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Cambio climático

La ecoansiedad: el temor al desastre ambiental

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La emergencia climática ha desatado tal preocupación en un número significativo de personas que en los últimos tiempos ya se puede hablar de ecoansiedad. Te contamos de qué se trata, cuáles son sus síntomas y cómo enfrentarla.

qué es la ecoansiedad

El impacto del cambio climático cada vez es más potente. Los episodios de sequía y de lluvia se han intensificado. Los incendios forestales y los sismos son más extremos y ni hablar de la desaparición de especies. Esto es innegable.

Lo que en estos tiempos vive nuestro planeta no tiene precedentes y es por eso que el Panel Intergubernamental de Cambio Climático de la ONU insta a realizar cambios urgentes para frenar el aumento de la temperatura global. En uno de sus tantos informes sobre este tema advierte que, de no hacerlo, la temperatura puede aumentar 2°C y esto traería emparejada una serie de consecuencias lamentables. Por nombrar algunas: el aumento del nivel del mar que puede significar que más 10 millones de personas pierdan sus hogares y que se duplique el número de personas que sufren escasez de agua y alimentos.

Este escenario, lógicamente, es aterrador y preocupante, no es para menos. De hecho, debe serlo. Greta Thunberg, la joven activista sueca, preguntaba en la Cumbre del Clima de Madrid (COP25) “¿Cómo reaccionan ante estas cifras sin sentir pánico, al hecho de que no se está haciendo nada, sin sentirse enfadados? ¿Cómo comunican este mensaje sin mostrarse alarmistas? ¿Cómo lo hacen? Me gustaría saberlo”.

Ese mensaje, que ojalá haya calado en quienes ven con incredulidad el cambio climático, es la expresión de una sensación de agobio por el tema ambiental que se ha magnificado, en parte gracias a este tipo de predicciones cada vez más apocalípticas y la falta de voluntad política para frenar el cambio climático. Esto, que cada vez ocupa más titulares en los grandes medios de comunicación y más post en las redes sociales, parece estar exacerbando la angustia, el estrés, la culpa y la depresión, respuestas psicológicas ante el pánico de que se cumplan las profecías y que se resumen en una sola palabra: ecoansiedad.

¿Qué es la ecoansiedad?

Es un trastorno psicológico conocido también como la ansiedad ecológica o ecoanxiety.

En un artículo titulado “Salud mental y nuestro clima cambiante: impacto, implicaciones y orientación” (2017) la Asociación Americana de Psicología (APA) define la ecoansiedad como “el temor crónico de sufrir un cataclismo ambiental” y observar cómo se desarrollan los lentos y profundos efectos “aparentemente irrevocables del cambio climático.”

Es decir que puede tener ecoansiedad quien haya vivido de primera mano un evento natural de gran magnitud o quien sienta zozobra o incertidumbre respecto al impacto del calentamiento global en su futuro y el de las próximas generaciones.

El grupo disciplinar que ha definido la ecoansiedad, agrega que “los factores que pueden aumentar la sensibilidad incluyen la ubicación geográfica, la presencia de discapacidades preexistentes o enfermedades crónicas, y las desigualdades socioeconómicas y demográficas, como el nivel educativo, los ingresos y la edad.”

Síntomas de la ecoansiedad

Según los especialistas, la ecoansiedad puede provocar emociones negativas intensas capaces de llevar a la pérdida de la identidad personal y profesional, abuso de sustancias, la hostilidad y la agresión. De no tomarse cartas en el asunto a tiempo, también puede desencadenar enfermedades físicas.  

Aquí una lista de síntomas que te ayudarán a reconocer si tú o alguien cercano padece la ecoansiedad:

  • Irritabilidad, estrés, shock, impotencia y sensación de ahogo cuando se habla del cambio climático y todo lo que esto implica.
  • Preocupación y miedo (constante y permanente) a perder el hogar, lugar de trabajo, bienes y seres queridos como resultado de un desastre natural.
  • Fatalismo. Pensamientos negativos reiterativos sobre el futuro de sí mismo y quienes le rodean.
  • Frustración, intranquilidad y culpa por creer que no hace lo suficiente para evitar el deterioro del planeta y sus consecuencias.
  • Desesperanza y tristeza.
  • Insomnio.
  • Palpitaciones.
  • Pérdida del apetito.
  • Cansancio.
Síntomas de la ecoansiedad
Los jóvenes son los más propensos a sufrir la ecoansiedad

Quienes viven en zonas más vulnerables, por lo general son los más propensos a desarrollar estos síntomas.

Un informe realizado por la APA reveló que como consecuencia del huracán Katrina (2005) se duplicaron los suicidios, una de cada 6 personas fue diagnosticada con estrés postraumático y el 49% de las personas evaluadas desarrolló trastornos del estado de ánimo, como la ansiedad y la depresión.

La profesora e investigadora de la Universidad de Wooster, en Estados Unidos, Susan Clayton, agrega que “hay mucha evidencia de aumentos en el suicidio asociado con la sequía entre los agricultores en India y Australia, y evidencia de un mayor abuso de sustancias en comunidades indígenas en el norte de Canadá y Alaska”.

Por eso, los especialistas recomiendan que cuando aparezcan estos síntomas se busque atención médica temprana y así la persona afectada pueda recibir la orientación necesaria.

¿Cómo combatirla?

Bien lo dice el dicho: no te preocupes, ocúpate. Cubre tus pensamientos negativos con un manto de optimismo y transforma la angustia en acción.

Si tanto te perturban las consecuencias que trae consigo el calentamiento global y el desafío que ellas suponen, entonces enfócate en contribuir con el planeta, con tu salud y tu bienestar.

cómo combatir la ecoansiedad
Que la sensibilidad por la crisis ambiental no perturbe tu paz ni tu tranquilidad

Presta atención a tus hábitos y corrige lo que sea necesario. Adopta criterios de consumo respetuosos con el medioambiente. Vete al trabajo en bicicleta o caminando, con esto no solo relajarás tu cuerpo, sino que también ayudarás a reducir las emisiones de gases contaminantes. Tampoco compres botellas de plástico. Puedes encontrar más datos sobre cómo ayudar al medio ambiente haciendo click aquí.

Habla del tema con tus amigos, tu familia y tus colegas. Esto te ayudará a no sentirte solo y hacerle frente a la impotencia o estrés. La psicóloga y fundadora de “Psicología para un clima seguro”, Carol Ride, asegura que “ser escuchado y escuchar preocupaciones similares de otros ayuda a legitimar nuestros sentimientos y puede movilizar energía para involucrarse con el problema y la acción”.

Recuerda que controlar el cambio climático no solo depende de ti. Exige a los líderes empresariales y políticos acciones a favor del ambiente, como labores de reciclaje o el uso de energías renovables, por ejemplo.

Únete a organizaciones o voluntariados que promueven campañas de concienciación. Tener una participación activa ayuda a recuperar la seguridad y la paz.

Science Alert añade que es necesario evitar la búsqueda compulsiva de noticias sobre esta temática y manejar de forma responsable la información disponible.

Por su parte, la Sociedad Psicológica Australiana sugiere dedicar tiempo a la práctica de ejercicios, meditación y técnicas de relajación. Y si lo haces en contacto con la naturaleza, mucho mejor. Actualmente hay muchos grupos de personas realizando actividades físicas y recreativas en los parques, forma parte de alguno de ellos y reconéctate con tu yo interior y con la naturaleza.

Tus pequeñas acciones pueden llegar a generar un gran cambio, ayudar a que más personas vivan en lugares menos contaminados y tengan una dieta más saludable.

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