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Los grandes microorganismos pueden recorrer largas distancias en el aire

Nuevos estudios dan un giro a lo que hasta ahora se conocía en la aerobiología. Investigadores españoles han confirmado que los grandes microorganismos pueden recorrer largas distancias en el aire y que su abundancia en la atmósfera está sujeta a las condiciones atmosféricas locales.

Los grandes microorganismos pueden recorrer largas distancias en el aire

Hasta el momento se conocía que la atmósfera alberga una gran variedad de partículas, y que solo algunas de ellas tienen la capacidad de concentrarse y ser transportadas a través de este bioma aún tan desconocido. El polvo del desierto, por ejemplo, puede moverse a gran velocidad a través de las corrientes de viento desde África hacia el oeste en el Atlántico Norte. Sin embargo, algunos microorganismos por su tamaño y densidad también pueden lograrlo.

Esto es lo que recientemente un equipo de expertos que lidera el proyecto MICROAIRPOLAR de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha revelado.

El grupo de biólogos, meteorólogos y estadísticos demostró que los grandes microorganismos, aquellos que miden cientos de micras, pueden recorrer largas distancias en el aire.

Al analizar las muestras recogidas en los tejados de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) notaron que estas “contenían una cantidad de bacterias con tamaños comprendidos entre 0,001 y 0,01 mm de diámetro similar a lo que se ha descrito en la literatura científica. Pero también aparecían especies de microorganismos mucho más grandes”.

“Cuando estábamos realizando las observaciones de las muestras al microscopio de epifluorescencia no creíamos lo que estábamos viendo: filamentos de cianobacterias y algas eucariotas de hasta 0,4 milímetros. En ese momento nos dimos cuenta de que los modelos de dispersión actuales no consideran cuestiones biológicas relevantes, como son las formas reales de los microorganismos o la perdida de densidad que sufren al deshidratarse durante el viaje”.

En tal sentido, aseguran que las bacterias y virus pueden llegar a cruzar de un continente a otro si las condiciones atmosféricas son favorables.

Nuevos datos sobre la diversidad y dispersión microbiana aérea

Los modelos físico-matemáticos actuales tienden a representar las partículas como esferas. No obstante, los expertos coinciden en que la mayoría de los microorganismos no tienen esa forma, sino que son alargados y que por ello es común obviarlos al explicar la dispersión aérea. Por ello, decidieron incorporar en los cálculos nuevos elementos relacionados con el comportamiento de las partículas biológicas para definir el origen, la trayectoria y la abundancia de ellas en la masa de aire.

“Cuando esos organismos alargados se convierten matemáticamente en esferas, su tamaño disminuye enormemente y organismos mucho más grandes pueden viajar largas distancias. Si, además, tenemos en cuenta que la mayor parte de los microorganismos se pueden desecar alcanzando la humedad relativa del aire que les rodea, y que el aire puede tener humedades relativas muy bajas, las partículas vivas pueden disminuir su densidad hasta el 90 %. Esto les permite viajar distancias aún mayores”.

La dispersión microbiana depende de factores meteorológicos

Otra revelación importante procedente de este estudio es que la abundancia de microorganismos en la atmósfera se ve condicionada por la aparición de fenómenos meteorológicos, las condiciones de los ecosistemas e incluso, el momento del día o del año.

“Durante el tiempo de muestreo ocurrieron dos situaciones distintas: un primer periodo con alta actividad ciclónica definido por diversas precipitaciones, baja presión y alta velocidad del viento, donde encontramos mayor abundancia de microorganismos; y un segundo periodo en el que el anticiclón fue dominante y las condiciones meteorológicas más estables y suaves, donde encontramos menor abundancia de microorganismos”.

Se abren nuevas vías de investigación

Según los expertos, el resultado de esta investigación publicada en la revista Science, puede ser clave para profundizar en el estudio sobre la colonización y la distribución de microorganismos en el planeta.

Algunos microorganismos que flotan en el aire viajan pocos metros
Algunos microorganismos que flotan en el aire viajan pocos metros, pero otros logran recorren distancias enormes

Creen que es de gran ayuda para entender lo que sucede en áreas que han quedado al desnudo después de haber estado miles de años cubiertas de nieve, y también el asentamiento de microbios viajeros en el desierto de Atacama, espacio que según el Centro de Astrobiología en Madrid tiene características similares a Marte, donde suponen que es posible que ya haya microorganismos y que también viajen a través de la atmósfera marciana.

Consideran, además, que esta información es útil para predecir el riesgo al que se exponen determinados ecosistemas, cuando ciertas bacterias, gracias a la acción del viento, llegan como especies invasoras a mezclarse con las autóctonas.

Agregan desde la AME que si los grandes microorganismos pueden recorrer largas distancias en el aire, es posible que haya “implicaciones en la movilidad de patógenos que causan enfermedades tanto en la agricultura, la ganadería o lo seres humanos”, como por ejemplo SARS, la tuberculosis o la gripe.

Al inhalar, captamos millones de particulas invisibles
Al inhalar, captamos millones de partículas invisibles (polvo, cenizas, polen, bacterias y virus)

En todo caso, este descubrimiento abre un gran debate sobre la biodiversidad y la biogeografía de los microorganismos.

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