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Primera misión de limpieza espacial arranca en el 2025

El espacio está lleno de escombros, de cohetes y satélites obsoletos que se van fragmentando y ponen en riesgo la operatividad de otras naves que se mantienen en la órbita terrestre y permiten, entre otras cosas, la prestación del servicio de Internet o de GPS. Para reducir tal basura, Europa se ha propuesto liderar la primera misión de limpieza espacial. Alemania, Portugal, Reino Unido, República Checa, Rumania, Suecia y Suiza están invirtiendo en el proyecto.

Primera misión de limpieza espacial arranca en el 2025

Después de casi 60 años de actividad espacial, finalmente se ha concretado un proyecto para retirar los residuos que gravitan alrededor de la Tierra. La Agencia Espacial Europea (ESA) y la compañía suiza ClearSpace, elegida de entre 13 gigantes industriales europeos, estarán a cargo de la primera operación de limpieza. Firmaron un acuerdo por 100 millones de euros con el objetivo de “dar ejemplo” en materia de descontaminación espacial.

La ‘start-up’ ClearSpace tiene la tarea de construir, en el marco del proyecto ADRIOS (Active Debris Removal/In-Orbit Servicing, o Eliminación Activa de Desechos/Servicios en Órbita),  un “satélite cazador” capaz de monitorear la velocidad de las piezas que se mueven libremente por el espacio, capturarlas, desorbitarlas y lanzarlas de nuevo a la atmósfera. Demostrar que esto es posible, sería el primer paso de esta ambiciosa misión. El segundo, según la ESA, es lograr la inauguración de un nuevo mercado de servicio de eliminación de los desechos espaciales rentable y sostenible.

“Estamos encantados de que la ESA haya depositado su fe en nosotros. Compartimos la visión de un espacio más seguro y sostenible para todos, ese es nuestro objetivo. La forma en que se ha utilizado el espacio ha llevado a una situación en la que más de 5.000 satélites y etapas de cohetes fuera de control están en órbita, en comparación con solo 2.700 satélites en funcionamiento. Los servicios en órbita no solo son una parte natural de las operaciones espaciales futuras, sino que también garantizarán el desarrollo de una economía espacial próspera.”

Luc Piguet, Cofundador y Director Ejecutivo de ClearSpace.

El proyecto, en el que participan la multinacional estadunidense Microsoft, la filial aeroespacial portuguesa Deimos Engenharia, está todavía en fase de preparación. Ya se han asignado 86 millones para las primeras operaciones de Investigación y Desarrollo, diseño y construcción del ClearSpace-1 (“satélite cazador”) que debe ser presentado en 2021. El plan es que la primera misión de limpieza espacial se ponga en marcha en el año 2025.

Objetivo de la primera misión de limpieza espacial: El Vespa

El principal objetivo de esta operación está centrado exclusivamente en la retirada de un componente del Vega, un viejo cohete europeo. Se trata del Vespa (Vega Secondary Payload Adapter), un adaptador de carga secundaria que pesa aproximadamente unos 112 kilos y que desde el 2013, tras el segundo vuelo del propulsor europeo, quedó en la órbita de la Tierra, a una altitud de entre 664 y 801 kilómetros.

El objetivo de ClearSpace es retirar el Vespa

Por la sencillez de esta pieza y su facilidad para ser enganchada, se prevé que el ClearSpace-1 la capture con sus cuatro brazos robóticos y la remolque hasta su reentrada en la atmósfera, donde ambas piezas perderán altura y se desintegrarán.

“Se escogió este objeto porque sería similar a los de futuras operaciones de retirada de órbita de satélites, y además es relativamente sencillo para reducir riesgos en una operación compleja y llena de desafíos.”

Luc Piguet, Cofundador y Director Ejecutivo de ClearSpace.

La misión es ambiciosa y arriesgada

Según Luisa Innocenti, jefa de la oficina ClearSpace en la ESA, deberá cuidarse que el “satélite cazador”, o limpiador como también le ha llamado, abra muy bien sus brazos para asegurar una captura sin problemas.

“Todos hemos visto en las películas a un astronauta intentando atrapar una herramienta, este hace un movimiento en falso y la herramienta cae al espacio como una pelota de golf. Bueno, con el VESPA, será exactamente lo mismo.”

Pero también tendrá que reevaluar cada movimiento constantemente y apoyarse en la inteligencia artificial. Y una vez  logre la captura del Vespa, deberá ser capaz de comprender su dinámica y decidir acertadamente dónde y cómo derribarlo.

¿Por qué es necesario limpiar la basura espacial?

En los casi 60 años de constantes lanzamientos, se han contabilizado alrededor de 42.000 objetos de más de 10 centímetros en órbita, entre los que se cuentan fragmentos, tuercas y tornillos de cohetes, naves y satélites, así como también, herramientas y vestimenta de los astronautas que han emprendido operaciones espaciales.

Con el lanzamiento de nuevas misiones en los próximos años, es más que probable que se multiplique significativamente el número de diminutos residuos espaciales que gravitan alrededor de la Tierra y se mueven a velocidades de hasta 28 mil kilómetros por hora.

Esto supone mayores posibilidades de colisiones catastróficas y por tanto mayores riesgos de retrasos en el lanzamiento de operaciones espaciales, interferencias radioeléctricas, sobretodo en satélites operativos de servicios meteorológicos o comunicacionales importantes, e incluso, de contaminación lumínica en las observaciones astronómicas. Por eso, satélites como el Envisat, que pesa unas ocho toneladas y se encuentra en desuso desde el 2012 en una zona de la órbita terrestre baja densamente poblada de basura o chatarra espacial, generan gran preocupación.

“Imaginen lo peligroso que sería navegar por alta mar si todos los barcos de la historia todavía estuvieran a la deriva sobre el agua. El mayor peligro para las misiones en órbita baja son las grandes piezas, las etapas de cohetes y adaptadores que llevaron a los satélites donde están.”

Jan Wörner, Director General de la Agencia Espacial Europea (ESA)

En tal sentido, como dice Luc Piguet, CEO de ClearSpace, “hay una necesidad clara de tener un remolque para retirar los satélites no operacionales de la región de la órbita que tiene más tráfico”. Aunque se espera que a futuro las naves y satélites cuenten con sistemas automáticos que permitan su desintegración una vez concluya su vida útil, por ahora esta es la opción más factible para garantizar la viabilidad de la tecnología y la exploración espaciales.

En la actualidad hay 42.000 objetos de más de 10 cm  en órbita

De tener éxito la primera misión de limpieza espacial, se demostrará la capacidad técnica para mejorar a largo plazo no solo la captura de objetos más pesados y de mayor tamaño en simultáneo, sino también la funcionalidad de los satélites y disminuir el peligro al que hoy se enfrentan las misiones espaciales. Desde la ESA agregan que sería una oportunidad para desarrollar tecnologías que puedan utilizarse en el reabastecimiento de combustible o la reparación de ciertos satélites.

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