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¿Cómo y por qué practicar grounding?

Hay prácticas que pese a ser muy sencillas y comunes tienen grandes beneficios para la salud humana y la del planeta. Por ejemplo, quitarse los zapatos y poner los pies sobre la tierra. Esto, que se conoce como grounding, es una excelente forma de mostrar respeto por la naturaleza, pero también de aprovechar las infinitas oportunidades que ella nos regala. A continuación te contamos cómo y por qué practicar grounding.

Cómo y por qué practicar grounding

Poner la piel en contacto directo con la tierra brinda más que una grata y divertida sensación superficial. Nos libera, nos despoja de cargas negativas y no nos referimos con esto únicamente al estrés y la ansiedad. Se ha demostrado que tocar la tierra, sentirla, nos ayuda a descontaminar nuestro cuerpo.

Aunque en la antigüedad ese contacto con la tierra se realizaba de manera espontánea y natural, pues el hombre solía andar con sus pies descubiertos, en la vida moderna la mayor parte del tiempo la pasamos aislados de esta energía de la tierra que, según Clint Ober autor del libro “Earthing, the most important health discovery ever!”, crea un entorno bioeléctrico favorable para el organismo. Ahora vivimos desvinculados de la naturaleza y rodeados de muros de concreto y hormigón, ruido, humo, aparatos electrónicos y conexiones eléctricas que perturban el biorritmo natural del cuerpo.

Ese distanciamiento nos ha predispuesto a disfunciones fisiológicas. Por ello, muchos expertos, sobre todo de la medicina natural y terapias alternativas, como la reflexología y la acupuntura, insisten en recuperar la sana e instintiva relación entre el planeta y el hombre para que este pueda establecer y mantener el equilibrio electromagnético adecuado.

¿Qué es el grounding?

Andar descalzos sobre la arena y el jardín tiene un nombre. Se le conoce como grounding o earthing. Esa práctica tan común para nuestros ancestros es una manera súper fácil y económica de conectarnos con la tierra y de afinar el constante flujo de energía entre ella y nuestro cuerpo, el cual se ve limitado por los zapatos que usamos. Ellos, gracias a su suela de goma o plástico, actúan como aislantes y nos mantienen desconectados de ese flujo natural de campos eléctricos y electromagnéticos que tanto necesitamos para revitalizar y relajar nuestros órganos, células y tejidos.

Lo mismo hacen las medias, las alfombras y algunos tipos de suelo con aislantes sintéticos. Impiden el intercambio, la emisión y captación de iones negativos y positivos y alteran nuestros procesos biológicos. El grounding revierte los efectos de tal bloqueo.

Beneficios del grounding

El grounding o earthing permite al cuerpo equilibrar sus cargas eléctricas. Por un lado, le ayuda a liberar el exceso de electrones positivos que se acumulan en el cuerpo como electricidad estática gracias al aislamiento. Esta muchas veces nos hace sentir chispazos al tocar a otra persona o una superficie metálica o nos causa inflamaciones internas generalizadas que pueden derivar en infartos, diabetes e incluso, cáncer.

Por otro, admite el paso y distribución de los iones con carga negativa de la superficie de la Tierra, lo que facilita la generación de una especie de microambiente antioxidante con efectos regeneradores y antiinflamatorios.

Este equilibrio eléctrico que se obtiene al pisar la tierra genera un impacto positivo en la salud y el bienestar. James L. Oschman, experto en el campo de la medicina enérgica, asegura que el earthing ayuda a:

  • Reducir la inflamación, el enrojecimiento, y el dolor ocasionados por lesiones y enfermedades crónicas.
  • Aliviar la tensión muscular.
  • Acelerar la cicatrización de las heridas.
  • Favorecer la oxigenación y fortalecer el sistema inmunológico.
  • Mejorar el sueño. Lo hace más profundo y reparador.
  • Tranquilizar el sistema nervioso simpático e incrementar la función del sistema nervioso parasimpático. En consecuencia, reduce la secreción de cortisol y adrenalina, disminuye el estrés, la ansiedad y la irritabilidad y por tanto, la frecuencia cardíaca y la tensión arterial. Gracias a ello, evita enfermedades cardiovasculares.
  • Mejorar la circulación sanguínea, al reducir significativamente la viscosidad de la sangre y la concentración de glucosa en sangre y orina, lo que también favorece la obtención de energía.
  • Revitalizar células y órganos.
  • Mejorar la actividad cerebral.
  • Contrarrestar la contaminación electromagnética en nuestro organismo.
  • Retrasar el envejecimiento.
La tierra es una gran fuente de energía y bienestar
La tierra es una gran fuente de energía y bienestar.

Además, caminar es una excelente receta para tonificar los músculos de las extremidades inferiores, evitar la aparición de várices, fortalecer la estructura ósea y por supuesto, es un ejercicio totalmente libre de CO2.

¿Cómo practicar grounding?

El grounding es un ejercicio habitual en el yoga, el tai chi y el pilates, disciplinas que entienden que el estar descalzo no solo brinda una sensación de bienestar y firmeza. También lo practican deportistas de alto rendimiento. Para muchos de ellos, sirve como una técnica de relajación y rápida recuperación muscular. Pero la verdad es que puede hacerlo cualquier persona, en cualquier momento y casi en cualquier lugar.

En la actualidad hay toda una gama de colchones, sábanas y alfombrillas que prometen dar una toma de tierra placentera, pero la verdad es que no necesitas ningún aparato ni ningún ritual.

Para conectar el cuerpo con la tierra basta con quitarse los zapatos y caminar sobre la arena, el pasto húmedo o la tierra, ya sea en el jardín de la casa, en el bosque o en el parque. Sin embargo, no son las únicas opciones. También se puede hacer sobre piedras o en el agua, otro gran conductor de energía.

Se dice que sentarse o acostarse en estas superficies también desbloquea el flujo de electricidad.

No obstante, hay quienes aseguran que hacerlo sobre el cemento o la cerámica, si se está en un espacio interior, también tiene sus ventajas. Pero estamos seguros de que nada como reconectar con lo natural.

en tai chi, chikung y yoga estar descalzo es esencial para sincronizar la energía del cuerpo y del planeta
En tai chí, chikung y yoga estar descalzo es esencial para mantener la sincronización entre la energía del planeta, el cuerpo, la mente y el corazón.

El calzado fue creado a partir de la idea de proteger nuestros pies del asfalto y la basura pero, ¿por qué usarlos en todo momento? Podemos y debemos darnos la libertad de quitárnoslos de vez en cuando y poner los pies en una fuente eterna de vida y energía: la naturaleza. Gracias al grounding, al hacertoma de tierra, podemos prevenir malestares y dolencias y hacerle frente a la angustia, el miedo, la depresión y la fatiga.

Anímate a incorporarlo en tu dinámica diaria. Reconéctate con el mundo natural y haz un break en el mundo urbano salvaje. Apaga el televisor y despréndete de tu móvil. Ve al parque más cercano y descálzate al menos 15 minutos, juega con la tierra, abraza un árbol y comienza a experimentar el bienestar físico y mental que mereces.

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