redes de pesca, alfombras, plástico industrial) se produce nuevamente este material, con menos agua y menos desperdicios, y se transforma en un tejido.
  • Y también, el tratamiento de otros residuos como la piel de naranja, la cáscara de plátano y los restos del café.

Pero… ¿estas fibras textiles son sostenibles?

No se puede asegurar que las fibras artificiales y sintéticas, ni las recicladas, y lamentablemente ni siquiera las naturales, son 100% sostenibles. Aun y cuando la industria textil asegure que su proceso de producción está comprometido con la gestión racional y eficiente de los recursos naturales y la reducción de los residuos tóxicos, la realidad deja al descubierto que no es del todo cierto.

En la fabricación de estas fibras se emplean productos derivados del petróleo y en el tintado de las prendas se usan colorantes químicos nada amigables con el planeta. Además, el lavado tradicional de prendas elaboradas con estas fibras puede desprender micropartículas que pasan al sistema de desagüe y contaminan finalmente los acuíferos y océanos, aumentando así las probabilidades de que estas se alojen en casi todos los organismos vivos del planeta. Y al finalizar la vida útil de los productos textiles, también se convierten en desechos contaminantes.

huella de carbono de la moda

Entonces lo que tenemos a la vista es que esa industria textil que ahora quiere teñirse de verde, sigue enclaustrada en sus viejos y dañinos cánones de moda que no buscan sino fomentar el consumo, la utilización y el desecho de ropa y otro tipo de productos textiles, prácticas estrechamente relacionadas con problemas ambientales graves: erosión, contaminación por pesticidas y el desarrollo de plantas transgénicas.

Según un informe de Greenpeace, “Puntadas tóxicas”, cada año se producen alrededor de 80.000 millones de prendas en el mundo, el equivalente a un poco más de 11 prendas por habitante cada año.

Así que, por tonto que parezca, es importante conocer el proceso productivo de los tejidos y prendas que ocupan nuestro armario. Recuerda que no todo lo suave, fresco y resistente es tan bueno como parece. No porque su etiqueta indique que ha sido fabricada con fibras artificiales y sintéticas, o recicladas, quiere decir que garantice la protección del ecosistema, ni mucho menos de la salud humana. Exijamos y apoyemos el match perfecto entre la ética, la sostenibilidad, la ecología y la moda.

Más Artículos Interesantes

Etiquetas:

A continuación