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Por el medioambiente y por los trabajadores, el cultivo del café debe ser sostenible

Cada año crece el número de personas que se hacen entusiastas del café. En sitios donde esta bebida es un brebaje exótico, cada día son más numerosos los que acuden a él para recibir una dosis de estimulante energía. En ese sentido, es necesario, por el bien del planeta y de los trabajadores del campo, que el cultivo de café sea sostenible.

Cultivo de café sostenible

Pocas personas son incapaces de resistirse al poder de seducción de una taza de café en las mañanas. Incluso, para muchos es más que un estimulante. Algunas personas ven en el café un ritual cotidiano para empezar el día. También es un intermediario en una conversación o la excusa perfecta para fortalecer lazos interpersonales.

Sin embargo, muy pocos somos conscientes de lo que esa taza de bebida de delicioso aroma significa en términos medioambientales.

No tenemos idea de cuánto se invirtió de los recursos naturales y qué consecuencias tiene para el planeta la producción y el consumo de café. Una investigación del año 2020 ha puesto sobre la mesa los efectos de la popular bebida estimulante tienen sobre el planeta.

Según los resultados arrojados por el trabajo, kilo por kilo el café no sostenible tiene un profundo impacto en el medioambiente. El café tiene una huella de carbono similar a la producción de queso y la mitad de las emisiones de carbono de la industria de la carne de ganado vacuno. Estamos hablando de que la ganadería es uno de los agentes que más emisiones genera.

Adicionalmente, el café, cultivo propio de las zonas tropicales del planeta, va tomando cada vez mayor demanda. La población de China e India, más inclinada de manera tradicional al consumo de té, poco a poco va orientando su consumo a la aromática y ambarina infusión.

¿Cuánto le cuesta esa taza de café al planeta?

Uno de los principales hallazgos del estudio es que es posible, y necesario, cambiar la forma de cultivar, transportar y consumir el café. Si dentro de la cadena de producción, comercialización y consumo se imponen los criterios de sostenibilidad, es posible reducir las emisiones del cultivo del café en un 77%.

Crece la demanda de café en el mundo
Cada año crece la demanda de café en todo el mundo. Es necesario que su cultivo sea sostenible, por el planeta y por los trabajadores del campo.

En el estudio se evaluaron los procesos de la variedad arábica de Brasil y Vietnam, dos de los principales productores de café del mundo. Los granos del café arábica son los más utilizados por los baristas para lograr una bebida de alta calidad.

Llevar café de Brasil o Vietnam hasta Reino Unido representa una importante afectación para el clima del planeta. Tal como lo establecen los resultados del estudio, producir un solo kilogramo de café arábica convencional, y transportarlo hasta el Reino Unido genera 15,33 Kilos de emisiones de gases de efecto invernadero.

Ahora bien, si se lograra hacer una mejor gestión del agua, se redujera la utilización de agrotóxicos, se utilizaran energías alternativas en el tostado y molido y se usara transporte marítimo en lugar de aéreo, la cifra de emisiones se reduciría a 3,51 kilogramos por kilo de café.

Un dato adicional muy importante. Si al café se le agrega leche la huella de carbono aumenta. Por lo tanto, es mejor tomar el café sin leche o sustituirla con alguna leche no láctea. Otra medida conveniente es tostar los granos del café antes de transportarlo, de esta manera pesa menos y se emplea menos energía para su transporte.

¿Por qué es necesario un cultivo sostenible del café?

En primer lugar, es necesario dejar establecido qué es un café sostenible. Un café obtenido de plantaciones sostenibles es aquel que preserva los recursos naturales. Igualmente, para que un café sea considerado sostenible, es necesario que le proporciona a los trabajadores que lo cultivan mejores condiciones laborales, económicas y sociales.

Dicho esto, hay que agregar que el café es actualmente uno de los rubros agrícolas más demandados. Esto está provocando que se expandan las tierras de cultivo en detrimento de los bosques tropicales. Cada día se avanza más en la deforestación para abrirle espacio al cultivo de café.

Es decir, el cultivo no sostenible del café está provocando que la tala de bosques libere cantidades importantes de CO2 a la atmósfera. Lo que significa que el cambio climático y el cultivo no sostenible del café están relacionados de manera muy estrecha. Por otro lado, las siembras de café deben hacerse en pendientes, si esta modalidad no se hace con cuidado esto puede provocar erosión de los suelos y sedimentos en los ríos.

Los pequeños productores del café

Otro componente, tan vulnerable como el medioambiente en la ecuación del cultivo no sostenible del café, son los pequeños productores. Es un colectivo muy desasistido socialmente y que debe hacerle frente a la volatilidad de los precios del café en los mercados internacionales. Son alrededor de 120 millones de personas que en todo el mundo subsisten gracias al cultivo del café.

El café sostenible beneficia a los trabajadores
Del cultivo del café viven millones de personas. El cultivo sostenible es la mejor alternativa para los pequeños productores.

Lamentablemente, los grandes comerciantes internacionales del café quieren comprar barato para vender caro, y son estos los que marcan los precios en los mercados. Por supuesto que esto no beneficia a los productores pequeños ni a los trabajadores del campo, quienes deben mantener precios bajos a cualquier costo.

Un costo que puede traducirse en:

  • Talar más bosques.
  • Usar agrotóxicos más baratos y dañinos.
  • Pagar salarios de miseria y ofrecer condiciones de abuso a los trabajadores.
  • Uso de trabajo infantil.

A medida que el cambio climático avance los pequeños productores de café se verán cada vez más desprovistos de alternativas. Algunos pueden trasladarse a cotas más elevadas donde las temperaturas sean más benignas con el cultivo. Otros cambiarán el rubro por otro menos exigente de alturas como el cacao.

Pero sin dudas lo mejor que pueden hacer los pequeños productores, las empresas, junto a los gobiernos y las oenegés es avanzar hacia la sostenibilidad. El cultivo de café sostenible, donde prive el respeto por los recursos naturales como el agua y los bosques, es la salida para dignificar el trabajo de los campesinos y que el precio del café sea el justo.

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