Mucho se dice que la construcción de islas artificiales en Dinamarca tiene un propósito energético y ecológico. ¿Qué tan cierto es esto?
La construcción de las islas artificiales de China ha matado básicamente todo lo que vive alrededor de los arrecifes de coral dejando pocas opciones para la restauración y el surgimiento de nuevas vidas.
La creación de islas artificiales, centrales hidroeléctricas y granjas de peces se ha convertido en la excusa perfecta para adentrarse en el mar con interés económico, territorial y político. Ni de lejos, medioambiental.