CARGANDO

Tipo de búsqueda

Consumo ético Salud

Mercados de animales vivos ¿tradición o foco de infecciones?

Share on whatsapp
Share on facebook
Share on twitter
Share on pinterest
Share on linkedin
Share on reddit
Share on telegram

Desde la aparición del coronavirus en la escena mundial, siempre se ha resaltado el hecho de que probablemente se haya originado en un mercado de animales vivos en la localidad de Wuhan, en el centro de China. Al día de hoy, el recinto que alberga dicho mercado permanece clausurado por las autoridades sanitarias, quienes realizan labores de estudio y desinfección.

Qué son los mercados de animales vivos

Los mercados de alimentos son estructuras que tienen su expresión en casi todas las culturas del mundo. En sus espacios convergen personas de distintas clases sociales en un ritual ancestral para satisfacer la necesidad de alimentos. Además, estos sitios suelen ser un crisol de costumbres y usos culturales que identifican a una región. Hay quien insiste en que la mejor manera de conocer la gastronomía de cualquier localidad es visitar uno de sus mercados.

El corresponsal de The New York Times en China afirma que en un mercado típico es posible hallar todo tipo de carnes, frutas y hortalizas junto a una variada muestra de serpientes vivas, tortugas, ratas de bambú, nutrias, civetas, entre otras especies silvestres, incluso lobeznos.

Para el ojo occidental esta oferta de animales salvajes en un mercado resulta un despropósito, pero en China, y en otras latitudes, ciertos ejemplares de fauna silvestre son muy apreciados, puesto que se cree tienen propiedades medicinales y afrodisiacas. Algunas personas los buscan para coleccionarlos o presumir de ellos porque se les relaciona con poder y estatus económico.

tráfico de animales
Tráfico ilegal de animales silvestres en Colombia

Para saber más, haz click sobre la imagen

Los sitios donde se expenden animales vivos también se les conocen como mercados húmedos porque en los suelos se pueden observar restos de sangre, vísceras y escamas mezcladas con agua. Esta repelente mezcla es el producto del sacrifico de las especies a la venta, bien sean salvajes o criadas de manera tradicional.

¿Los mercados son los responsables de los contagios?

Cuando el virus Covid-19 hizo su pavorosa entrada en escena en diciembre de 2019, una de las primeras afirmaciones que se hizo fue que el contagio se había originado en un mercado de la ciudad e Wuhan. En ese sitio, como en tantos otros mercados del país, se ofertan animales salvajes para el consumo humano, entre los que se encuentran los murciélagos y el pangolín, considerados como posibles transmisores del virus.

Si bien la controversia que rodea a los mercados de animales vivos ha cobrado renovados bríos con la aparición del nuevo coronavirus, este es un asunto que se viene manejando desde el año 2002, cuando en China apareció un brote del Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SARS).

Según algunos rastreos que se hicieron, esta enfermedad tiene un origen zoonótico, es decir, es transmitida de animales a humanos. Se sospecha que probablemente su origen esté en el murciélago, de ahí saltó a las civetas de las palmeras, un animal considerado una delicia gastronómica al sur de China, y de ahí pasó a los humanos que se dedican al comercio de vida silvestre.

Mercados de animales y enfermedades infecciosas
El tráfico ilegal de especies representa un peligro para la salud.

Las opiniones en relación a la existencia de estos mercados no son unánimes. Algunos especialistas aseguran que el riesgo de infección no nace precisamente en estos bazares de carnes exóticas. Sin embargo, la deforestación y la destrucción de los hábitats donde viven especies salvajes sí que están vinculadas de manera estrecha con el riesgo de contagios de enfermedades desconocidas.

El tráfico ilegal de especies además le añade complejidad al asunto. Esta actividad supone un riesgo para la salud de las personas que se internan cada vez más a lo profundo de los hábitats exclusivos de los animales salvajes. Ahí entran en contacto con virus, bacterias y parásitos que no forman parte de los hábitats humanos.

Según datos aportados por la organización ambientalista Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), el tráfico de especies exóticas es un negocio que representa 15.000 millones de dólares anuales, por detrás del tráfico de drogas y armas.

Frente a las voces que claman por la clausura y prohibición del mercadeo de especies exóticas en lonjas, están quienes consideran que esa acción haría proliferar el mercado ilegal de especies mucho más críptico y difícil de controlar. Hay una demanda real de estas mercancías y mientras exista habrá quien la satisfaga.

Desde los entes gubernamentales chinos se regulan estos expendios, así como la cría y tenencia de ciertas especies salvajes, como los pangolines, que tienen prohibición de tráfico y comercialización. No obstante, la Administración Nacional Forestal y de Pastizales de China permite la crianza de 54 animales, aves, reptiles e insectos, entre ellos ratas almizcleras, ardillas listadas, avestruces, emús y ciempiés.

Según lo recoge una publicación compartida en WeChat, las autoridades en materia sanitaria de Wuhan inspeccionaron algunos puestos del mercado local donde se ofrecían ranas, serpientes y erizos y todos estaban con sus licencias en orden. Los comerciantes de estas plazas de mercado dicen estar apegados a las leyes.

Centros de sufrimiento

Organizaciones comprometidas con la defensa de los animales han lanzado exhortos para que se clausuren de manera definitiva en todo el mundo estos mercados de animales vivos. Activistas de la plataforma Igualdad Animal grabaron y difundieron imágenes de mercados húmedos de China, Vietnam e India, donde se pueden apreciar a ciervos, mapaches, cocodrilos y perros en condiciones de insalubridad y padeciendo hambre y enfermedades.

Mercados de animales y maltrato animal
El futuro de los mercados de animales vivos está en manos de las autoridades científicas y sanitarias.

La campaña promovida por esta organización fue lanzada en 8 países de manera simultánea e incluye una misiva dirigida a António Guterres, secretario general de Naciones Unidas, donde se le solicita sean prohibidos estos mercados en todo el mundo.

Andrew Cunningham, experto de la Sociedad de Zoología de Londres, en una entrevista concedida al diario The Guardian, asegura que los animales son transportados a estos centros de expendio en condiciones deplorables, sometidos a fuerte estrés.

En ese escenario, es posible que los animales excreten cualquier agente patógeno que pueda entrar en contacto con humanos, dadas las condiciones de hacinamiento e insalubridad que caracterizan a los mercados húmedos.

Mientras el Covid-19 recorre el planeta, segando la vida de miles e infundiendo un profundo temor que ha obligado a paralizar la actividad mundial, en China y en otras partes del mundo los mercados  de animales vivos siguen abiertos. Toca a la comunidad científica y sanitaria y a los gobiernos de cada país determinar el futuro de estos establecimientos en un mundo que definitivamente está cambiando.

Más Artículos Interesantes

Etiquetas: