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El conocimiento salvará a las plantas medicinales de desaparecer

De la naturaleza viene una buena parte de los medicamentos más usados. En los ecosistemas están los principios químicos de los compuestos encargados de devolvernos la salud. Este tesoro terapéutico está en peligro. La deforestación y la desaparición del conocimiento ancestral de los pueblos ponen a las plantas medicinales en riesgo de desaparecer.

Plantas medicinales en riesgo de desaparecer

No solo la deforestación amenaza la supervivencia de especies botánicas. La migración de la población rural hacia las grandes urbes, la falta de documentación y de estudios científicos, está provocando que el uso de plantas medicinales se extinga para siempre.

En el caso específico de Colombia, los estudios llevados a cabo muestran que en el norte de Suramérica no existe suficiente documentación sobre el uso de las plantas medicinales. A esta conclusión llegaron los investigadores de la Universidad Nacional de Colombia, luego de analizar documentos fechados entre 1961 y 2019.

El trabajo hecho por los investigadores reveló que las plantas catalogadas son usadas en más de 400 afecciones. Inflamación, fiebre, tos, retención urinaria, hipertensión, analgésicos, heridas abiertas, enfermedades parasitarias, son algunas de las dolencias que se tratan con plantas en la región andinade Colombia.

Al otro lado del mundo, en Etiopía, la tala y la deforestación hacen que cada vez sea más complicado conseguir kosso. Este árbol, que recibe el nombre en lengua nativa de cabotz, se utiliza con frecuencia como tratamiento de la tenia y la disentería. En ese país, el kosso es muy importante porque menos de la mitad de la población cuenta con un sistema de saneamiento adecuado.

La farmacia natural

De la naturaleza provienen los insumos que se utilizan para la elaboración de una gran variedad de medicamentos. Más de un tercio de la farmacología moderna tiene su origen, directo o indirecto, en plantas, hongos y animales. De igual forma, más de la mitad de los medicamentos usados para el tratamiento del cáncer son elaborados con compuestos que se hallan en la naturaleza.

Medicamentos emblemáticos de la farmacopea moderna como la morfina o la codeína, utilizados para el dolor, se obtiene de las amapolas en flor. Asimismo, la penicilina, que cambió la historia de la medicina, deriva de un moho. Por su parte, el colesterol elevado, una de las afecciones de salud más comunes en la actualidad, se trata con fármacos provenientes de hongos.

Plantas como el kosso, y otras tantas plantas y hongos de comprobado valor medicinal, están en peligro de desaparecer. Aseguran los investigadores que en los últimos cuatro años, el número de especies en peligro de extinción se ha duplicado hasta el 40%, y eso es solo en las que se conocen. Existe toda una variedad de especies que están aún por descubrir.

Las amenazas a las plantas medicinales 

El avance sostenido de la deforestación, para convertir bosques y selvas en tierras de cultivo, minería y urbanización, es la principal causa de extinción de especies de plantas medicinales. Esta merma en los espacios naturales pudiera impedir el acceso a medicamentos esenciales.

En las plantas medicinales está la cura de muchas dolencias
Muchos de los modernos medicamentos tienen un origen natural.

Países como Brasil, Etiopía o India han hecho desaparecer enormes extensiones de territorios donde se consiguen plantas y hongos con poderes curativos.

La presidenta de la Lista Roja de especies de plantas medicinales en peligro de extinción, un ente perteneciente a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), Danna Leaman, ha advertido que la extracción de plantas de manera intensiva e indiscriminada durante tantos años también ha agravado el problema. Lamentablemente son especies que no se pueden cultivar, dice Leaman.

Un cultivo intensivo de estas especies supondría ejercer más presión a unos ecosistemas ya bastante comprometidos y diezmados. De igual manera, intentar un cultivo de plantas medicinales exige un esfuerzo de estudios e investigación que pocos organismos están dispuestos a afrontar.

El saber medicinal en manos de los pueblos

La sabiduría ancestral de los pueblos es el arca donde mejor se pueden preservar los conocimientos sobre plantas medicinales y su supervivencia. Varias son las experiencias en distintas partes del mundo que hablan de cómo el saber y el conocimiento que hay en los hombres y mujeres de las comunidades ha puesto la sanación al alcance de la población y de la ciencia.

En Lima, Perú, el Centro de Medicina Complementaria, los pacientes no son tratados con medicamentos de grandes farmacéuticas. Sus dolencias encuentran alivio con infusiones, ungüentos y frotaciones hechos con plantas medicinales. Recientemente, la OMS reconoció a este centro como colaborador en medicina tradicional y complementaria. Los resultados son muy satisfactorios.

Los pacientes expresan, mediante encuestas, estar muy complacidos con los efectos que sobre su salud han conseguido en ese sitio. Desde una visión holística del cuerpo humano, las medicinas que se recetan provienen de la cosmogonía y la botánica de los pueblos ancestrales peruanos.

En Europa también

Recoger y preservar el conocimiento de las comunidades, sobre el uso medicinal de las plantas, también es una experiencia que se está viviendo en Barcelona, España. El Instituto de Estudios Catalanes (IEC), acaba de estrenar un sitio web donde se almacenará información sobre las plantas medicinales y las prácticas de etnobotánica en Cataluña.

El conocimiento popular salvará las plantas medicinales
Solo a través del conocimiento será posible preservar el tesoro natural y curativo de las plantas y hongos.

Los creadores de la web destacan lo valioso del trabajo de recolección de toda esa sabiduría popular. Es a partir de los conocimientos y usos dentro de las comunidades, como se llega hasta la fase industrial. De igual forma, se plantean convertir el portal en una referencia en cuanto a etnobotánica, una ciencia que estudia la forma en que la sociedad se relaciona con sus plantas.

Hay que frenar la deforestación y conservar el conocimiento. Solo así se podrá salvar a las plantas medicinales que se encuentran en riesgo de desaparecer. Es una tarea que debe ser promovida tanto por los gobiernos como por las empresas, pues es en la naturaleza donde se encuentra el laboratorio de donde saldrá la cura a las dolencias hasta ahora incurables.

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