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Muere Yuan Longping, el creador del arroz híbrido, y la humanidad lo llora

Si una quinta parte de la población mundial lamenta la muerte de un ser humano, seguramente era uno de los grandes. A los 91 años muere Yuan Longping, el creador del arroz híbrido, y China lo despide con pesar y con honores de héroe nacional. Gracias al trabajo y a las investigaciones de Longping, las hambrunas pasaron a ser parte del pasado oscuro de la humanidad.

Muere Yuan Longping creador del arroz híbrido

Yuan Longping era ingeniero agrónomo y destacado científico. Era considerado el titán de la alimentación porque en los años setenta del siglo pasado dedicó parte de su trayectoria a desarrollar ciertas variedades de arroz que masificaron la producción del preciado alimento.

Gracias al cruce de tres líneas diferentes de arroz, se creó el arroz híbrido, una variedad que, además de rendidora, es resistente a los ambientes salinos-alcalinos y al frío. De esta manera, se consiguió elevar la capacidad de poner un tazón de arroz, diariamente, en la mesa de 70 millones de personas más.

Posteriormente, durante la década de los noventa, desarrolló otras variedades aún más productivas. Para el año 2000, se pasó de producir 10 toneladas por hectárea, a 15 toneladas para el año 2014.

Desde entonces, la variedad desarrollada por Longping, la Chaoyou 1000, rompe sus propios récords cada año. En la actualidad rinde 1.000 kilos por 0,07 hectáreas. Antes de sus investigaciones, la comunidad científica pensaba que el arroz no se podía cruzar.

Longping nació en Pekín en 1930, en el seno de una familia que pudo brindarle estudios. Aunque vivió años muy duros, marcados por la invasión japonesa y una guerra civil, logró completar sus estudios e ingresar a la universidad en 1949 para estudiar agronomía. Ese año, Mao Zedong fundó la República Popular China.

Un largo camino

Aunque es considerado un héroe nacional, las virtudes de Longping no provienen de algo sobrenatural. Fue un hombre que trabajó muy duro y se entregó de lleno a la investigación para alcanzar la autosuficiencia alimentaria para su país. Gracias a sus incansables estudios, China, un país de 1.400 millones de habitantes, y otros países consiguieron soberanía alimentaria.

Yuan Luping ayudó a erradicar el hambre en China
Gracias al trabajo y a los estudios de Longping, China logró superar el hambre.

La experimentación con reproducción híbrida no es cosa sencilla, mucho menos en la década de los setenta. Sin embargo, Longping se sobrepuso a las adversidades y él, personalmente, examinó en sus viajes más de mil espigas de arroz. Finalmente, logró dar con seis plantas masculinas naturalmente estériles que le servirían de punto de partida para sus investigaciones.

En sus experimentos utilizó las leyes de Mendel. Se planteó como meta hallar en la naturaleza mutaciones superiores y transmitir sus genes. A partir de ahí, se cuadriplicó la producción arrocera china hasta el día de hoy.

En la actualidad, el arroz híbrido se siembra en distintas regiones del mundo y todas dan fe de sus bondades. En Madagascar e Indonesia, el arroz híbrido produjo cosechas con rendimientos hasta 300% más altos que las variedades locales. Ha sido tal la trascendencia de sus estudios, que en 2018 se hicieron pruebas para sembrar arroz híbrido en Dubái.

Aunque Yuan Longping nació dentro de una familia acomodada, no fue indiferente al dolor de sus semejantes. Constatar en primera persona los estragos de las hambrunas lo estimularon a profundizar en la investigación agrícola. Llevó sus conocimientos a distintos pueblos de África y dedicó los últimos años de su vida y su carrera a desarrollar una variedad marina de arroz.

Las hambrunas en China

En la década de los sesenta, el timonel de la revolución china, Mao Zedong, se propuso industrializar un país casi feudal. El llamado Gran Salto Adelante consistió en movilizar a la población rural hacia la producción de infraestructuras, como represas y vías de comunicación. Esto produjo un abandono del campo que, sumado a una cruenta sequía, vació los depósitos de alimentos.

Contaba el mismo Longping que en los campos de cultivo no había nada. La gente comía pasto, semillas, raíces, hasta arcilla blanca. Incluso, contaba con horror que vio morir personas por hambre en los caminos, y eso fue su principal insumo para trabajar sin descanso hasta conseguir una variedad que alimentara eficazmente a la población.

La historia de China se escribe en granos de arroz

Marcar un antes y un después en la milenaria historia de China no es tarea para un hombre común, de ahí la trascendencia del legado de Lingping. Es tan antigua la técnica del cultivo del arroz en China que los libros sobre agricultura se escriben desde hace 2.500 años. Este cultivo fue lo que asentó a la civilización china a orillas del río Amarillo y la convirtió en objetivo de los mongoles.

El asedio mongol impulsó la construcción de la Gran Muralla China, cuyos ladrillos, cuentan las leyendas, fueron unidos con una mezcla de arroz y azúcar. El arroz fue el gran modificador del paisaje en China, puesto que las grandes metrópolis chinas de la actualidad nacieron a orillas de los arrozales.

Incluso, la concepción del tiempo, en forma de ciclos infinitos de la cosmovisión del tao, parte del cultivo del arroz: se ara en primavera, se desmaleza en el verano, se cosecha en otoño y en el invierno se almacena.

Un hombre con sentido de trascendencia

Hace años que Longping había donado sus investigaciones al Instituto Internacional de Investigación en Arroz. Además, no dudó en transmitir sus conocimientos, por lo que India, Madagascar y Liberia recibieron las enseñanzas del sabio agrónomo.

Para China Yuan Luping era un héroe
El pueblo chino lo despidió como un héroe nacional.

Decía que su mayor anhelo era lograr cultivar espigas de arroz “tan altas como una persona” para aliviar el hambre de la humanidad. Se mantuvo investigando hasta principios de este año, buscando optimizar su creación, una variedad que ya va por la tercera generación.

Cuando muere un hombre de la talla de Yuan Longping, solo queda agradecer con generosidad su legado y su trabajo. El creador del arroz híbrido ha pasado a la inmortalidad por haber saciado el hambre de buena parte de la humanidad. Cada plato de arroz servido en las mesas de los pueblos más humildes hablará de su trascendencia.

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