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Pueblos indígenas peruanos piden que se suspenda la Hidrovía Amazónica

La principal fuente de vida para los pobladores del Amazonas peruano se encuentra bajo amenaza. Representantes y organizaciones que agrupan a los indígenas, están en pie de lucha contra la Hidrovía Amazónica y acaban de solicitar a la justicia de su país que se detenga el desarrollo del controvertido proyecto.

Pueblos indígenas contra la Hidrovía Amazónica

Pero ¿Qué es la Hidrovía Amazónica y por qué ha movilizado a los indígenas para lograr su suspensión?

En días recientes, la ORAU, una organización local que representa a la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep), solicitó ante los tribunales, una acción de amparo que logre detener de manera definitiva un proyecto que devastaría aún más una zona duramente castigada por la deforestación.

Según estas agrupaciones, La Hidrovía Amazónica es una amenaza para la vida y la subsistencia de los pueblos que hacen vida a lo largo de los ríos amazónicos del Perú. Entre las acciones que se plantean en la ejecución de la polémica obra, está dragar 2.700 kilómetros de ríos de la Amazonía peruana con el fin de mejorar su navegabilidad a lo largo de todo el año.

Las vías fluviales que se verían impactadas por la ejecución de esta obra son el río Ucayali, el Huallaga, el Marañón y el emblemático Amazonas. Estos ríos son los más importantes del Amazonas peruano en cuanto a caudal. En sus riberas viven 424 comunidades indígenas, de 14 etnias distintas, que dependen de su relación con los ríos para vivir.

¿En qué consiste el proyecto de Hidrovía del Amazonas?

Según sus promotores, lo que se quiere lograr con la Hidrovía del Amazonas es que durante todo el año sea posible la navegación de buques de carga a lo largo de un canal fluvial de 56 metros de ancho. En la actualidad, durante los meses de sequía, cuando los ríos bajan su caudal, las embarcaciones solo pueden navegar con el 30% de su capacidad.

Para que el canal de navegación pueda ser usado durante todo el año, es necesario dragar el lecho. Es decir, remover del fondo de los ríos rocas, arena, sedimentos y otros materiales, succionarlos y transportarlos a otros puntos del mismo río.

Los trabajos de dragado se harían en lo que se conoce como “Malos Pasos”, unos puntos de los ríos de poca profundidad por donde resulta más difícil la navegación para ciertas embarcaciones.

Esta obra, aprobada en 2017 por el ejecutivo de Pedro Pablo Kuczynski, se encuentra a cargo de un consorcio llamado Cohidro, formado por la empresa peruana Casa Contratistas (CASA) y la empresa china Sinohydro.

Según se puede leer en la página web de Cohidro, esta hidrovía permitiría estimular el desarrollo económico de la región, fortalecer el comercio con Colombia, Brasil y Ecuador, además de bajar los costos por concepto de transporte fluvial.

¿Por qué las comunidades locales se oponen a este proyecto?

Los pueblos indígenas que viven a lo largo de las márgenes de los ríos amazónicos peruanos se oponen de manera tajante a este proyecto. Aseguran que las obras no cuentan con estudios serios de impacto ambiental y que solo traerán la destrucción de los ecosistemas fluviales.

La Hidrovía Amazónica afectará a los indígenas peruanos
Los ríos son la principal fuente de sustento para los pobladores de las riberas amazónicas.

De estos ecosistemas las comunidades obtienen su sustento, especialmente de la pesca, la principal actividad económica de la región.

Las organizaciones que trabajan en favor del medio ambiente comparten esta preocupación. Sus voceros aseguran que no se ha hecho un estudio sustentado en la ciencia que dé a conocer cómo un proceso de dragado afectará a los peces, su población y la composición del agua, y cómo eso incidiría en la principal actividad de las comunidades nativas.

De igual manera, las organizaciones de pueblos originarios denuncian que el gobierno no le garantiza a la comunidades servicios básicos, como el agua potable, atención médica y alimentación. Otros expertos aseguran que con el dragado del lecho de los ríos, se removerían arsénico y níquel, así como los residuos que se encuentran en zonas que fueron en algún momento pasivos de petróleo.

¿Cuál es el estatus actual de la obra?

En la actualidad la Hidrovía Amazónica se encuentra paralizada. Esta paralización ocurre luego de que el consorcio Cohidro no lograra la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental (EIA). El organismo encargado de su aprobación le hizo más de 400 observaciones al documento que presentó la empresa.

La Hidrovía Amazónica pone en riesgo los ríos del Amazonas
Un proceso de dragado en los lechos fluviales afectaría gravemente el ecosistema de los ríos.

Una de las objeciones para rechazar el EIA fue la ausencia de estudios de ecotoxicidad. Una investigación que estaba a cargo del Ministerio de Transportes y Comunicaciones y que no llegó a tiempo a la empresa, y por tanto no fue posible hacer las correcciones en el tiempo establecido.

Ante esa situación, las organizaciones indígenas consideraron pertinente solicitar la suspensión de la obra, hasta tanto no se tenga un estudio más exhaustivo. Estos estudios de impacto ambiental deberían estar apegados a los estándares internacionales que se establecen para los proyectos de actividades extractivas en territorios indígenas.

La Hidrovía Amazónica representa para todo el planeta, una cuenta más en el rosario de calamidades ambientales que se han cebado con el Amazonas y sus ecosistemas. La lucha de los pueblos indígenas, guardianes por excelencia de la naturaleza, merece todo el respaldo de la comunidad internacional y las organizaciones ambientalistas.

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