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Atocha, paraíso tropical

En pleno corazón de Madrid, la estación de trenes de Atocha alberga un jardín con especies herbáceas, arbustivas y arbóreas tropicales y subtropicales de cuatro continentes: América, Asia, África y Australia. Palmera de Madagascar, ciprés de los pantanos, caoba, tres especies vegetales que pueden encontrarse en el invernadero de Atocha, paraíso tropical. Una sorpresa tanto para los españoles como para cualquier persona de origen latinoamericano que se encuentre en la capital de España.

Estación puerta de Atocha
Fachada norte de la Estación Puerta de Atocha de Madrid, el invernadero recibe a los viajeros

Se trata de un minibosque de 4.000 metros cuadrados, un espacio que devuelve la paz y el sosiego a cualquier viajero porque lo traslada a un mundo verde que invita a la contemplación y la conservación de la naturaleza. El invernadero de Atocha fue inaugurado en 1992. El proyecto corrió a cargo del galardonado arquitecto Rafael Moneo, quien recibió el premio Pritzker en 1996, considerado el Nobel de la arquitectura mundial.

árbol del viajero estación de Atocha

De la Revolución Industrial a la Revolución Eco

Y es que la estación de Atocha fue construida en 1851, una muestra de la arquitectura de hierro y cristal, materiales que también se usaron en la construcción de los invernaderos de entonces. La intuición del arquitecto Moneo conjugó en un mismo espacio dos de las estructuras emblemáticas de la Revolución Industrial: las estaciones de trenes y los invernaderos. De esta manera, la propuesta de Moneo aprovechó los recursos de un pasado de metal y vidrio, para construir un presente verde y ecológico sobre las ruinas de andenes y raíles.

Atocha, paraíso tropical, alberga más de 7.200 plantas de 260 especies vegetales diferentes. Una característica única de este invernadero es que la mayoría de las hierbas, arbustos y árboles, han servido de provecho a la humanidad en algún momento de su historia. Este sentido antropológico del jardín tropical de Atocha está bien documentado. Un ejemplo es la caoba, árbol americano utilizado para las quillas de los barcos tiempo atrás, pero también usada en la actualidad para elaborar instrumentos de cuerda como las guitarras y mandolinas o de percusión como redoblantes y tambores de batería.

Palmera real de Cuba en la estación de Atocha

Las aves del paraíso también decoran el invernadero de Atocha. Se trata de una especie vegetal a las que los seres humanos sacamos provecho ornamental para adornar nuestras casas o regalar un ramo de flores. La palmera real cubana es otro de los árboles que pueden verse al pasear por este jardín tropical madrileño. Aparte de su uso ornamental, el cogollo tierno de esta planta se consume como verdura, mientras que los frutos sirven de comida para el ganado. Otros usos de la palmera real cubana es que su raíz se usa como diurético y su tronco como madera para construir casas, aún hoy. Pero también desempeña un importante valor cultural: es el árbol nacional de esta nación caribeña.

Las fuentes de energía de Atocha, paraíso tropical

La cristalera que corona el invernadero permite una iluminación casi natural durante el día. El filtrado de los rayos del sol es acompañado por una luz artificial que simula la radiación solar a través de un juego de luces blancas y amarillas, para las que se utilizan 200 kilovatios de energía. Para climatizar el espacio son necesarios 325 kilovatios que mantienen temperaturas de entre 24 y 30 grados centígrados a lo largo de todo el año. Por otra parte, la humedad de este espacio verde oscila entre el 60 y el 80 por ciento mediante un sistema de atomización de las gotas de agua.

Jardín tropical de Atocha

Este conjunto energético eléctrico y térmico consume gas natural para mantener las condiciones propias de los bosques tropicales y subtropicales. Los más de 100 millones de viajeros que transitan por la Estación de Atocha tienen la oportunidad de contemplar este jardín tropical de múltiples formas: deprisa y corriendo porque llegan tarde a coger el tren o de manera quieta y sosegada mientras esperan. También hay quienes deciden sentarse en los poyos a leer algún libro o aquellos que prefieren recorrer los pasillos de los seis espacios rectangulares que configuran el invernadero y contemplar detenidamente la vegetación de este oasis madrileño. Al final del recorrido había un estanque con ejemplares del ciprés de los pantanos.

Ya no hay tortugas en el jardín del trópico

Durante muchos años cientos de personas abandonaban sus mascotas reptiles y anfibias en el jardín tropical de Atocha. Tortugas de Florida, tortugas de caparazón blanda, peces, culebras y anguilas, entre otras especies, muchas de ellas catalogadas como exóticas invasoras, cuya compra-venta es ilegal. Ante la masificación y el hacinamiento de los animales en esta charca artificial, Adif, la empresa estatal española de trenes, decidió tapiar los 128 metros cuadrados del estanque. Más de 300 ejemplares de tortuga fueron trasladados al Centro de Fauna José Peña, en la localidad madrileña de Navas del Rey, para su conservación y protección.

Jardín botánico en Atocha
El invernadero de Atocha es un espacio de protección de la biodiversidad tropical y subtropical en el centro de Madrid

Desde nuestro portal ya te hemos contado sobre la importancia de contar con espacios que protejan la biodiversidad como el «Proyecto plantas y hongos útiles de Colombia«. Atocha, paraíso tropical es un buen ejemplo de ello, ya que cuenta con ejemplares de la palma o palmera botella, una especie vegetal que aunque está muy extendida en las zonas tropicales de América, está casi desaparecida en su hábitat natural. Si te encuentras por Madrid o viajas en tren desde o hacia la capital de España, recuerda que la Estación Puerta de Atocha cuenta con un jardín tropical que resume una pequeña parte de la biodiversidad de las zonas tropicales y subtropicales. Disfrútala y consérvala.

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