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Crearán islas artificiales en Dinamarca para generar energía renovable ¿Qué tan “verde” es esta propuesta?

Mucho se dice que la construcción de islas artificiales en Dinamarca tiene un propósito energético y ecológico. ¿Qué tan cierto es esto? Te contamos cuál es la propuesta del gobierno danés para que saques tus propias conclusiones.

Para qué crearán islas artificiales en Dinamarca

El gobierno danés anunció en el 2019 su deseo de sumar al país tres millones de metros cuadrados de tierra en el municipio de Hvidovre. Indicó que en ese espacio, a 10 km al sur de Copenhague, pretende construir nueve islas artificiales.

Según los impulsores de este proyecto denominado Holmene, el cual está a cargo de Urban Power, la intención es crear una gigantesca área natural en la que haya cabida para las tecnologías verdes y una planta de reciclaje, la mayor del norte de Europa.

Hasta ahora, la construcción no ha empezado. Se espera que las labores comiencen en el 2022 y culminen en el 2040. Pero, Dinamarca quiere seguir apostando por este tipo de propuestas. Recientemente, La Agencia Danesa de Energía, informó de la creación de la primera “isla energética” del mundo, cuya extensión será de 120.000 metros cuadrados (equivalente a 18 campos de fútbol) en el Mar del Norte.

Se trata de un proyecto tan ambicioso como el de las otras nueve islas. El precio estimado de la inversión es de 28.000 millones de euros y está previsto que la construcción se inicie en el 2026.

Ambos proyectos están aprobados por el parlamento nacional, pero ¿cuál será el impacto real que tendrán las islas artificiales en Dinamarca?

¿Qué se busca con la construcción de islas artificiales en Dinamarca?

Mientras que Maldivas crea islas artificiales con la excusa de hacerle frente al aumento del nivel del mar, y China las construye con fines militares, Dinamarca explica que si bien pretende construir algunas para potenciar el comercio nacional, todas están pensadas para:

  • Proporcionar nuevos hábitats para la naturaleza y la vida silvestre, tanto por encima como por debajo de su superficie.
  • Contribuir a la producción de energía limpia y combustible verde.
  • Reducir las emisiones de dióxido de carbono.
  • Fomentar la recreación y el esparcimiento en zonas olvidadas e infrautilizadas en alta mar.

“En la superficie de las islas se plantarán árboles y plantas endémicas de la zona, y podrá convertirse en una especie de santuario para gaviotas, cisnes, palomas o patos, en medio de un área que ha sufrido, por otra parte, una gran explotación en los últimos años. La parte sumergida, servirá de espacio de crecimiento para algas y moluscos, lo que, de paso, proporcionará el hábitat ideal para que se congreguen peces y otras especies marinas”.

Marshall Blecher, Arquitecto australiano

La energía eólica marina será la gran protagonista de las islas artificiales en Dinamarca

Dinamarca es el país europeo que produce mayor cantidad de petróleo, un combustible fósil altamente contaminante. Para reducir el uso de hidrocarburos y sus efectos nocivos en el medioambiente, trabaja en el desarrollo de un proyecto ingenieril que le permita generar energía eléctrica de una forma sustentable.

Aunque el país no cuenta con el terreno suficiente ni la climatología favorable como para instalar grandes granjas de paneles solares, no ha dejado de buscar alternativas. Su privilegiada posición geográfica, su acceso al Mar del Norte, los bajos niveles del agua alrededor de la costa danesa y la abundancia de vientos en la zona han servido como incentivo para la planeación del proyecto danés más ambicioso. La construcción de parques eólicos en el Mar del Norte, persigue única y exclusivamente la obtención de fuerza eólica para convertirla en electricidad.

Será la primera isla de energía renovable del mundo y contará con unos 200 aerogeneradores gigantes. Con ellos espera producir inicialmente 3 gigavatios (GW) y alcanzar luego los 10GW. La idea es que electricidad generada pueda abastecer, en la primera fase, la demanda eléctrica de al menos tres millones de hogares daneses y con el avance del proyecto, satisfacer las necesidades de 10 millones de hogares europeos, distribuidos en Alemania, Bélgica y Países Bajos.

“Este es realmente un gran momento para Dinamarca y para la transición ecológica mundial. Esta decisión marca el inicio de una nueva era de producción de energía sostenible en Dinamarca y en el mundo, y vincula unos objetivos climáticos muy ambiciosos con el crecimiento y el empleo verde”

Dan Jørgensen, ministro de Clima de Dinamarca

Mientras se pone en marcha este megaproyecto público-privado, se habla de la construcción de otro centro de producción y distribución energética en la isla báltica de Bornholm. Tendrá una potencia total, una vez instalada, de 2 GW, con lo que se pretende multiplicar por siete la capacidad actual de energía eólica marina del país nórdico (1,7 gigavatios).

Dinamarca tiene 1,7 gigavatios de capacidad de molino de viento en alta mar.

A futuro, Dinamarca espera poder convertir esa electricidad limpia en combustible verde líquido, probablemente hidrógeno, para la aviación y la industria pesada.

Dinamarca quiere bajar sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI)

La Ley del Clima de Dinamarca establece el compromiso de disminuir hasta en 70% los niveles de emisiones de GEI para el 2030 y alcanzar la carbono neutralidad en el 2050.

Con la generación de energía limpia y renovable en las Islas de Copenhague y la prohibición de las exploraciones de petróleo y gas en el Mar del Norte,  el país espera cumplir tal meta alineada con el objetivo del Acuerdo de París para combatir el cambio climático.

La invasión a la vida marina es indiscutible

Muchas de las plataformas flotantes que se pretenden construir en Dinamarca servirán como espacios de turismo y recreación, así que recibirán un creciente número de visitantes que llegarán en canoas y botes. Según explican en la página del estudio de arquitectura danés Studio Fokstrot, encargado del desarrollo de algunas de estas islas artificiales, la idea es crear un entorno propicio para el comercio y los negocios sostenibles, fortalecer “la cohesión social y tomar conciencia de nuestro orgulloso pasado marítimo, tanto dentro como alrededor del puerto”.

Sí, lo dicho anteriormente parece una excelente noticia pero la realidad es que la construcción de las islas artificiales en Dinamarca y en cualquier otro lugar del mundo, supone el levantamiento de muros y muelles de grandes dimensiones para que las estructuras puedan soportar el impacto de la marea y puedan recibir embarcaciones. Para ello, es totalmente necesario hacer grandes excavaciones e introducir al océano toneladas de materiales de construcción que resultan nocivos para la vida marina.

las islas artificiales alteran la vida marina
Las islas artificiales perturban el desarrollo de la flora y fauna marina

Si bien con las islas artificiales en Dinamarca se pretende colaborar con la paulatina y necesaria renovación de la industria energética, no se puede pasar por alto que este tipo de construcciones generan otro tipo de problemas, cuyas consecuencias muchas veces son irreversibles y afectan el desarrollo de la vida.

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