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Basura espacial: No todo lo que sube, baja ¿o sí?

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Enviar naves y cohetes al espacio sin dudas ha sido un gran logro que se adjudica la humanidad. Aunque no en todos los viajes se ha logrado el objetivo trazado, gracias a muchos de ellos se han podido instalar infraestructuras para mejorar las comunicaciones, GPS y estudios del clima. Pero independientemente del éxito o el fracaso de ellos, lo cierto es que ninguno pasa desapercibido para el espacio. Y te preguntarás por qué. La respuesta es sencilla: todos dejan una huella difícil de borrar. Y no nos referimos precisamente al tipo de huellas que dejó Niel Armstrong en la Luna. No. Hablamos de residuos, de escombros, de chatarra: Basura espacial que ensucia la órbita terrestre.

qué es la basura espacial

Desde hace más de años 50, el deseo por conocer qué hay en el espacio ha motivado a la comunidad científica al desarrollo de todo tipo de proyectos. Hasta entonces, (gracias a los avances de una industria tecnológica que nos inunda de chatarra electrónica) se han realizado más de 5.000 lanzamientos de misiones espaciales. En cada uno de ellos, llegan al espacio objetos artificiales, creados por el hombre, que no regresan a la atmósfera y quedan orbitando alrededor de la Tierra (a entre 800 y 1.000 km de altura).

Algunos quedan cumpliendo funciones específicas de comunicaciones, pero son los que se encuentran en desuso, los que quedan atrapados en el campo gravitatorio, orbitando de forma descontrolada a gran velocidad alrededor de nuestro planeta, los que generan preocupación. Esos que quedan allí y nadie sube a buscarlos. 

Las naves que han quedado obsoletas, los restos de cohetes, los escombros de explosiones, las pequeñas partículas de pintura, todo tipo de objetos desprendidos durante las misiones espaciales, como herramientas, tuercas o tornillos que han perdido los astronautas intentando reparar algo en la nave, e incluso, partes de sus trajes espaciales (como guantes, por ejemplo), se están convirtiendo en un gran problema. He aquí la basura o chatarra espacial.

No hay precisión en cuanto a la cantidad que existe de ella, pero todos los datos de informes existentes sobre el tema son preocupantes:

Para que tengas una idea de la dimensión del problema, puedes visitar el sitio web Stuff in Space.

¿Quiénes son los principales contaminantes del espacio?

De acuerdo con datos de la Oficina del Programa de la NASA de Restos Orbitales, la Comunidad de Estados Independientes (CIS, por sus siglas en inglés; antigua Unión Soviética – URSS) ha dejado la mayor cantidad de basura espacial alrededor de la Tierra: 6.589 objetos.

En el segundo lugar, según el recuento anual de la NASA, se encuentra Estados Unidos, que ha ido aumentando vertiginosamente el número de fragmentos que deja en el espacio. Para el 2016, había dejado 5.719, en la actualidad la cifra se ha remontado hasta los 6.581. La diferencia respecto a la basura espacial generada por la CIS, cada vez es más estrecha.

En la tercera posición… China. Hasta el 1 de abril de 2019 era responsable de 4.019 desechos, ahora de 4.044.

Y entre los que menos cantidad de desechos aportan al espacio figuran Japón con 290 piezas, India con 254 y la Agencia Espacial Europea (ESA) con 145.

Consecuencias de la basura espacial para la vida en la tierra

La velocidad con la que se desplazan este tipo de desechos en el espacio (28.000 km/h o lo que es lo mismo, a 8-9 kilómetros por segundo), incluso las partículas más pequeñas, aumenta el riego de colisiones entre ellos y contra estaciones espaciales, cohetes y satélites que están operativos. Esto a su vez aumenta las posibilidades de generación de nuevos fragmentos de basura espacial que queda orbitando.

