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Biodiversidad Medio ambiente

Luego de 150 años, un ejemplar de oso pardo ha sido visto en Galicia

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Un oso pardo fue avistado en los bosques gallegos de España luego de más de un siglo. Las cámaras, dispuestas para una producción cinematográfica, captaron las imágenes del animal que, por persecución del ser humano y la alteración de su hábitat, vio reducida su población de manera significativa, casi al borde de la extinción.

Oso pardo visto en los bosques de Galicia

Las cámaras instaladas para el rodaje de un documental en el Parque Natural dos Montes do Invernadeiro, en la provincia de Ourense en Galicia, lograron filmar al ejemplar de oso pardo, siendo el primero en ser visto luego de 150 años.

Las imágenes tomadas por las cámaras de la productora Zeitun Films serán parte de la película Montaña ou Morte, que por ahora se encuentra en fase de preproducción. En los fotogramas, entre los que se incluyen unos graciosos momentos del animal rascándose la espalda con la corteza de un árbol, es posible observar la actividad diurna y nocturna del oso.

Se trata de un macho de entre tres y cinco años de edad que, según reportan algunos guardas del bosque, el oso pasó el invierno en el parque luego de haber llegado desde la sierra de O Courel, un territorio que le ofrece a los osos pardos abundancia de castañas y mucha tranquilidad.

Este dato podría ser un indicativo de que el bosque de O Invernadeiro es propicio para que otros ejemplares de oso pardo se establezcan en el futuro en esos predios. También hay que subrayar que en este caso no se trata de especies reintroducidas como se ha hecho en la zona de los Pirineos.

El oso pardo es una especie protegida en España desde 1973 y desde hace unos años se han introducido ejemplares de Eslovenia, con el fin de aumentar y consolidar la población de osos en la región pirenaica entre Francia y España.

Una relación difícil

La interacción entre el ser humano y el oso pardo ha estado marcada por el conflicto. La persecución intensa de la especie casi provoca la extinción definitiva del animal terrestre más grande de la fauna de la Península Ibérica.

Características del oso pardo
La interacción entre el ser humano y el oso pardo ha estado marcada por el conflicto.

Según la Fundación Oso Pardo, durante la Edad Media la población de osos pardos estaba presente en casi toda la Península Ibérica, esta llegaba incluso a Andalucía. La caza indiscriminada de estos ejemplares casi provoca su extinción, al punto de que en los años 70 se declara especie protegida. A partir de la década de los 90 los plantígrados empiezan un proceso de recuperación del número de población.

Con el regreso del oso pardo a las tierras gallegas, desde distintas organizaciones como la Fundación Oso Pardo, se llevan a cabo estrategias para que no se vuelva a ir. Explican los voceros de la mencionada fundación, que en el pasado los humanos persiguieron y acabaron con los osos, no de manera innecesaria sino como un mecanismo de defensa. Ahora que se están recuperando hay que buscar las maneras de que la convivencia entre humanos y osos sea posible.

Entre las iniciativas para conciliar la caza, el turismo y la conservación de la especie, se encuentra la donación de mastines y pastores eléctricos para proteger y defender las colmenas de los apicultores y charlas a los habitantes de las zonas oseras sobre la conveniencia de una coexistencia pacífica.

Características del oso pardo

El nombre científico del oso pardo es  “Ursus arctos”. Este plantígrado, que puede erguirse sobre sus dos patas traseras, mide un promedio de 1,6 a 2 metros, puede llegar a vivir, en libertad, de 25 a 30 años. En cautiverio se ha marcado en 47 años el promedio de vida. El sentido del olfato es el que tienen más desarrollado y es el que les facilita la supervivencia.

El oso pardo no es muy pródigo socializando. Son comúnmente solitarios y son las hembras las que más se agrupan. Con sus cachorros pueden estar meses e incluso años, hasta que la progenie se independiza. No obstante, pueden formar agrupaciones en zonas donde de manera puntual haya abundancia de alimento o durante el período de celo.

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