Los efectos del cambio climático, que cada vez se tornan más intensos, frecuentes y duraderos, no solo afectan la distribución de los peces sino que también vulneran su fisiología y su genética.
Datos recabados por 16 organizaciones mundiales de conservación de la naturaleza dan cuenta que el declive de sus poblaciones representa una gran amenaza para la vida acuática y humana.
El camaleón y los insectos palo son solo algunos de estos animales que cambian de apariencia para defenderse de sus depredadores. Te invitamos a conocer más sobre ellos.
El Mar Menor discurre en medio de la contaminación que le resta oxígeno a la vida marina.
La pesca sostenible es una actividad que promueve el consumo de peces pero de manera responsable y contribuyendo a la seguridad alimentaria.