Ya pasó con el choque entre un satélite militar francés, el Cerise, y los restos del cohete Ariane 1 de la ESA en agosto de 1996, el cual estaba presente en el espacio desde hacía más de 10 años. Luego, con la colisión entre un satélite ruso en desuso, el Kosmos-2252, y uno estadounidense en funcionamiento, el Iridium 33, en el año 2009. Ambos se destruyeron con el impacto y este generó más de 2.000 piezas.

por qué es peligrosa la basura espacial
Se calcula que por año, debido a un impacto provocado por la chatarra espacial, se pierden tres o cuatro satélites

Para evitar este tipo de “accidentes”, muchas veces se realizan maniobras de corrección de la órbita en los satélites operativos, como forma de evadir la basura cósmica que se dirige hacia ellos como si de proyectiles se tratase. Esto para algunos expertos, es a veces costoso y complicado. Pero si no se realizan, si se sigue generando basura espacial y los choques ocurren con mayor frecuencia, puede que en algún momento haya tantas partículas que el envío de más satélites al espacio se vuelva una tarea imposible. Este fenómeno se conoce como el Síndrome de Kessler. Así que estos desechos pueden llegar a amenazar futuras misiones espaciales. Por años, o siglos.

Además, según Simonetta Di Pippo, directora de la Oficina de Naciones Unidas para el Espacio Exterior (UNOOSA), un posible impacto de estos escombros contra un satélite en funcionamiento puede dañarlo o incluso destruirlo, lo que puede acarrear daños importantes en las telecomunicaciones. De modo que la basura espacial puede afectar también nuestra vida cotidiana al generar averías en los teléfonos, el Internet y la televisión satelital, podría haber daños en los servicios de GPS y dejar en tierra vuelos comerciales.

A esto se suma la advertencia del Instituto Estatal Técnico Bauman (Rusia), que asegura que la comunicación de datos de los satélites que miden el cambio climático también puede verse seriamente afectada.

Pero, no todos estos residuos dispersos por la órbita terrestre se quedan allí para siempre o por prolongados espacios de tiempo. Algunos pueden volver a la Tierra. De hecho, expertos de la ESA calculan que al año regresan al planeta entre 50 y 100 toneladas de desechos, en 40 impactos en varias partes del mudo.

Afortunadamente, por lo general estos desechos son tan pequeños que logran desintegrarse antes de entrar en la atmósfera gracias a las altas temperaturas. Sin embargo, no se descarta que otros de mayor tamaño logren caer en océanos o zonas despobladas.

¿Es posible recolectar y/o destruir la chatarra espacial?

Pues, en la actualidad no hay legislación alguna que lo exija. Evitar, limitar o disminuir la cantidad de este tipo de desechos no está establecido como una obligación, ni para las agencias espaciales, ni para los Estados ni las empresas privadas. Sin embargo, diversas iniciativas se afanan en reducir su volumen:

  • Rusia: Un grupo de científicos propuso lanzar un “lazo espacial” para capturar y sacar la basura espacial de la órbita terrestre. Y desde el Instituto de Física Aplicada de la Academia de Ciencias del país, se sugiere integrar un láser en la Estación Espacial Internacional para “tratar con desechos espaciales más peligrosos”.  
  • Europa: La ESA ha trabajado en el desarrollo del Deorbit, un satélite que con una red o un robot puede recoger los satélites obsoletos y luego hundirlos en la atmósfera hasta que se desintegren. Se tiene previsto ponerlo en funcionamiento para el 2023.
qué hacer con la basura espacial

Robots, redes, cuerdas electromagnéticas, láseres… De todo se está proponiendo para recoger o destruir la basura espacial o para tratar de garantizar que los próximos satélites no se conviertan en desechos luego. Pero hasta ahora no hay ningún tipo de propuestas mundiales, ningún pacto global, como se está haciendo con el clima, con el Acuerdo de París.

Acuerdo de París
¿Qué es el Acuerdo de París?

Para conocerlo, haz click sobre la imagen

Que interesante sería que se diera algo similar, que no solo se enfoque en la recogida de la basura planetaria, sino que trabaje en evitar que se siga ensuciando aun más el espacio. Pero lamentablemente, la experiencia nos dice que como por ahora el problema de la basura espacial parece algo lejano, tocará esperar hasta que la catástrofe se avecine. Ojalá me equivoque y se tomen las medidas necesarias en el tiempo correcto para mantener el espacio limpio.

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