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El reciclaje de neumáticos usados debe ser prioridad para empresas y gobiernos

Un neumático es un sospechoso habitual de contaminación. Una llanta usada puede que tarde miles de años en degradarse, por lo que hacer una correcta gestión luego de su vida útil es primordial. Para evitar que este residuo acabe contaminando el medioambiente, el reciclaje de neumáticos usados luce como una buena manera de apostar por la economía circular y proteger el medio ambiente.

Reciclaje de neumáticos usados

Hasta ahora, no se cuenta con mecanismos físicos, biológicos o químicos que logren descartar los neumáticos usados rápidamente. De tal forma que cuando acaban desechados de manera inadecuada su presencia puede prolongarse durante mucho tiempo, además del riesgo de incendios que comportan.

Cuando una rueda llega al final de su vida útil es mucho lo que se puede aprovechar de ella. Hasta hace algún tiempo, los neumáticos en desuso solo se aprovechaban en jardineras, barreras o como suelas de calzado artesanal. En la actualidad, hay toda una industria formal dedicada al reciclaje de los neumáticos usados.

Gracias a la sistematización del reciclaje de neumáticos, es posible aprovechar materia prima, como el caucho, textiles y el acero, que de otra manera se perdería. Además, el proceso de aprovechamiento de las llantas desechadas es bastante sencillo y eficaz. Existen varias empresas dedicadas a la tarea de gestionar el reciclaje de neumáticos para que dejen de ser solo un residuo.

Los neumáticos usados pueden ser materia prima secundaria

Las ruedas que han llegado al fin de su vida útil no tienen que acabar en un vertedero. Al menos en España, por ley, los fabricantes están en la obligación de gestionar los neumáticos que entran en desuso. Es entonces cuando aparece el reciclaje como la mejor opción para su manejo, además de favorecer la economía circular y el aprovechamiento como materia prima de sus materiales.

En qué se usan los neumáticos usados
Los neumáticos son fuente de materias primas para la fabricación de otros productos.

Se estima que, en el país ibérico, cada día se recogen unas 800 toneladas de llantas usadas. Esa cifra se traduce en 200.000 toneladas cada año, un ingente número que, de no manejarse de manera adecuada, supondría un deterioro medioambiental significativo. Un impacto mucho más profundo si se tiene en cuenta que todos los materiales de una llanta son reutilizables.

Para los neumáticos hay vida más allá de la vida útil. Su recuperación es un proceso relativamente sencillo y se les puede dar otros usos. Existen organizaciones que se dedican a esta labor, como Signus, un ente creado a instancias de los fabricantes de neumáticos para gestionar la disposición de sus productos una vez que entran en desuso.

La creación de Signus surge de la necesidad de cumplir con las obligaciones que el Estado español les impone a los fabricantes de neumáticos. Desde el año 2005, por real decreto, los fabricantes e importadores de llantas están obligados a gestionar de manera correcta los productos que quedan fuera de uso.

¿Cómo es el proceso de reciclaje de los neumáticos usados?

El sistema de gestión de los neumáticos usados es bastante sencillo y eficaz.  El proceso se inicia en los talleres, donde los neumáticos que no pueden ser reparados para ser usados de nuevo son clasificados bajo el rótulo de Neumáticos Fuera de Uso (NFU). Luego una empresa, como Signus o la mexicana Sacyr, recoge las ruedas y las traslada a una planta especializada para su clasificación.

Esta división obedece a la tipología y a las dimensiones de la llanta. Algunas proceden de vehículos pequeños, otros neumáticos pertenecían a camiones grandes o maquinarias. Una vez en la planta, los neumáticos se pasan a máquinas trituradoras y granuladoras que separan todos los materiales que los componen, Estos son el acero, algunas fibras de textiles y el caucho.

¿En qué se usan actualmente los neumáticos en desuso?

Gracias al reciclaje los neumáticos usados pasan a formar parte de lo que se conoce como economía circular. Según la USTMA (Asociación de Fabricantes de Neumáticos de Estados Unidos), la reutilización de neumáticos ha tenido un repunte digno de destacar, pues se ha pasado de reciclar un 11% en 1990 a un 81% en 2017.

Los materiales que se extraen de las llantas en desuso se utilizan, juntos o por separado, en la fabricación de distintos productos, como:

  • Suelos de seguridad para áreas de esparcimiento infantil
  • Grama artificial para campos de fútbol
  • Suelos para pistas de atletismo
  • Aislamiento acústico
  • Decoración
  • Barreras
  • Guardarraíles
  • Prendas de vestir
  • Calzado
  • Accesorios
  • Muebles
  • Objetos de arte

Algunas empresas también están utilizando las llantas fuera de uso en el asfaltado de vías y carreteras. Luego de un tratamiento especial, el neumático se convierte en polvo y se usa en la fabricación de un agregado llamado RARX. Este producto contiene un 60% de neumático pulverizado y se usa en la producción de asfalto.

Neumáticos menos contaminantes

Desde hace décadas, el diseño de los neumáticos prácticamente no se ha modificado. Sin embargo, desde los gobiernos y las organizaciones ambientalistas se le está insistiendo a la industria para que produzca piezas más sostenibles.

Cómo se reciclan las llantas usadas
Es necesario hacer de los neumáticos un producto sostenible.

Por ejemplo, investigadores de la Universidad de Minnesota (Estados Unidos) presentaron un proyecto para fabricar neumáticos a partir de hierba o maíz. Sin embargo, estos productos, aunque estés fabricados con materia prima sostenible, igualmente acaban contaminando el medio ambiente, por lo que urge fortalecer otras formas de gestionar los residuos.

El reciclaje de neumáticos usados debe ser una prioridad, tanto para los fabricantes como para los gobiernos. Son productos muy contaminantes y no siempre se gestionan de manera correcta. El consumo ético es posible, y necesario, si se fortalece la economía circular y las tres R de la ecología.

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