La sequía en Chile ha alcanzo un nivel tan grave que el gobierno, parlamentarios y empresarios coinciden en la necesidad de implementar medidas urgentes para contrarrestar la escasez de agua.
El presidente chileno, Sebastián Pïñera anunció que destinará 6.000 millones de dólares para hacer frente a “un nuevo período” de la crisis hídrica, en la que el agua “va a ser mucho más escasa”.
El plan contemplado por el mandatario incluye la construcción de 26 embalses. El objetivo es mejorar el riego de unas 285.000 hectáreas y dar un respiro a alrededor de 150.000 agricultores. Se prevé también duplicar la capacidad de trabajo de 20 plantas desalinizadoras y el aprovechamiento de acuíferos subterráneos