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Noruega, número 1 en reciclaje mundial

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Con una tasa de reciclaje del 97%, Noruega está diez años por delante de la fecha objetivo de la Unión Europea para 2029, cuando los países miembros deben reciclar al menos el 90% de sus botellas de plástico, este país escandinavo desde donde aseguran que no hay futuro sin plástico, saca el máximo provecho a este material reutilizando casi en su totalidad las botellas de plástico.

Noruega, líder en reciclaje

Las botellas en Noruega son pasadas por plantas donde son procesadas para luego ser nuevamente utilizadas, de ese 97% de botellas que se reciclan, el 92% vuelve a convertirse en botellas de bebidas, incluso, el sistema puede haber usado el mismo material hasta unas más de 50 veces.

Del total de botellas habidas y por haber en Noruega, tan solo el 1% termina aportando a la contaminación ambiental, elevando así un poco el enorme problema que tiene el planeta.

Recordemos que a escala global el 91% del plástico que se produce no se recicla y anualmente los océanos terminan inundados por 8 millones de toneladas de plástico, material que pone en riesgo la biodiversidad marina.

Las botellas transparentes sirven para hacer otras botellas, pero las de colores pueden usarse para hacer otras cosas de plástico.

Los esfuerzos que se realizan desde Noruega contribuyen de paliativo al aumento de desastres a gran escala, como lo es el continente de plástico o la isla de basura, esa inmensa área en el océano Pacífico que acumula una gran cantidad de microplásticos, más de 80.000 toneladas métricas para ser exactos, y que tiene una longitud de cerca de 2 millones de kilómetros cuadrados.

Formación de las islas de plasticos
El problema de las islas de plástico

Para conocerlo, haz click sobre la imagen

¿En qué consiste el modelo de Noruega?

El sistema exitoso de Noruega consiste en la doble aproximación, o la estrategia ganar-ganar. Por un lado, se inculca a los consumidores los beneficios de reciclar, por lo que estos se acostumbran a ver las botellas plásticas como un envase prestado que hay que devolver.

En Noruega a cada botella plástica se le aplica un impuesto de entre 11 y 26 céntimos de euro, cantidad que el consumidor puede recuperar al depositar sus botellas en una máquina de reciclaje o simplemente devolviéndolas a tiendas asociadas al reciclaje.

Del otro lado están las empresas que producen las botellas plásticas, que son incentivadas a sumarse a la carrera por el reciclaje y es que el gobierno aplica a estas compañías una clase de impuesto ambiental, del cual serán exoneradas de pagarlo si la tasa de reciclaje a nivel nacional supera el 95%.

Las botellas de plásticos siguen siendo fantásticas para Noruega

En Fetsund, específicamente a unos 30 kilómetros al noreste de Oslo, se encuentra la compañía Infinitum, una empresa creada para el procesamiento de plásticos. Allí, diariamente llegan grandes camiones cargados de miles de botellas de plásticos para su procesamiento.

Es en las plantas de esta compañía donde el plástico noruego revive como ave fénix una y otra y otra vez, dándole así respiro al planeta Tierra, cada botella de plástico que se produce en Noruega está compuesta en un 10% de material reciclado.

Quienes forman parte de esta compañía aseguran que en el futuro van a utilizar una gran cantidad de material plástico, puesto que consideran que este material es uno de los más eficientes, destacan que el plástico sigue siendo fantástico, eso sí, si se mantiene fuera de la naturaleza.

reciclaje en Noruega

Noruega como ejemplo para el mundo

El éxito del programa de reciclaje del país nórdico, basado en el modelo de economía circular, ha provocado que países de la talla de China, India, así como Australia, se muestren interesados en él y ya de a poco vayan poniendo en práctica sus propios proyectos.

Si nos quedamos en Europa, tenemos que países como Alemania y Lituania están logrando resultados similares a los de su aliado escandinavo, y es que estos dos han puesto en marcha planes similares a los de Noruega.

Si nos quedamos con el caso de Lituania, tenemos que este país poseía una tasa de reciclaje de un 34% antes de poner en marcha el plan, tras la implantación de un sistema de depósito aumentó en apenas dos años su tasa de reciclaje al 92%.

Pese a los esfuerzos de estos grandes, necesaria es la adopción de más conciencia y es que el año pasado unas 150.000 botellas de plásticos engrosaron las cifras de desperdicios, de haberse reciclado, estas habrían ahorrado suficiente energía para abastecer a unos 5.600 hogares durante todo un año.

Si bien Noruega está realizando muchísimos esfuerzos a fin de cambiar su matriz energética, queda mucho por hacer a escala mundial.

reciclaje de plásticos

De acuerdo a un informe divulgado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, UNEP por sus siglas, para el año 2050 los océanos tendrán más plásticos que peces, a lo que se suma la trágica estimación de que el 99% de las aves marinas lo habrán ingerido en sus sistemas digestivos, por lo que es necesario aumentar la tasa de reciclaje.

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