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La desglobalización, más que una cuestión de moda

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Seguramente muchos cuando realizaban un trabajo de investigación en el colegio llegaron a poner la trillada frase: “en este mundo globalizado”, una frase que le daba una connotación más intelectual al escrito, pero cómo explicarle ahora a esas personas que la globalización se encamina hacia un abismo, que podría ya no existir, y que de aquí en más la palabra “desglobalización” será la que tome terreno, pero… ¿qué significa esto en realidad?

desglobalización

¿Qué significa desglobalización?

Si bien la globalización es un proceso histórico que consiste en la integración mundial de todos los ámbitos; el económico, el político, el tecnológico, el social y el cultural, que ha cambiado la forma en la que interactúan los países y los sujetos, convirtiendo así al mundo en un lugar cada vez más interconectado, la desglobalización es lo opuesto.

La desglobalización pasa por la reducción de las relaciones que tienen los países entre sí, poniéndole freno además al protagonismo de las instituciones supranacionales.

globalización

¿Cómo llegamos a esto?

Han pasado apenas 30 años desde que inició la era de la globalización y ya hay muchos que se aventuran a afirmar que este proceso ya caducó. La globalización ya no está de moda, la globalización no será más como la entendemos ahora, esto no se traduce en que vayan a cerrarse las fronteras, pese a que algunas personas insistan en la construcción de muros, mucho menos que el comercio internacional vaya a desaparecer, muy a pesar de la ola proteccionista que se quiere imponer desde el norte.

La desglobalización se ha vuelto en los últimos años una palabra de tendencia, si bien se ha posicionado en los grandes medios de comunicación en la sección de economía, la desglobalización es un fenómeno que va mucho más allá. Si lo enmarcamos en el mundo ambiental, tenemos que tanto el cambio climático como la demografía exigen cambios drásticos, especialmente cuando se habla de consumo.

Un informe de Bank Of America Merry Lynch (BAML) revela que los debates sobre el cambio climático influirán de forma decisiva en la economía mundial, siendo esta última el motor del mundo, desde BAML destacan que el lema “hagamos la Tierra verde de nuevo” resonará en el sector corporativo como en los gobiernos un debate que pasa por la descarbonización de los procesos de producción y fabricación por ejemplo.

El cambio climático es un desafío gigante, por lo que quien decida lanzarse como líder en el proceso de desglobalización requiere un nivel de manejo agresivo más no destructivo, en medio de ese escenario no queda de otra, vamos a tener que adaptarnos a un nuevo entorno.

proceso de desglobalización

¿Se puede sacar provecho de la desglobalización?

La respuesta es sí, porque si bien el proceso de globalización ha provocado innumerables efectos negativos que dañan nuestro planeta y ha sido promotor del calentamiento global, si se da un proceso a la inversa y se hace bien, se podrían ir revirtiendo de a poco, los daños que se le han causado en las últimas décadas a nuestro planeta Tierra.

Si bien de la desglobalización se viene hablando desde el 2008, año en el que estalló la crisis financiera mundial, no ha sido hasta la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca que se ha intensificado el tema, con su apuesta de “Make America Great Again”, Trump le dio un portazo a todo lo concerniente a los compromisos con el cambio climático y no conforme con eso, puso contra la espada y la pared al multilateramismo, no solo lanzó una guerra comercial contra China en 2008, sino que apuntó incluso a sus más cercanos aliados como la UE y Japón.

La intensificación de esta ola proteccionista aceleró el proceso de desglobalización, los Estados ahora analizan tener socios más cercanos, con reglas de juego más justas que a su vez contribuyan con el mejoramiento del ambiente y es que actualmente la sociedad demanda economías sostenibles.

Si bien en los 90 se apostaba al proceso de globalización expansiva y mientras más lejos fuesen los países que se interconectaran, mayor el éxito, la realidad actual está apelando a otro modelo, ahí tenemos a un gigante como China, apostando al consumo interno. ¿Y de dónde ha venido todo esto?

Actualmente el desarrollo sostenible, la apuesta por frenar el cambio climático, el uso y la consecución del agua, la obtención de alimentos sanos, representan factores determinantes en las relaciones modernas entre las naciones, relaciones que se están buscando establecer de manera local, aprovechando el potencial regional.

Volvemos sobre la pregunta: ¿Se puede sacar provecho de la desglobalización?, si se aprovechan los nuevos modelos de interacción comercial, garantizando un equilibrio entre lo social, lo económico y por supuesto lo ambiental, la respuesta es sí.

juntos por el mundo
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El mundo se muere y todos ya lo sabíamos desde hace mucho, no es que nos hemos dado cuenta desde que apareció viajando por el mundo, la niña sueca, Greta Thunberg, que si bien muchos son sus detractores, hay que darle por lo menos como mérito de que ha sabido poner un poco incómoda a la élite mundial, que son al final quienes mueven los hilos de este enrevesado mundo y quienes son además los que tienen la tarea principal de ponerle freno a una globalización que pone en riesgo nuestra existencia en la tierra.

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