CARGANDO

Tipo de búsqueda

Biodiversidad Medio ambiente

Elefante asiático en peligro de extinción

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on linkedin
Share on vk
Share on reddit

A medida que crece el comercio de marfil, piel y carne del elefante asiático, se reduce la población de este majestuoso animal. Tal es así que desde 1986 se encuentra en la Lista Roja de la UICN.

elefante asiático en peligro de extinción

El “Elephas maximus” es el mayor mamífero del continente asiático. Pertenece a la familia Elephantidae, así que es pariente del elefante africano con el que comparte ciertas similitudes en temas de convivencia y reproducción, y claras diferencias en lo que respecta a sus características físicas.

En cuanto a su distribución, hay datos que aseguran que originalmente el elefante asiático se encontraba desde el sur de China e Indonesia occidental hasta las costas del Golfo Pérsico y el sur de Mesopotamia. Luego, bien sea en estado salvaje o doméstico, comenzó a ocupar Sri Lanka, la India, Bangladesh, Malaca, Sumatra, Borneo, el Himalaya y las cercanías del Río Yangtsé. Prefiere las zonas de pastizales, bosques y matorrales.

Según la National Geographic Society esta era la distribución del elefante asiático por el continente a mediados de 1991:

características del elefante asiático

Y ahora, se localiza de forma reducida en el sureste de Asia, donde hay menos de 50.000 ejemplares en libertad y en estado salvaje, lo que representa una reducción del 50% de su población en menos de un siglo. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) se atreve a asegurar que el elefante africano está prácticamente confinado en la India, donde son reverenciados por millones de personas que ven en ellos a Ganesh, el dios de los quehaceres e hijo de Shiva. Agrega que hay muy pocos ejemplares en Bangladesh, Bután, Nepal y Sri Lanka, donde no tienen la misma suerte puesto que colonos, leñadores y cazadores asaltan sus espacios.

Debido al declive de su población, la UICN lo incluye en su Lista Roja y lo clasifica como una especie “en peligro” de extinción, una situación bastante preocupante.

¿Por qué el elefante asiático está en peligro de extinción?

Pese a su corpulento cuerpo, se mueve con relativa agilidad, pero quizás no la suficiente como para escapar del riesgo que lo acecha constantemente.

  • Caza furtiva

Desgraciadamente el marfil de sus colmillos le ha traído grandes problemas y enemigos.

Muchos elefantes machos, solo aquellos que tienen colmillos, son brutalmente asesinados por cazadores armados para despojarlos de esas grandes piezas de marfil que luego son vendidas al mejor postor en mercados ilegales.

Pero, a diferencia de lo que sucede con los elefantes africanos, la venta de marfil no es exactamente el principal motivo por el que son abatidos, precisamente porque no todos los ejemplares de Asia tienen colmillos. Aquí se les persigue para comercializar su carne como fuente de alimento para otras poblaciones, y sus dientes y su piel para la elaboración de polvos, medicinas y joyas.

A expensas de que el tráfico y comercio ilegal de vida silvestre ha sido prohibido por diversas legislaciones desde hace más de 25 años, la caza furtiva sigue siendo la principal amenaza para estos grandes mamíferos. Los cazadores evaden todas las normas habidas y por haber y asumen el riesgo pues si logran atrapar y matar al animal podrían ganar una gran fortuna.

La red Traffic Internacional considera esta actividad como el cuarto crimen trasnacional más lucrativo del mundo, ya que es capaz de generar casi 20.000 millones de dólares cada año.

la caza amenaza a los elefantes asiáticos
El marfil de sus colmillos y su carne los hace atractivos para el comercio ilegal
  • Pérdida y destrucción de su hábitat natural

La expansión de los asentamientos humanos, la intensificación de prácticas agrícolas y la extracción maderera inciden directamente en el declive de la población del elefante asiático, al igual que las minas explosivas esparcidas por los suelos en zonas de guerras.

Todo ello ha propiciado una destrucción bastante crítica del hábitat del elefante, ha fragmentado los bosques y obstaculizado sus vías de migración. Cada vez tiene menos espacio para vivir tranquilo y las estimaciones a futuro son aun más preocupantes. En las próximas décadas, los elefantes asiáticos pueden perder hasta 42% de hábitats adecuados en India y Nepal, como consecuencia de la combinación de la presión humana y el cambio climático.

Y ante este escenario, el elefante ve cada vez más difícil encontrar comida para sobrevivir. Este gran mamífero necesita entre 100 y 300 kilos de alimento cada día, por lo que su hábitat ideal es aquel de terrenos extensos, con vegetación diversa y acceso a corredores adecuados por los cuales pueda transitar hacia las zonas donde se desarrollen los brotes más tiernos y nutritivos o pueda encontrar los minerales necesarios para su existencia.

Por eso, en la antigüedad, era común verlos en los manglares coteros y las altas laderas del Himalaya en la India y no en los desiertos, y ahora se les encuentra en zonas fronterizas en bosques o junglas y terrenos herbosos, incluso campos de cultivo donde puede ocasionar serios problemas a los agricultores porque en su búsqueda de nuevos espacios y alimento tienden a dañar algunos cultivos e infraestructuras.

Destrucción del hábitat del elefante asiático
El desarrollo de actividades productivas y turísticas en su hábitat les obliga a desplazarse
  • Cautiverio

Poco se nombra como una de las causas de extinción de estos animales, pero la verdad es que muchos elefantes son capturados para luego domesticarlos y usarlos como atracción en circos, ofrecerlos como entretenimiento en el sector turístico o exhibirlos en zoológicos. Todo con fines estrictamente económicos.

Lo triste y lamentable es que en cautiverio se les expone a condiciones muchas veces insalubres y deplorables que terminan por incrementar la tasa de mortalidad de los paquidermos. Lo mismo ocurre con los tigres.

Medidas de conservación

Los elefantes asiáticos están siendo asesinados a un ritmo tan abrumador que hace casi imposible sobreponerse a la pérdida.

Incrementar la población de elefantes resulta un poco complejo. Las hembras solo se aparean después de los 14 años, el tiempo de gestación de las crías puede tomar unos 20 o 22 meses y el intervalo entre dos partos es de mínimo 4 años. Además, muchos machos están en cautiverio, en zoológicos, parques naturales o circos, lo que impide muchas veces el apareamiento. Así que, para poder seguir teniéndolos entre nosotros, es importante que colaboremos con las acciones que se están implementando a favor de su preservación.

No compremos objetos de marfil, recordemos que para obtenerlo se sacrifican cientos, miles de elefantes. Contribuyamos a la conservación de su hábitat. Es nuestro deber evitar la desaparición total de espacios y especies de nuestro planeta Tierra.

Más Artículos Interesantes

Etiquetas: