La creación de islas artificiales, centrales hidroeléctricas y granjas de peces se ha convertido en la excusa perfecta para adentrarse en el mar con interés económico, territorial y político. Ni de lejos, medioambiental.
Las medusas a lo largo de los últimos tiempos han venido inundando nuestros mares y océanos y eso trae consigo una dura realidad, nuestras aguas están enfermas.