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Síndrome de Ulises: el mal de los migrantes modernos

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Las adversidades y peligros que vienen de la mano con situaciones extremas, entre ellas el cambio climático, están afectando la salud de millones de personas. Hace poco te contábamos sobre la ecoansiedad, ese miedo a sufrir un cataclismo ambiental, y hoy dedicaremos este espacio a hablar sobre otra patología que genera gran preocupación en el siglo XXI: el síndrome del inmigrante, también conocido como el Síndrome de Ulises.

Qué es el síndrome de Ulises

Migrar es parte del desarrollo evolutivo del ser humano. La decisión de embarcarse en un nuevo destino, en ocasiones responde a la búsqueda de nuevas oportunidades de desarrollo y crecimiento (profesional, espiritual). Pero, a veces es una forma de escapar de las dificultades, de la tensión, de la violencia, la pobreza o el desempleo. En cualquiera de los casos hay solo dos escenarios posibles: uno en el que la persona logra la estabilidad deseada; y otro en el que la migración en vez de ser una solución, se convierte en un problema difícil de lidiar.

¿Qué es el Síndrome de Ulises?

Comencemos por conocer a Ulises. Él es un semidiós de la mitología griega que tuvo que afrontar diversos peligros lejos de los suyos. Ese distanciamiento, según narra Homero en la Odisea, le hizo pasarse “los días sentado en las rocas, a la orilla del mar, consumiéndose a fuerza de llanto, suspiros y penas, fijando sus ojos en el mar estéril, llorando incansablemente” (Odisea, canto V, 150).

Esa odisea que vivió el personaje griego en su periplo por el Mediterráneo hoy se relaciona con el estrés migratorio, ese malestar emocional causado por una separación forzada, en ocasiones, por situaciones extremas.

El Síndrome de Ulises o Síndrome del inmigrante, término acuñado por el psiquiatra Joseba Achotegui en la década de 1990, habla de una realidad que viven millones de personas de carne y hueso en todo el mundo, personas que hoy luchan por vivir, con miedo a la soledad y la desesperanza.

Cada vez son más las personas que deciden migrar, pero no todas están preparadas para afrontar la carrera de obstáculos que supone hacerlo:

  • Un viaje quizás peligroso (trayectos difíciles, posibles detenciones, trata de blanca).
  • El distanciamiento de su entorno (familia, cultura, lengua, amigos, estatus social e incluso, de la identidad como ciudadano de alguna región).
  • Las dificultades para obtener los papeles de identificación y permisos de trabajo (incluidas las posibilidades de deportación).
  • La supervivencia (alimentación, vivienda, salud y el “encajar” en el nuevo destino).
  • El posible rechazo de otras personas (xenofobia, marginación, prejuicios y vulneración de derechos).
  • El riesgo de fracasar y la posibilidad de tener que regresar al lugar de origen, como dicen por ahí, “con el rabo entre las patas”.
Síndrome de Ulises
El síndrome de Ulises es la suma de una serie de duelos derivados de la migración.

No todos los migrantes tienen la fortaleza física, ni mucho menos psicológica para hacerle frente a ese panorama. Los más débiles son los más propensos a padecer episodios de estrés crónico.

Síntomas del Síndrome de Ulises

Migrar no es solo dejar el lugar donde vives. Es llegar a un nuevo destino, uno desconocido, con nuevas costumbres y quizás otro idioma. Y precisamente el tener que adaptarse a él puede generar un estrés intenso, duradero y múltiple capaz de afectar profundamente la personalidad y el bienestar del migrante.

Según el Servicio de Atención Psicopatológica y Psicosocial a Inmigrantes y Refugiados (SAPPIR) del Hospital de Sant Pere Claver, los síntomas más frecuentes son:

  • Tristeza
  • Depresión
  • Culpa
  • Baja autoestima
  • Ansiedad, tensión y nerviosismo
  • Insomnio
  • Pensamientos negativos recurrentes
  • Pérdida de atención y desorientación
  • Fallos de memoria
  • Irritabilidad 

Además, puede generar síntomas físicos: fatiga, falta de apetito, cefaleas, contracturas musculares, dolores abdominales.

En el peor de los casos, puede ocasionar infartos o conducir al suicidio.

Este es el lado oscuro de la migración.

qué es la ecoansiedad
La ecoansiedad: el temor al desastre ambiental

Para conocerlo, haz click sobre la imagen

¿Cómo afrontar la migración?

Las cada vez peores condiciones de trabajo, las dificultades para el reagrupamiento familiar y las barreras para la legalización del estatus migratorio hacen que cada día sean más los casos de personas que padecen este síndrome. Pero esto puede cambiar.

  • Antes

Si estás pensando en migrar, es importante que evalúes todos los escenarios posibles (positivos y negativos) antes de lanzarte a la aventura de llegar a un territorio desconocido.

Infórmate acerca de la cultura del lugar, de su clima, de cómo viven sus habitantes, cuáles son los requisitos y trámites legales que exige, cómo es el acceso a los servicios públicos. Todo, absolutamente todo puede ser determinante a la hora de tomar la decisión. Conversa con personas que hayan migrado a ese lugar. Participar en blogs o foros de quienes han vivido esta experiencia puede ayudarte a disipar muchas dudas y a tener una visión más clara de lo que podrías encontrarte en el lugar de destino.

  • Durante

Si finalmente decides viajar, entonces mantente comunicado con tus familiares y amigos. Su apoyo puede hacer más llevadera la nueva experiencia. Haz nuevos grupos, rodéate de gente que te ayude a conocer el lugar, y a disfrutarlo. Si la preocupación y la incertidumbre intentan ganar espacio, busca nuevas opciones de trabajo, de estudio o de esparcimiento.

  • Después

Y en caso de que la aventura realmente no haya sido placentera, regresa a tu punto de partida, o emprende un nuevo viaje. No tiene por qué ser una situación vergonzosa. Sácale provecho a lo vivido, eso te dará una nueva perspectiva de lo que quieres y necesitas para vivir con tranquilidad.

Para migrar se necesita vencer miedos y obstáculos

Aunque los psiquiatras recetan antidepresivos y ansiolíticos para tratar el síndrome del inmigrante, aseguran que el tratamiento idóneo se basa en terapias psicosociales, técnicas de relajación, apoyo emocional, jurídico y educativo. Hay que humanizar la migración.

Para finalizar, te dejamos con el podcast número 72 de “Entiende tu mente”, en el que el psicólogo Luis Muiño y la coach Mónica González dan más detalles sobre el Síndrome de Ulises, el desarraigo y la aculturación.

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