CARGANDO

Tipo de búsqueda

Ecología Medio ambiente

Las nefastas políticas medioambientales de Jair Bolsonaro

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on linkedin
Share on reddit
Share on telegram

Desde que Brasil giró a la extrema derecha, políticamente hablando, no corren buenos tiempos para las luchas en favor del ambiente. Desde su ascenso al poder, las políticas medioambientales de Jair Bolsonaro han estado dirigidas a desmantelar todos los mecanismos y leyes que amparan y protegen los ecosistemas del coloso suramericano.

Las políticas medioambientales de Bolsonaro

Bolsonaro nunca ha ocultado su animadversión por los acuerdos multilaterales y los organismos que buscan proteger los ecosistemas. Es un negacionista del cambio climático y durante su campaña electoral advirtió que una de las primeras medidas que tomaría sería seguir los pasos de Estados Unidos y salir del Acuerdo de París.

Posteriormente echó para atrás sus palabras y dijo que Brasil continuaría en el tratado pero siempre y cuando la soberanía del país que preside sobre la Amazonía no se viera afectada. En algún momento llegó a afirmar que el Acuerdo de París le arrebataría la jurisdicción de Brasil sobre el ecosistema amazónico.

Distintos grupos ambientalistas han dudado de la buena disposición de Bolsonaro para comprometerse con el Acuerdo de París. Consideran que Brasil no va a cumplir con la reducción de emisiones porque Bolsonaro va a abrir la Amazonía al desarrollo y la mega explotación industrial. En una oportunidad aseguró que no protegería ninguna zona que pueda ser explotada.

Los mejores amigos de Bolsonaro

Aunque en más de una ocasión ha puesto en duda la urgencia y la importancia de preservar el Amazonas y ha demostrado ser muy obsecuente con los empresarios y terratenientes, los brasileños lo convirtieron en su presidente. En poco más de un año de administración Bolsonaro, buena parte del territorio amazónico bajo su tutela está calcinado.

Bolsonaro contra la conservación del Amazonas
En poco más de un año de administración Bolsonaro, buena parte del territorio amazónico bajo su tutela está calcinado.
La simbiótica relación de Jair Bolsonaro con la élite empresarial y minera del país no es un secreto. En medios del periodismo independiente se ha señalado la política sistemática de desmantelamiento de la institucionalidad de protección medioambiental y la adopción de medidas que favorecen las actividades extractivistas. El periodista Bernando Mello Franco, del diario brasileño O Globo, calificó al ministro Ricardo Salles, titular de la cartera ambiental, como el “anti ministro”. A juicio del periodista, el ministro “hace todo lo posible por destruir lo que debería proteger” y está trabajando para convertir el ministerio que preside en el “patio de juegos para los hacendados”. El ministro Salles se limitó a afirmar que la gestión medioambiental en Brasil debía ser revisada y cambiada de manera radical, pues estaba siendo mal administrada. Para tener una idea de la gravedad del panorama, es necesario subrayar que Brasil administra un 60% del Amazonas, una región de importancia vital no ya para Brasil, sino para la humanidad.

El lado flaco de la cuerda

Ciro Barros, periodista brasileño escribió un artículo donde dibuja el ambiente que prevalece en el panorama político actual de Brasil. El 10 de abril de 2019, pocos meses después de la toma de posesión de Bolsonaro, se celebró una reunión entre los ministros de agricultura y ambiente y los terratenientes del estado de Pará, uno de los estados más castigados por la violencia en contra de líderes indígenas y trabajadores del Movimiento Sin Tierra.

En dicha reunión, la titular de agricultura le comunicó a los hacendados el agradecimiento del recién electo Bolsonaro por el apoyo durante la campaña y les reiteró el especial afecto que sentía el presidente por los productores rurales, uno de los primeros sectores que manifestaron su apoyo al líder ultraderechista.

Por su parte los hacendados solicitaron, con bastante insistencia, que se abolieran los dos principales entes públicos dedicados a la conservación medioambiental, el IBAMA (Instituto Brasileño del Medio Ambiente) y el ICMBio (Instituto Chico Mendes para la Conservación de la Biodiversidad), así como la eliminación de la Fundación Nacional Indígena, FUNAI.

Algunos funcionarios del gobierno de Bolsonaro advierten que es poco probable que se pueda desmantelar un organismo como el FUNAI, puesto que tiene rango constitucional. Sin embargo, han acudido a otras medidas para neutralizar sus actuaciones, como quitarle presupuesto y tareas para las que fue creada la institución, que es velar por los derechos de los pueblos originarios.

Menos multas por crímenes ambientales

La actuación de Jair Bolsonaro en materia medioambiental podría ser calificada, sin exagerar,  como catastrófica. Pareciera que su ascenso al poder solo ha sido promovido para exonerar a las grandes empresas y a los productores industriales de sus responsabilidades con el medio ambiente.

Bolsonaro niega la importancia del Amazonas
Bolsonaro ha dejado claro que no protegerá ningún territorio que pueda ser explotado comercialmente.

Preocupa dentro de las organizaciones ecologistas que se rebajen las multas por crímenes ambientales. Un día después de la reunión con los hacendados, el presidente Bolsonaro emitió un decreto mediante el cual se crean unos centros “de conciliación” para analizar las multas ambientales. Si el centro considera que la multa no se justifica, se anula.

Este decreto de exoneración de multas favorece a quienes han cometido crímenes contra los ecosistemas. Usando este decreto, el gobierno de Bolsonaro está considerando modificar la sanción impuesta a la empresa minera Vale por el desastre de Brumadinho en el que murieron 235 personas. Con la conversión de la multa prácticamente se estaría premiando a los responsables.

Las políticas medioambientales de Jair Bolsonaro están todas orientadas a favorecer a los grandes capitales responsables de la deforestación del Amazonas. No lo oculta y actúa de manera consecuente con su pensamiento político de ultra derecha. Solo queda confiar en que el pueblo brasileño logre revertir este revés contra el medio ambiente y la vida.

Más Artículos Interesantes

Etiquetas: