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Pese a la pandemia, el 2020 puede llegar a ser el año más caliente de la historia

Varias son las razones por las que el año 2020 será de ingrata recordación. El mundo contempló en primera fila devastadores incendios forestales, pandemia, crisis sanitaria, cruentos desastres naturales. Pero faltaba el colofón. 2020 también será inscrito como el año más calientes de la historia desde que se llevan registros.

El 2020 podría ser el año más caliente de la historia

Según el más reciente informe preliminar de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el calentamiento global y el cambio climático continuaron su sostenido desarrollo y el año 2020 podría de ser uno de los tres años más cálidos de los que se tiene constancia.

Agrega además el documento, que la década que abarca desde 2011 a 2020 también será una de las más cálidas de los anales de la climatología, siendo los 6 últimos años los peores. Es necesario hacer la salvedad de que este se trata de un informe provisional. El definitivo será dado a conocer en marzo de 2021.

Este ominoso record se da en un contexto donde ni siquiera la pandemia de Covid-19, y el confinamiento decretado a nivel global para frenar su avance, logró detener las emisiones de CO2 y que las temperaturas alcanzaran marcas extremas. Sin necesidad de remontarse mucho en el tiempo, el  mes de noviembre de 2020 ya es el más caliente de la historia del cambio climático.

Un escenario para el pesimismo

Los datos de la OMM, dados a conocer por su portavoz, el profesor Petteri Taalas, fueron elaborados gracias a la contribución de varias organizaciones y expertos internacionales. En ellos se deja ver que, pese al parón por la Covid-19, los niveles de concentración de gases de efecto invernadero en la atmosfera siguen en ascenso.

Pese a la pandemia, el 2020 es el año más cálido
Ni la pandemia ni La Niña han logrado que el año 2020 no sea recordado como el más caliente en la historia.

Además, el informe señala que la concentración atmosférica de estos gases afectará el calentamiento global que experimentarán las futuras generaciones de seres humanos porque el CO2, por ejemplo, permanece durante muchísimo tiempo en la atmósfera.

Lamentablemente, el escenario no invita al optimismo. El año 2020 fue pródigo en fenómenos que agravaron la ya difícil situación sanitaria y económica que plantea la actual pandemia. Olas de calor extremo, cruentos incendios forestales, inundaciones y una de las temporadas de huracanes más destructivas, afectaron a millones de personas en todo el planeta.

Ni la Niña fue suficiente

Los años de mayor calor siempre coinciden con el fenómeno de El Niño, tal como sucedió en el año 2016. Este año, el planeta está experimentado La Niña, que es la fase fría, caracterizada por un descenso en las temperaturas globales. Ni La Niña ha sido suficiente para evitar que el año 2020 sea uno de las más calientes de la historia.

Según lo deja claro el informe de la OMM, esto sucede porque ya en la atmósfera hay concentraciones de gases de carácter histórico.

Es decir, las tasas de concentración son la suma de emisiones pasadas más las actuales, por lo que ni una ralentización de la actividad económica por un evento reciente, ni las bajas temperaturas de La Niña podrán tener algún efecto sobre el aumento en el calentamiento global pero sí en el volumen de emisiones.

Porque es precisamente el aumento en las concentraciones atmosféricas de emisiones lo que está incidiendo en el aumento de las temperaturas del planeta.

Según las investigaciones, la última vez que en la Tierra se registraron altas concentraciones de CO2 en la atmosfera, fue hace más de tres millones de años, cuando la temperatura era, en promedio, tres grados más cálidas que la actual. El nivel del mar en ese entonces marcaba de 10 a 20 metros más que el actual.

“La humanidad está en guerra contra la naturaleza y esto es suicida”

La  más reciente comparecencia de Antonio Guterres, secretario general de la ONU, estuvo marcada por un tono sombrío y poco alentador. Afirma el funcionario que el equilibrio del planeta está bastante afectado y que es urgente iniciar un camino distinto que detenga el saqueo de los recursos naturales.

En 2020 se ha agravado el calentamiento global
En los años por venir, las olas de calor serán más intensas y largas.

Pide Guterres que la próxima cumbre, prevista para el 12 de diciembre de 2020, con motivo del quinto aniversario del Acuerdo de París, sea una oportunidad para empezar a trazar líneas que lleven a una verdadera sanación del planeta.

El necesario y urgente impulso que debe tener la economía, luego de la pandemia, debe estar marcado por una reducción significativa del uso de combustibles fósiles, los principales precursores de las emisiones de gases de efecto invernadero. El incremento en la temperatura de la Tierra solo se detendrá solo si se reduce el 6% de la producción de energía fósil cada año hasta el 2030.

Cada año, 9 millones de seres humanos mueren como consecuencia de las afectaciones en la naturaleza. Una cifra que resulta bastante esclarecedora de lo letal que resulta el cambio climático si se le compara con la Covid-19. Para el virus hay esperanzas de una pronta inmunización. Para salvar el planeta y la especie humana no valen las vacunas.

Que 2020 se inscriba en la historia climática como el año más caliente de la historia, es una campanada que debe remover conciencias. El secretario general Guterres lo dice con una frase bastante elocuente: “Hacer las paces con la naturaleza debe ser la prioridad de todos, en todas partes”.

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