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Para sanear el medioambiente, el mayor cementerio de barcos del mundo llega a su fin

La bahía de Nuadibú, en las costas de Mauritania, alberga el mayor cementerio de barcos del mundo. Este lugar, de paisajes espectaculares, fue durante décadas el destino definitivo de las embarcaciones, de todas las nacionalidades, que llegaban al final de su vida útil.  Por ese motivo, Nuadibú ha sido considerada una atracción turística.

El mayor cementerio de barcos del mundo

Sin embargo, este cementerio debe ser desmantelado. Problemas con la navegación de otras embarcaciones y la contaminación maritima en la zona, han obligado a tomar la decisión. Las embarcaciones hundidas y carcomidas, conocidas también con el nombre de pecios, han empezado a retirarse.

Las embarcaciones siempre han sido parte fundamental de la historia y el desarrollo de la humanidad. Sin embargo, hoy como ayer, sigue siendo un problema la forma en que se gestiona y se desecha un navío cuando ya toca a su fin. Antiguamente, se les hacía una especie de ritual de despedida y se le prendía fuego en la costa.

En la actualidad, los barcos que ya no navegarán son depositados en cementerios designados para esa función, como el de Nuadibú. Muchos de las naves que se usan en todo el mundo acaban depositados en esta zona. Una vez en el lugar, se les extrae todo el material valioso que pueda haber en ellos y se dejan a la intemperie para que los elementos hagan su trabajo de destrucción natural y gradual.

Un camposanto improvisado

Nuadibú es famosa en todo el mundo por el cementerio de barcos de su costa. Unas 350 embarcaciones, la mayoría pesqueras, descansan ahí. Muchas han sido abandonadas desde hace décadas y ocupan la costa de manera ilegal. Una gran cantidad de los barcos que ahora están descomponiéndose en Mauritania llegaron ahí porque sus propietarios pagaron sobornos.

Mauritania elimina el cementerio de barcos más grande del mundo

Pero no siempre fue así. Hasta la década de los 80, la costa norte de Namibia, era el mayor cementerio de barcos del mundo. Esta franja de costa, conocida como la Costa de los Esqueletos, está formada por 500 kilómetros de costa, y desde el siglo XV era el lugar de descanso final de muchos navíos.

Ahora es Mauritania quien ostenta el dudoso honor de tener en sus costas el mayor camposanto de barcos del mundo.

Con una costa de 700 kilómetros de extensión, este país ubicado al noroeste del continente africano es dueño de una inmensa riqueza pesquera. Este patrimonio natural se reparte entre la pesca tradicional y la pesca intensiva que exporta a países como España, Rusia, Costa de Marfil, Japón, Turquía, China y Grecia.

Al haber tantas embarcaciones faenando en las costas mauritanas, muchos de estos barcos se abandonan en el lugar de manera ilegal. De esta manera, los propietarios evaden los costos de desguace y descontaminación a los que están obligados.

La pobreza abrió las puertas del cementerio

La población de Nuadibú es una de las más pobres de Mauritania, donde más del 40% de la población vive por debajo de la línea de pobreza. Estas condiciones propiciaron la formación del cementerio de barcos, pues la población veía en estos artefactos abandonados, no un problema, sino un sitio para vivienda, o bien como una fuente de chatarra para comercializar.

Durante años se fueron dejando barcos pesqueros abandonados de manera sistemática. Llegó un punto donde se contabilizaron más de 300 barcos varados en la costa, ante la mirada impasible de las autoridades y el beneplácito de los lugareños. Los primeros por un puñado de dólares de soborno, los segundos por necesidad.

Todo esto fue tomando cuerpo, a pesar de que los barcos abandonados representan un peligro para la población y un problema medioambiental muy grave. Estos barcos se tiran en la costa sin recibir ningún tipo de tratamiento de descontaminación, por lo que los materiales más nocivos, como aislantes, pinturas, baterías, aceites lubricantes y otros compuestos acaban perjudicando al ecosistema del lugar.

Recurso pesquero contaminado

Esta contaminación que mana de los barcos abandonados contamina a los peces y, por supuesto, a quienes los consumen. El pescado que se extrae de la zona, que alimenta a la población local, pero que también se exporta, puede llegar a convertirse en un alimento muy dañino para la salud.

Un estudio llevado a cabo por la Universidad de Tánger, estableció que las concentraciones de Hierro, Cadmio y metales pesados en almejas y mejillones procedentes de Mauritania habían aumentado hasta en un 300% en una década.

Sin embargo, lo que de verdad conmocionó a las autoridades, y motorizó las acciones para sanear las costas de Nuadibú, fue el impacto en el comercio. En la primera década de los años 2000, los accidentes entre barcos que llegaban a puerto y los abandonados se hicieron más frecuentes, lo que obligó a las empresas a buscar otros puertos.

Esfuerzos que han valido la pena

Ante los impactos en el comercio, la Unión Europa ofreció recursos de financiación para ser invertidos en la limpieza de la zona. De esta manera, se iniciaron las labores para hacer que la bahía de Nuadibú fuese un lugar navegable nuevamente.

Se desmantela el mayor cementerio de barcos del mundo

Unas 70 embarcaciones han sido retiradas de las costas de Mauritania por la empresa holandesa Mammoet Salvage. Más recientemente, se han incorporado a las jornadas de limpieza algunas empresas de capital chino que también han retirado algunos pecios.

Todavía es mucho el trabajo que queda por hacer en el mayor cementerio de barcos del mundo. Sin embargo, la retirada de muchas de las embarcaciones abandonadas ha significado una mejora sustancial en la salud medioambiental de la zona y en la de sus habitantes.

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