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Japón estará a cargo del diseño y construcción del primer satélite de madera

En vista de la gran cantidad de basura que hay orbitando en el espacio y de la necesidad que hay de limpiarla, Japón ha anunciado un proyecto bastante ambicioso: el desarrollo del primer satélite de madera. ¿Por qué apuesta por este material? Veamos.

Japón desarrollará primer satélite de madera

Los satélites que se envían al espacio necesitan de un cohete que los impulse y los eleve. Ambos, incluyendo cada uno de sus componentes, al cabo de un tiempo, pierden utilidad y quedan flotando en el perímetro de la Tierra dejando millones de partículas contaminantes a su alrededor. En la actualidad, se calcula que hay aproximadamente unos 42.000 desperdicios orbitando, viajando a velocidades de más de 35.888 km/h. Tal cifra ha llevado a la evaluación de diferentes alternativas para reducir los desechos de esos casi 6.000 satélites que rodean la Tierra e incluso, de los 15.000 que podría haber en órbita para el 2028.

Europa, por su parte, ha tomado la decisión de liderar la primera operación de limpieza de basura espacial, en la que pretende enviar un satélite que recoja la basura más grande y pesada y la reintegre a la atmósfera para proceder a su destrucción. Mientras tanto, Japón sorprende con un anuncio más ambicioso: el uso de materiales biodegradables y sostenibles, como la madera, en la construcción de los satélites para no contaminar el espacio.

¿En qué consiste la propuesta de Japón?

En aras de evitar la generación de chatarra cósmica repleta de metal y aluminio, la Universidad de Kyoto, de la mano con la empresa nipona Sumitomo Forestry, ya trabaja en el desarrollo del Lignosat, el primer satélite de madera, que podría estar listo para el 2023.

El objetivo es lograr que este aparato se desintegre en el espacio luego de cumplir su misión. Según los responsables del proyecto, el primer satélite de madera llevaría las antenas y los mecanismos de medición de altura en la parte interior y una vez salga de su órbita y entre en la atmósfera, se quemaría por completo. El dióxido de carbono y vapor de agua resultantes de la combustión, evitarían la presencia de pequeños desperdicios tóxicos que constituyen una amenaza potencial para los satélites en funcionamiento y para los futuros viajes espaciales.

Los detalles sobre cuánto durará la misión y lo que esperan hacer en órbitason manejados como “secreto de investigación y desarrollo”. Por ahora lo que se sabe es que el proyecto está en fase de experimentación, probando diferentes tipos de madera en condiciones extremas del espacio exterior de la Tierra, a fin de lograr obtener la más resistente a los cambios de temperatura y a la radiación solar. Según declaraciones a la BBC del  profesor de la Universidad de Kioto y astronauta, Takao Doi, “el siguiente paso será desarrollar el modelo del satélite desde el punto de vista de la ingeniería, luego fabricaremos el modelo de vuelo“.

Los satélites modernos se queman y crean partículas de óxido de aluminio
Los satélites modernos que cuentan con mecanismos de desintegración, al quemarse crean pequeñas partículas de óxido de aluminio que flotan en la atmósfera superior por años.

¿Satélites de madera? ¿Por qué?

Si se piensa en el diseño externo del satélite, puede que la madera no resulte tan atractiva para el entorno espacial. Sin embargo, su composición estructural puede ser de gran ayuda para evitar los desechos que hoy se acumulan en él.

La madera, gracias a la mezcla de celulosa y lignina, es resistente y duradera. No requiere tuercas ni tornillos en demasía para unir trozos de ella. Es excelente aislante, no bloquea las ondas electromagnéticas o el campo magnético de la Tierra que usan los satélites para comunicarse. Además, al quemarse, no genera toxinas ni escombros. Por tanto, tiene grandes ventajas frente a otros materiales comúnmente usados en los satélites modernos.

La Royal Society ha reconocido tales atributos y por eso en el 2010 envió al espacio  “baldosas de roble blancoque–  funcionaron admirablemente como un escudo térmicode casi 13 centímetros de espesor – en un satélite recuperable… para proteger componentes delicados, como transmisores, cuando las naves espaciales se estrellaban deliberadamente en la luna”. 

Desafíos a la vista

No sería la primera vez que se envía al espacio un objeto fabricado en madera. Ya la NASA lo hizo en el 2013, con las estructuras de madera de balsa liviana del programa Ranger, que hasta ahora están atrapadas en una órbita heliocéntrica. En ese entonces, un artículo publicado en Popular Science alertaba que no era buena idea incluir la madera en la construcción de objetos aeroespaciales puesto que se trata de materia orgánica con gran cantidad de agua, agua que en el vacío podría filtrarse y evaporarse, lo que a su vez podría perjudicar la estructura del objeto, en especial las áreas en las que se fijan tornillos y tuercas. He aquí el primer gran reto para los japoneses. La selección de la madera será crucial para avanzar.

Por otra parte, Ars Technica señala que el proyecto de Sumitomo Forestry y de la Universidad de Kioto no constituye una real solución al problema de los residuos que orbitan alrededor de la Tierra, pues cuestiona que enviar al espacio un objeto de madera no significa que esto no pueda convertirse en un desecho más. En tal sentido, afirma que los satélites de madera pueden servir para abordar el problema de las partículas de humo que se generan con la reentrada de la nave a la atmósfera, pero no exactamente para eliminar o reducir los desperdicios ya existentes.

Otros, por un lado celebran que con este proyecto se pueda quemar la madera del caparazón del satélite, y por otro se preguntan ¿qué pasará con el resto de los componentes metálicos del interior? Consideran que las compañías involucradas en el diseño de todos los componentes que integran los satélites deben trabajar en el regreso de ellos a la Tierra, para que gracias a la fricción con la atmósfera, también logren desintegrarse y no queden dando vueltas alrededor de nuestro planeta.

Y, por supuesto, no faltan los cuestionamientos sobre la procedencia de la madera que pretenden usar en la elaboración de estos aparatos. Ojalá y no tengan detrás terribles historias de deforestación como las que relacionadas con la industria chocolatera o la producción de soja y aceite de palma.

hay 42.000 objetos orbitando en derredor de la Tierra
El lanzamiento de nuevas misiones en los próximos años podría multiplicar significativamente el número de residuos espaciales.

Según afirma el equipo de investigadores y científicos japoneses, el desarrollo del primer satélite de madera se presenta como una alternativa que puede aliviar el tema de la basura espacial, un problema medioambiental al que no se le ha prestado la debida atención. No obstante, todavía tienen mucho qué investigar, probar y responder para demostrar que esto es posible.

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