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Las colillas de cigarro amenazan a las ostras marinas

El cigarrillo es uno de los mayores contaminantes creados por el hombre. En su fase de producción, durante su consumo y como desecho no hace más que generar graves problemas. No solo afecta la calidad del aire y del suelo, sino también del agua. Allí, los metales pesados presentes en las colillas de cigarro amenazan la vida de las ostras marinas, y por supuesto, aumentan el riego de intoxicación de otras especies, incluso la humana.

Las colillas de cigarro amenazan a las ostras marinas

Según la Organización Mundial de la Salud, cada segundo se arrojan al suelo 137.000 colillas de cigarro, y de acuerdo con la Ocean Conservancy, estas constituyen el tipo de basura más abundante en los océanos y playas.

Es impresionante la cantidad de cigarrillos que son lanzados directa e indirectamente (arrastrados por el viento y la lluvia) en los mares. Esto se han convertido en grandes vertederos de este desecho que contamina más que las bolsas plásticas y otros residuos. Tan solo en la costa atlántica, según el Instituto Español de Oceanografía (IEO), figuran entre los 10 elementos más frecuentes en las playas europeas. Allí es posible encontrar más 1.000 colillas en cada 100 metros. Parece que nadie se detiene a pensar cuánto daño ocasionan con ello.

Aunque sus efectos no se ven a simple vista ni se perciben de forma instantánea, son gravísimos para la vida marina.

Un informe del IEO, afirma que los filtros de los cigarrillos son una fuente “significativa” de metales pesados, por lo que suponen un gran “riesgo toxicológico” para los organismos que habitan en el océano.

Las ostras pueden morir intoxicadas

Para cuantificar la transferencia de metales pesados de las colillas de cigarro al mar, el IEO realizó un experimento con filtros vírgenes, fumados artificialmente y envejecidos en playa y puerto. Los datos obtenidos revelaron que el contenido metálico de los filtros fumados era hasta 90 veces mayor que el de los vírgenes.

También permitieron constatar que estos liberan al mar más de 90% del cobre contenido, y 40% de su estroncio; y que en las ostras había grandes concentraciones de manganeso, uranio, cromo, hierro, molibdeno, plomo y zinc.

Esto indica que las ostras no solo están expuestas a grandes posibilidades de ingerir los filtros al confundirlos con alimentos y morir asfixiadas, sino que también pueden ser fácilmente intoxicadas.

metales pesados presentes en las colillas de cigarros
Las sustancias que se desprenden de un residuo de cigarrillo son sumamente tóxicas para los ecosistemas y organismos vivos.

Las apariencias engañan

Aunque parecen inocuos, los filtros de los cigarrillos son un peligroso residuo. Están hechos con acetato de celulosa, un tipo de plástico que se fragmenta en cientos de pequeñas partículas gracias a la acción de los rayos solares. Además, contienen amoníaco, arsénico, cadmio, polonio, metanol, disolventes industriales como el tolueno y hasta elementos radiactivos. Por tanto, son mucho más que contaminación plástica. Amenazan la calidad del agua y muchas formas de vida acuáticas.

Cada colilla es capaz de contaminar entre 8 y 10 litros de agua del mar. ¿Tienes idea de cuántas especies marinas pueden ser alcanzadas por estos metales pesados durante los más de 10 años que tarda en degradarse una colilla? Cientos, miles, millones.

Esa carga tóxica de las colillas se transfiere al agua hasta que la concentración de ambos elementos (colillas y medio) alcanza el mismo nivel. Esa agua es consumida por una gran diversidad de especies acuáticas. Entra a sus tejidos con facilidad; es absorbida por las branquias y la glándula digestiva. Puede bioacumularse en su organismo, envenenar a las especies y matarlas. Pero también puede llegar hasta nuestras mesas. Es lo que suele pasar con las ostras, langostas, mejillones y peces.

las colillas de cigarro contaminan al planeta
Las colillas son altamente perjudiciales para el medio ambiente.

Las colillas de cigarro amenazan la vida de las ostras marinas, al igual que la de cientos de especies que dependen del océano y la de la humanidad. La liberación de los metales que contienen supone un riesgo toxicológico para todos los seres vivos. No solo es capaz de poner en riesgo a cientos de ostras, aves, tortugas, lombrices y plantas. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el consumo de tabaco mata a más de 7 millones de personas por año. Más de la mitad por el consumo directo, y casi 900.000 por tabaquismo pasivo, la exposición al tabaco que otros fuman. Esto se traduce, también, en altísimos costos en atención médica y pérdida de productividad laboral.

Por eso, ante las dificultades para eliminar este peligroso residuo con los servicios de limpieza existentes, es importante promover campañas de concienciación sobre la importancia de la correcta gestión de residuos, y además, incentivar la disminución del consumo de tabaco.

“Entre otras, se podrían aplicar tarifas adicionales en los productos de tabaco para costear programas de concienciación, de promoción de limpieza y de reducción del consumo de tabaco; establecer multas por tirar basura que incluyan específicamente colillas; o etiquetar los filtros de cigarrillos como desechos peligrosos. Además, se podrían explorar otras estrategias como mejorar las soluciones de reciclaje para promover la recuperación de las colillas.”

Juan Santos, científico del Instituto Español de Oceanografía (IEO)

El mejor residuo es el que no se genera.

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